Roberto Valcárcel llega a tres espacios culturales

(Abya Yala Culturas)-. El Espacio Patiño propone la  Exposición de Roberto Valcárcel, compuesta por tres exposiciones, en distintas ubicaciones en la ciudad de La Paz, que se articulan y complementan entre sí en torno al tema de la represión. Parte de una investigación sobre el artista[1] y propone una interpretación de la obra de Valcárcel a partir de su contribución hacia una reflexión crítica sobre el arte y la sociedad boliviana, tomando en cuenta los siguientes temas: la industria cultural capitalista (la sociedad de consumo) y la construcción cultural de erotismo; los mitos nacionales; la dictadura y los mandatos del arte. Para la exposición se recrearán, con la ayuda del artista, obras clave (que ya no existen), las mismas que serán expuestas con su documentación correspondiente. La exposición estará acompañada de un mini catálogo y de una guía para la visita en la que se podrán apreciar, además de las obras, citas e imágenes que permitan situar a la obra en relación con el arte boliviano y con el momento histórico. Asimismo, la exposición estará complementada por un encuentro entre Roberto Valcárcel y Gastón Ugalde, artistas que trabajaron juntos hacia 1979 (Espacio Simón I. Patiño); un taller sobre arte contemporáneo dirigido por Valcárcel (Museo Nacional de Arte) y  un taller de crítica de arte contemporáneo dirigido por la curadora (Casa de la Cultura).

El punto de inicio en el Espacio Simón I. Patiño es la obra-manifiesto El Movimiento Erótico, 1983, trabajo que será  recreado y expuesto en el contexto de un conjunto de obras en el que el artista problematiza los nexos entre la industria cultural capitalista, los modelos de masculinidad y la representación de la mujer en el arte y en la sociedad. Un segundo grupo reúne obras que reinterpretan, con un gran sentido del humor, el proyecto y los mitos de nación de los años ochenta y noventa del siglo pasado. Finalmente, en una tercera sección se han agrupado obras en las que Valcárcel explora el humor negro, el juego y la ficción como estrategias para contrarrestar el autoritarismo durante los regímenes dictatoriales.

 Tomando como punto de partida a Círculo cromático (1996), obra recientemente adquirida por la institución, en el Museo Nacional de Arte se mostrarán obras que derivan de las reflexiones de Valcárcel sobre lo que significa  hacer un arte no autoritario en Bolivia y que no puede ser reducido a los paradigmas del medio artístico local.  Se trata de ejemplos de obras abiertas en sentido y forma que son emblemáticas y en las que el artista explora múltiples registros, soluciones formales y sentidos abiertos: Historia con Campo de Alcachofas (1982), Pluricuadros eclécticos radicales (1988) y en ¿Qué es helarte? (1987-1988). El título de la exposición, El arte no ha muerto, retoma la frase con la cual Valcárcel promovía, en esos años, un arte que buscaba perturbar y renovar una práctica y un consumo de arte en Bolivia que, según el artista, se estaba “muriendo de repetición”.

 

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