El exmilitante Cesare Battisti, condenado por la justicia italiana a cadena perpetua, fue enviado a la isla de Cerdeña

Abya Yala Digital.- Cesare Battisti de vuelta a Italia, fue conducido a una dependencia policial del aeropuerto y trasladado a la penitenciaría de Oristano, en la isla de Cerdeña, explicó en una conferencia de prensa, el ministro de Justicia de Italia, Alberto Bonafede.

El Gobierno boliviano entregó al exguerrillero italiano, el domingo pasado, a efectivos de Interpol Italia, en el Aeropuerto Internacional de Viru Viru de Santa Cruz, bajo la figura de «salida obligatoria» por su irregular ingreso al país.

Battisti cumplirá cadena perpetua, acusado por 4 asesinatos, cuando realizaba atracos: el joyero Pierluigi Torregiani, dos policías y un carnicero. En la cárcel no tendrá beneficio penitenciario alguno, algo que no habría sido posible si hubiera sido extraditado desde Brasil, debido a un acuerdo bilateral de 2017 que conmuta esa condena a 30 años de prisión.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, contó a la prensa que mantuvo una conversación telefónica con Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, en la que se acordó extraditarlo directamente desde Bolivia y no desde Brasil, a pesar de que el presidente quería que el reo pasara por Brasilia.

¿Quién es Cesare Battisti?

Cesare Battisti nació el 18 de diciembre de 1954, exmiembro del grupo Proletarios Armados por el Comunismo (PAC) durante los “años de plomo” en Italia, fue juzgado en ausencia en 1993 y condenado a perpetuidad a finales de los años 70.

Huyó de Italia en 1981 a México y luego a Francia, donde se unió a decenas de militantes italianos de izquierda que gozaban de la protección oficial del Gobierno francés, en la gestión del presidente Francois Mitterrand. También vivió un tiempo en México. Fue condenado en ausencia a principios de los 90 antes de establecerse en Brasil en 2004. Fue detenido en Río de Janeiro el 18 de marzo de 2007. Sin embargo, el ministerio de justicia brasilero, le otorgó el estatus de refugiado político.

El 18 de noviembre de 2009 la corte suprema de Brasil consideró ilegal el estatus de refugiado y permitió su extradición, pero el entonces presidente Luiz Inacio Lula da Silva, el 31 de diciembre de 2010 anunció oficialmente la decisión de no permitir la extradición

La sucesora de Lula, Dilma Rousseff, confirmó el rechazo al año siguiente alegando que podría sufrir persecución por motivos ideológicos en Italia.

Después de la excarcelación, Battisti permaneció en libertad hasta mediados de marzo de 2015, cuando fue nuevamente arrestado, pero quedó liberado pocos días después. Según las leyes vigentes en Brasil, los delitos cometidos por Battisti prescribieron en 2013.

En octubre de 2017 fue detenido otra vez en la frontera con Bolivia y liberado de nuevo.

El 11 de octubre el entonces presidente brasileño Michel Temer revocó su estatus de refugiado y el 14 de diciembre de 2018, el presidente brasileño Michel Temer firmó la orden de extradición después de que la corte suprema de Brasil ordenara su arresto y tras la victoria del ultraderechista Jair Bolsonaro en las elecciones presidenciales.

El 12 de enero de este año fue aprehendido por Interpol en Santa Cruz de la Sierra y el 13 de enero fue entregado a las autoridades italianas en el aeropuerto de Viru Viru, el vuelo salió a las 17:00.

Utilizando la geolocalización de teléfonos celulares de su entorno, que usó para conectarse a las redes sociales, se lo detectó la semana pasada en Santa Cruz, adonde la policía boliviana e italiana prepararon su arresto.

Autoridades italianas y organizaciones políticas se pronuncian

Hoy a las 11:36 el avión aterrizó en el aeropuerto romano de Fiumicino, donde estaban presentes los ministros del Interior, Matteo Salvini (extrema derecha), y de Justicia, Alfonso Bonafede, y un centenar de periodistas, autorizados a ingresar a la pista para cubrir el descenso de Battisti, para Bolivia fue alrededor de las 6:36 de la mañana. El vicepresidente del Consejo de Ministros italiano, Salvini, agradeció los esfuerzos de todas las partes que facilitaron la captura.

«En nombre de los 60 millones de italianos, quiero agradecer a las fuerzas de seguridad de habernos regalado este sol, esta esperanza, esta certeza, esta confianza reencontrada en la justicia. El clima cambió, el que se equivoca tiene que pagar, Italia es un país soberano, libre, respetado, respetuoso y respetable», declaró Salvini.

El presidente de Italia, Sergio Mattarella, también ha felicitado el arresto. Por su parte, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, señaló que Brasil «no será más refugio de marginales o bandidos disfrazados de presos políticos».

La decisión de entregar a Cesare Battisiti a Italia fue criticada por militantes de organizaciones políticas afines al partido Movimiento al Socialismo (MAS), quienes lamentaron, entre otras cosas, la vulneración de derechos del italiano.

 

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