Ni un monumento menos

Por: Tatiana Suarez Patiño[1]

Enero nunca es poco, aunque febrero sea loco. Enero llora torrencialmente, y las lluvias nos recuerdan que nunca estamos listos para nada y amenazan con tirar abajo un monumento importante. Como si parcas fueran, tanto la rabia del cielo como el descuido patrimonial se quieren llevar a la flor del altiplano, la hija más hermosa que tuvo el barroco cuando se casó con el mestizo: Curahuara de Carangas, la fantasía de los dioses, la Capilla Sixtina de los Andes, así la llaman.

La iglesia de Curahuara de Carangas es la Capilla Sixtina de los Andes

La iglesia de Curahuara de Carangas fue declarada como monumento nacional el 17 de noviembre de 1960, es uno de los 14 monumentos históricos más importantes de la Época Virreinal.

Desde el momento de su construcción, en 1587, hasta su conclusión en 1608, estos materiales están resistiendo el inevitable desgaste de la materia, 432 años han estado soportando, y es natural que sin los cuidados suficientes uno de sus contrafuertes se haya venido abajo, desestabilizando el equilibrio de la construcción; se lee menos dramático de lo que se ve en la foto publicada en la prensa este jueves 31 de enero de 2019.

Hasta marzo se siente muy fuerte el peso de las lluvias, aún faltan dos meses y Ania Hurtado, secretaria y guía turística del templo, en la entrevista que tuvo con el periódico La Razón, afirmó que los otros 7 contrafuertes laterales corren la misma suerte, es decir que, si no se realiza un trabajo a la brevedad, es posible que veamos cómo día a día un pedazo de nuestra historia se deshace en el olvido por temas administrativos.

Pero yo aquí no quiero ser pájaro de mal agüero, de negro voy, pero chiguanco no soy. Yo quiero proponer soluciones, nada más.

Ahora que va a comenzar el año escolar, tanto el municipio de La Paz, El Alto y Oruro (y todos los que se quieran unir), podrían prestar sus servicios de buses para llevar a los estudiantes de los colegios, esto para que puedan conocer su patrimonio y que los Bs. 20 de cada entrada se vayan a un fondo destinado a la reconstrucción del contrafuerte, que ese dinero sirva para estabilizar en algo la estructura hasta que se desarrolle un Proyecto Integral de Restauración.

Con esta actividad no solo se le muestra a la juventud su herencia cultural en caso de que un siniestro pasara, sino que se establece una relación de corresponsabilidad entre los municipios y la sociedad civil, en la que ambos se hacen cargo de su historia y de la memoria del país, sin depender necesariamente del Estado para solucionar estos temas.

Infraestructura deteriorada

Como las emergencias son eso, sorpresas inesperadas, se entiende que no estén presupuestadas ni planificadas, pero existen otras formas de conseguir dinero inmediato; generando un Plan de Responsabilidad Social por ejemplo, y que las empresas privadas también cooperen con la conservación de la historia. Lo primero es poder instaurar un Programa de Mecenazgo, y que una empresa pueda hacerse cargo del trabajo de cubiertas, otra de la pintura mural, otra de la estructura y así asegurar la existencia de este bien cultural por mucho más tiempo. Esto sería un sueño, pues así dejaríamos de esperar por las donaciones de otros países para conservar nuestra historia.

Se preserva lo que se ama, o se debería. La iglesia de Curahuara de Carangas es un miembro de nuestra familia, es un ancestro que necesita de nuestro cuidado y amor para seguir narrando historias. Gracias a su fortaleza, la cultura de nuestro país podrá seguir vigente otros 4 siglos más, pero para ello necesita de nosotros.

El 2011 fue su última restauración, pero las restauraciones no son eternas, y sin un Plan de Conservación Preventiva no se puede garantizar su estabilidad por mucho tiempo… estos planes no deberían ser opcionales, sino reglamentarios.

Y ya solo queda recordarles a todos que el patrón de la iglesia es el Tata Santiago, Santiago de Carangas, y no sé qué tan contento pueda estar el santo más poderoso cuando note que su iglesia más bella ha caído. Luego cómo se las arreglarán con él, yo no sé.

#NiUnMonumentoMenos

 

[1] Restauradora de bienes culturales y defensora de los derechos del patrimonio. restauraciones.supay@gmail.com

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