La polarización en Brasil cobra sus primeras víctimas

Brasil, 10 de oct 2018 (Abya Yala Digital).- Un maestro del capoeira y compositor, identificado como Romualdo Rosário da Costa, conocido como Moa del Katendê, de 63 años de edad, fue asesinado a cuchilladas este domingo en San Salvador de la Bahía de Todos los Santos, Brasil, después de haber sostenido una discusión política con un fanático de Jair Bolsonaro y a quien le manifestó que dio su voto al líder del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad.

La Secretaría de Seguridad Pública de Bahía (SSP-Ba), informó que el responsable del crimen es Paulo Sérgio Ferreira de Santana, de 36 años de edad, quien confesó el crimen a la policía.

En una nota de la BBC se relata la vivencia del escritor brasileño, Luiz Puntel, donde él advierte que uno de sus libros para niños entró de forma absurda en la dinámica de polarización que vive su país en estas elecciones presidenciales.

Antes del voto del domingo, un colegio tradicional de Río de Janeiro suspendió el texto “Niños sin patria” de Puntel ante quejas de padres que lo tildaban de propaganda comunista.

La sociedad brasileña ya se hallaba polarizada antes de las recientes elecciones del domingo pasado en la que casi media población de Brasil votó por el ultraderechista Jair Bolsonaro como futuro presidente, quien sumó 46,03% de los votos válidos en los comicios. En segundo lugar se posicionó Fernando Haddad, candidato del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), liderado por Lula da Silva, con el 29% de los votos. Ambos se enfrentarán en la segunda vuelta de los comicios presidenciales el próximo 28 de octubre.

El crimen de odio contra Romualdo Rosário y el acoso político e ideológico al escritor Luiz Puntel no es nada más que la manifestación de la naturalización de la intolerancia al otro y su forma de pensar o de elegir.

Evidenciando que el discurso racista, clasista, machista y xenófobo de Bolsonaro no evita la suma de seguidores que imitan o sigan esa línea, llegando a acaparar la atención y apoyo de las estrellas del fútbol mundial al candidato de ultraderecha.

Ronaldinho es uno de los que sorprendió por su adhesión a Bolsonaro, a pesar de haber participado durante los últimos años en movimientos cristianos y conservadores. Ronaldinho llegó a escribir en su cuenta de twitter:

“Por un Brasil mejor, deseo paz, seguridad y alguien que nos devuelva la alegría. ¡Yo elegi vivir en Brasil, y quiero un Brasil mejor para todos!”, acompañando el mensaje con una camiseta amarilla y el dorsal 17, el número que identifica a Bolsonaro en las papeletas de votación. El candidato ultraderechista contestó al ex jugador agradeciéndole el apoyo.

Otro referente del “Jogo Bonito” como Rivaldo también expresó su inclinación hacia Bolsonaro en su cuenta de Instagram. En la publicación, Rivaldo mantiene que los verdaderos problemas de Brasil son “la crisis económica, el desempleo, la violencia, la salud, la educación y la corrupción” y que actualmente en las elecciones se discute “la ideología de género, el machismo, el racismo y el feminismo”.

“Su voto va a elegir a un presidente, y no un padre. Necesitamos que él resuelva los problemas de nuestro país y no que nos enseñe valores, eso tenemos que aprender en casa y en la escuela”, expuso el ex jugador del Barça.

Como era de esperar, ambos han recibido una avalancha de críticas por apoyar a Bolsonaro. Tanto Rivaldo como Ronaldinho son afrodescendientes y el militar tiene un discurso represivo hacia sus comunidades.

“El capitán del pentacampeón va a votar por Bolsonaro”, anunció el futbolista Cafú en un acto público. También Lucas Moura, delantero del Tottenham, asegura que es “el candidato ideal”.

Aunque no hayan sido tan explícitos, las jóvenes estrellas de la actual selección brasileña, Neymar y Gabriel Jesus, parecen próximos a Bolsonaro: pusieron un “me gusta” a un post de Alan Patrick, ex compañero de los delanteros en el Santos y el Palmeiras, en el que ensalza a Bolsonaro.

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Hoje é um dia muito importante para nosso país!! Os verdadeiros problemas do Brasil: crise econômica, desemprego, violência, saúde, educação, e corrupção. O que discutem nessa eleição: ideologia de gênero, machismo, racismo e feminismo. Entenda uma coisa, O SEU VOTO VAI ESCOLHER UM PRESIDENTE E NÃO UM PAI. Precisamos que ele resolva os problemas do nosso país e não que nos ensine valores, isso temos que aprender em casa e na escola. Se tivéssemos que aprender valores com o presidente, hj estaríamos preso. Não eduque seus filhos para respeitar homossexuais, negros, brancos, índios. Eduque seus filhos para respeitar O SER HUMANO!! Assim você não precisará dar explicações sobre características ou escolhas de cada um!! Queremos um Brasil melhor para todos, com paz, segurança e alegria no rosto do nosso povo!! 🇧🇷

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“Necesitamos que él resuelva los problemas de nuestro país y no que nos enseñe valores. Si tuviéramos que aprender valores con el presidente, hoy estaríamos atrapados. No eduque a sus hijos para respetar a los homosexuales, negros, blancos, indios. ¡Eduque a sus hijos para respetar el ser humano!”, escribió Patrick.

En cuanto a clubes, el Palmeiras ha sido el primero en secundar la campaña de Bolsonaro. Su historia pone de manifiesto de qué pie cojea. Se fundó en 1914 con el nombre de Palestra Italia, siendo un germen fascista dentro de Brasil durante la Segunda Guerra Mundial. Tuvo que cambiar de nombre en 1942, cuando el país se unió a los Aliados para combatir contra los nazis en Europa.

Ahora, sus aficionados han vuelto a recuperar los discursos del pasado. Por redes circula desde hace unos días un vídeo de un grupo de aficionados del equipo en el metro de Sao Paulo entonando el siguiente cántico después de un partido contra el Cruzeiro: “La ‘bicharada’ tenga cuidado, Bolsonaro va a matar a los maricones”.

Y sus jugadores le legitiman. “Ese gol se lo dedico a nuestro futuro presidente Bolsonaro”, dijo Felipe Melo a mediados de septiembre, en un encuentro con el Bahía, cuando el militar de derecha recibiera una puñalada. Declaraciones que no son gratuitas, sobre todo después de ver cómo Bolsonaro arrasaba con el 46% de votos en la primera vuelta electoral.

Uno de los pocos ex futbolistas que ha condenado públicamente las alianzas con la ultraderecha es Juninho Pernambucano, repudiando que haya personas en Brasil que apoyen una intervención militar. “Me revuelvo cuando veo a un jugador o ex jugador de derecha. Venimos de abajo, somos pueblo. ¿Cómo vamos a ponernos de ese lado? ¿Cómo vas a apoyar a Bolsonaro, hermano?”, dijo en El País.

Por otro lado, hay un campeón mundial que también adhiere con este candidato, pero no se trata de un futbolista, sino que del ex piloto de Fórmula 1 Emerson Fittipaldi, quien incluso se reunió con Bolsonaro para expresarle su apoyo.

También hay apoyo desde el mundo de la cultura y los espectáculos hacia Bolsonaro. Si bien la mayoría decidió apoyar a otros candidatos (como Ciro Gomes, Marina Silva o Fernando Haddad), hay famosos de este ámbito que sí han expresado públicamente su adhesión al postulante del PSL. Esto ha pasado con las actrices Antônia Fontenelle y Regina Duarte, el actor y recientemente electo diputado por el PSL Alexandre Frota y la empresaria Zilu Camargo, que han defendido al candidato ultraderechista.

 

Expertos de Rusia, EEUU y de Brasil analizan el fenómeno de la victoria de Bolsonaro en primera vuelta.

En una entrevista con Sputnik Brasil, el profesor Víctor Jeifets, experto en asuntos latinoamericanos de la Universidad Estatal de San Petersburgo, consideró que la popularidad de un candidato tan extremista en el país suramericano se debe, en gran parte, a la impopularidad de los otros candidatos.

“Es necesario entender que los votos para Bolsonaro y para Haddad, por cierto, fueron votos en contra. Es decir, aquellos que votaron por Haddad más que nada no querían que ganara Bolsonaro, mientras quienes votaron por Bolsonaro estaban categóricamente en contra de una victoria del candidato del Partido de los Trabajadores”, opinó el experto ruso.

“La popularidad de Bolsonaro se debe a un fracaso absoluto de todos los partidos centristas; sus candidatos casi no obtuvieron votos. Se trata de un completo desprestigio de las élites políticas existentes que no pudieron hacer frente a la crisis económica, que no pudieron hacer frente a los problemas de corrupción y se quedaron envueltos en ellos. En este contexto, Bolsonaro logró, más que todos, aprovecharse de esta situación”, apuntó el experto.

Zbignev Ivanovski, director del Centro de Estudios Políticos del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias de Rusia (ILA RAN, por sus siglas en ruso), consideró que la principal razón de la popularidad de Bolsonaro es “la crisis de los Gobiernos anteriores” y coincidió que la población del país ya no cree en sus políticos tradicionales.

“Una de las razones es la crisis de todos los partidos políticos, en principio, ahí es cuando surge una persona como Bolsonaro, quien, aunque pertenezca al Partido Social Liberal, sigue siendo una persona contra el ‘establishment'”, apuntó Ivanovski en una entrevista con Sputnik Brasil.

Ronald Inglehart, un politólogo y profesor emérito de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, argumenta en su reciente libro “Cultural Evolution” que los valores y actitudes de los pueblos varían según la seguridad que sienten sobre su supervivencia: cuando es baja, tienden a cerrar filas detrás de un líder fuerte.

Define este fenómeno como el “reflejo autoritario”. Quizá esto ayude a explicar en parte el resultado electoral del domingo en Brasil.

Finalmente, Renan Quinalha, profesor de Derecho e investigador sobre la dictadura en Brasil, argumenta que Bolsonaro es un actor político que expresa y fortalece objetivamente una ideología histórica que ha existido no solo en Brasil, sino en todo el mundo. Un ejemplo es el objetivo que tenía el fascismo italiano de crear un “hombre nuevo” basado en valores como el aumento de la “virilidad y masculinidad”.

“No veo nada nuevo sobre esta combinación de una ideología conservadora en términos de moral, costumbres, sexualidad, género, etc. y un derecho tradicional, estrictamente hablando… Hay varios indicadores de cómo el pensamiento latinoamericano de derecha combinó el pensamiento religioso conservador con el militarismo”, afirma.

Quinalha asocia el patrón discursivo de Bolsonaro con la experiencia históricamente reciente de la dictadura militar brasileña.

“Las dictaduras del Cono Sur, desde las décadas de 1950 y 60, de alguna manera evidenciaron eso. Es un pensamiento que estuvo presente en una parte de la sociedad. En la dictadura brasileña, hubo políticas sexuales muy específicas para imponer un patrón de familia y de ciudadano que respondía a esa moral conservadora. Es evidente que hay diferencias y particularidades históricas, pero hay similitudes muy fuertes. En las costumbres es muy retrógrado, en la política es muy autoritario y oscila en la economía: entre el intervencionismo autoritario del Estado o una visión más neoliberal, que no es incompatible con ese pensamiento”, evalúa.

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