En una audiencia cautelar, el teniente Cristhian Salas se benefició con detención domiciliaria en el proceso seguido por la denuncia de lesiones gravísimas en el accidente de los cadetes Christian López y Erlan Condori.
Jhon Ruíz, abogado del oficial, aseguró que el día del accidente su defendido estaba encargado de la detonación de los explosivos y cumplió la función de protocolo. Además, aclaró que fue el primero en brindar auxilio al cadete López tras la caída.
El jurista observó, asimismo, que el tenor de la imputación era similar al de las imputaciones de los otros militares que hoy se encuentran con detención preventiva en la cárcel de San Pedro.
“La imputación formal ha sido muy forzada por parte del Ministerio Público, presentó con el mismo ‘plan araña’ como prueba. Hemos desvirtuado que el teniente Cristhian Salas haya tenido responsabilidad”, explicó Ruíz.
Además del pago de la fianza y arraigo, Salas está prohibido de acercarse a las víctimas; debe apersonarse los miércoles ante el Ministerio Público para firmar el cuaderno y presentar dos testigos.
CADETES
El 18 de abril, los dos cadetes, que hoy permanecen hospitalizados, pretendían realizar el ejercicio denominado “salto de la muerte”, desde una plataforma de una altura de 30 metros.
Sin embargo, este acto terminó en tragedia cuando los dos cayeron al vacío. Ambos quedaron con fracturas en la columna y daños en piernas y cabeza.
Uno de ellos, Condori, le reclamó a su instructor que no estaba anclado, asegurado. Saltó sin esas previsiones luego de la orden de su instructor.
Las Fuerzas Armadas garantizó el egreso este año de los cadetes, quienes no perderán su antigüedad, serán ascendidos al grado de subteniente y obtendrán una beca en la Escuela Militar de Ingeniería (EMI).
El sumario militar también identificó omisiones y responsabilidades en una “cadena de errores” en el ejercicio de parte de los instructores. Ese día, el Colegio Militar Gualberto Villarroel celebraba su aniversario.
Fuente: La Razón

