Arce recuerda el natalicio de Eduardo Galeano y destaca que el escritor utilizó la palabra para defender la dignidad de los pueblos

 El presidente Luis Arce recordó el natalicio de Eduardo Galeano y destacó que el escritor uruguayo “utilizó la palabra como su única arma para defender la dignidad de los pueblos y denunciar las injusticias del imperialismo y del capitalismo salvaje”.

“El 3 de septiembre de 1940 nació en Uruguay un grande de la #PatriaGrande, el escritor #EduardoGaleano. Utilizó la palabra como su única arma para defender la dignidad de los pueblos y denunciar las injusticias del imperialismo y del capitalismo salvaje. Nuestro homenaje”, publicó el mandatario boliviano en sus redes sociales.

Galeano se inició en el periodismo a los 14 años, en el semanario El Sol, en el que publicaba dibujos y caricaturas políticas que firmaba como “Gius”. Posteriormente fue jefe de redacción del semanario Marcha y director del diario Época.

El escritor uruguayo es “sin duda, uno de los cronistas de trayectoria más incisiva, inteligente y creadora de su país”. Una de sus obras más conocidas es “Las venas abiertas de América Latina”, un análisis de la secular explotación del continente sudamericano desde los tiempos de Colón hasta la época presente que, desde su publicación en 1971, tuvo más de treinta ediciones.

Otra de sus obras famosas es “Memoria del fuego” que combina elementos de la poesía, la historia y el cuento y fue premiada por el Ministerio de Cultura del Uruguay y también con el American Book Award, distinción que otorga la Washington University, según el portal Biografías y Vidas.

El año 2008, al recibir una distinción del Mercosur (Mercado Común del Sur), Galeano rememoró su relación con el país y la influencia que tuvo en él al haber visitado los diferentes centros mineros.

Bolivia “es parte de mí, está en mí vaya donde vaya, ande donde ande y yo estoy en Bolivia sin estar estando”, expresó, aquella vez.

Y frente a intelectuales latinoamericanos gritó que el “Proceso de cambio”, que se inició el 22 de enero de 2006 en el país, no solo “es fundamental para Bolivia, sino lo es también para el mundo entero que está enfermo de racismo, aunque siga siendo una enfermedad rara vez confesada”.

Fuente: ABI

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