Víctor Jara: la canción social y libertadora de Chile

(Abya Yala Culturas).-  El ensañamiento con Jara fue uno de los signos de la dictadura de Pinochet (1973-1990), que truncó con brutalidad el Gobierno de Allende y los sueños socialistas, dejando más de 3.200 muertos y desaparecidos, alrededor de 30.000 torturados y decenas de miles de exiliados.

Según un artículo que escribe Magdalena Arqueros publicado en la cadena internacional Telesur, el cuerpo del cantautor estuvo junto al de cientos de víctimas en un mesón de la morgue, al final de una fila de jóvenes el día de su muerte, el 16 de septiembre. Sólo tres personas acompañan a Joan en el funeral semiclandestino que se celebró en el Cementerio General de Santiago, donde fue inhumado en un humilde nicho. Jara está en su cenit creativo, poco antes de cumplir 41 años, y quienes tronchan su vida no saben que lo están haciendo más universal, a él, pero también a ellos mismos.

Víctor Lidio Jara Martínez, ciudadano chileno, nacido en San Ignacio, un 28 de septiembre 1932; su muerte fue en Santiago de Chile un 16 de septiembre 1973. Fue un cantante símbolo del Chile de antes, de hoy y de siempre. En 1944 llegando a Santiago frecuentó por algunos años el seminario, luego se retiró de este y allí cultivó el canto gregoriano y la liturgia.

Ingresó a la escuela de teatro de la Universidad de Chile 1957, después de viajar en Inglaterra a coger su consagrado triunfo por la mejor dirección teatral, no obstante, allí compuso esa inolvidable canción dedicada a sus padres Amanda y Manuel, Te recuerdo Amanda. Su madre Amanda estuvo una cantante folclórica. También colaboró con nuestra querida Violeta Parra y el premio Nobel de literatura Pablo Neruda.

En 1968 fue director artístico del grupo Quilapayún y también colaboró con el Inti Illimani. Ya en 1969 “Pongo en tus manos abiertas” representó su respaldo a la candidatura de Salvador Allende por la Presidencia de la república de Chile. Y en 1970 publicó este canto libre, integrándose a la juventud comunista. Cantantes como Phil Ochs, declaró su gran admiración a Víctor, ya que procedía cercano a la gente que buscaba su libertad y sus derechos civiles.

Fue detenido, torturado  y después de una ardua búsqueda realizada por su esposa Joan, se acertó que su cuerpo yacía sobrepuesto a otros, donde se veían 40 disparos. Hoy el Estadio Nacional lleva el nombre de  Víctor Jara, a la memoria del canto generoso de este músico social, que formó la nueva canción chilena.

Fuertemente comprometido con su entorno político, su compromiso acabó costándole la vida. Tras el golpe de estado del general Augusto Pinochet, acaecido el 11 de septiembre de 1973, se encerró con otros universitarios en la Universidad Técnica del Estado, en Santiago, para mostrar su repudio y voluntad de resistir; sin embargo, el ejercito tomó pronto las instalaciones y llevó prisionero a Jara al Estadio Chile, donde fue brutalmente torturado y asesinado el 16 de septiembre.

En septiembre de 2003, al cumplirse treinta años del golpe militar, el gobierno chileno rebautizó al estadio con el nombre de Estadio Nacional Víctor Jara. A mediados de 2008 se reabrió la investigación judicial sobre su asesinato; el teniente coronel Mario Manríquez fue acusado del homicidio.

Victor Jara es y será un ejemplo no solo para Chile, sino para América Latina.

*Información rescatada del artículo escrito por Magdalena Arqueros, investigadora chilena radicada en Italia, publicado en Telesur.

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