65 años del asalto al Cuartel Moncada – 26 de julio de 1953

La Paz, 26 de jul 2018 (Abya Yala Digital).- Ante el golpe militar dado por Batista en Columbia el 10 de marzo de 1952 la guarnición del Moncada vacila en sus primeros momentos ante la presencia de las instituciones cívicas de Santiago de Cuba y del pueblo pidiendo armas para la resistencia. A las pocas horas se adhiere al golpe y asume la jefatura del Regimiento No.1 el entonces capitán Alberto del Río Chaviano.

En el año del centenario del héroe nacional José Martí, el 26 de julio de 1953, en la madrugada, 135 combatientes, vestidos con uniformes del Ejército y dirigidos por Fidel se colocaron a la vanguardia de la lucha por la verdadera independencia de Cuba. Se organizaron en tres grupos, el primero de los cuales, con Fidel Castro al frente, atacaría la fortaleza. Los otros dos grupos, mandados respectivamente por Abel Santamaría —segundo jefe del movimiento— y Raúl Castro, tratarían de tomar dos importantes edificios contiguos al cuartel: el Hospital Civil, donde se atendería a los heridos, y el Palacio de Justicia, donde radicaba la Audiencia, desde cuya azotea apoyarían la acción principal.

Cuando todos estuvieron listos, se le dio lectura al «Manifiesto del Moncada», redactado por el joven poeta Raúl Gómez García bajo la orientación de Fidel. Gómez García leyó sus versos «Ya estamos en combate» y Fidel les dirigió esta brevísima exhortación:

«Compañeros: Podrán vencer dentro de unas horas o ser vencidos; pero de todas maneras, ¡óiganlo bien, compañeros!, de todas maneras el movimiento triunfará. Si vencemos mañana, se hará más pronto lo que aspiró Martí. Si ocurriera lo contrario, el gesto servirá de ejemplo al pueblo de Cuba, a tomar la bandera y seguir adelante. El pueblo nos respaldará en Oriente y en toda la isla. ¡Jóvenes del Centenario del Apóstol! Como en el 68 y en el 95, aquí en Oriente damos el primer grito de ¡Libertado o muerte! Ya conocen ustedes los objetivos del plan. Sin duda alguna es peligroso y todo el que salga conmigo de aquí esta noche debe hacerlo por su absoluta voluntad. Aún están a tiempo para decidirse. De todos modos, algunos tendrán que quedarse por falta de armas. Los que estén determinados a ir, den un paso al frente. La consigna es no matar sino por última necesidad.» – Fidel Castro

Los asaltantes se hallaban en total desventaja frente a un enemigo superior en armas y en hombres, atrincherado dentro de aquella fortaleza. Otro elemento adverso, también accidental, fue que los atacantes no pudieron contar con varios automóviles donde iban las mejores armas, pues sus ocupantes se extraviaron antes de llegar al Moncada en una ciudad que no conocían. Comprendiendo que continuar la lucha en esas condiciones era un suicidio colectivo, Fidel ordenó la retirada. Al mismo tiempo que esto ocurría en Santiago, 28 revolucionarios asaltaban al cuartel de Bayamo, operación que también fracasó.

En relación con los asaltantes del Moncada, el dictador Batista ordenó que se asesinara a diez revolucionarios por cada soldado muerto en combate. Excepto unos pocos combatientes que pudieron escapar ayudados por el pueblo, casi todos los demás fueron capturados y gran parte de ellos asesinados en los días sucesivos. Sólo seis asaltantes de los dos cuarteles habían perecido en la lucha; pero las fuerzas represivas del régimen asesinaron a 55, y a dos personas ajenas a los

El asalto al cuartela Moncada terminó en una derrota militar; sin embargo, tuvo una trascendencia extraordinaria para el pueblo cubano y para el movimiento de liberación nacional que se iniciaba. Por eso Fidel se expresó así: “El Moncada nos enseñó a convertir los reveses en victorias.”

Los jóvenes cubanos, liderados por Fidel Castro, pasarían a la historia como la Generación del Centenario, cuyo objetivo era desencadenar la lucha armada contra la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958). A pesar de la valentía y dignidad, los asaltantes -inferiores en número y armas- no pudieron tomar la fortaleza.

Después del triunfo de la revolución el Moncada fue convertido en una ciudad escolar que tomó el nombre de «Ciudad Escolar 26 de julio» y un espacio de ella se dedicó a un museo sobre los hechos relacionados con el asalto.

Fuente: EcuRed

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