Cochabamba: Vecinos amenazan con disparar a quien eche basura en su barrio

Dos habitantes de la OTB Las Delicias aseguraron que, por ahora, la gente no bota desperdicios en las esquinas, como lo hacía antes. Están vigilantes para evitar que ensucien sus calles.

02 de enero de 2024

“Queda terminantemente prohibido echar basura, aténgase a las consecuencias, será disparado”, advierte un letrero colocado en la pared de una de las viviendas de este barrio.

Vecinos del barrio Las Delicias, ubicado a pocos metros de la Caja Nacional de Salud, en la zona oeste de la ciudad, advierten con disparar a las personas que se atrevan a echar basura en sus calles, parques o plazas.

José, vecino de este barrio, quien prefirió no identificarse con su apellido, afirmó que los dirigentes decidieron colocar este letrero, en tono de amenaza, porque algunas “personas inescrupulosas”, que no eran del lugar, arrojaban bolsas de basura a la pasada, especialmente en las esquinas, durante la noche.

Este letrero y la constante vigilancia por parte de los vecinos, según José, está dando resultado, porque ya no se ve basura en las calles, al menos no como antes.

Martín R., otro vecino de este barrio, señaló que están vigilantes para que nadie arroje basura, porque la misma es desparramada por los canes.

En días pasados, la Alcaldía de Cochabamba recordó, mediante redes sociales, que está prohibido arrojar basura en las calles y los que sean sorprendidos serán sancionados con una multa económica equivalente a una décima parte de un salario básico.

Esta campaña de la Alcaldía hace referencia a la Ley Nacional 755 y el Decreto Municipal 100/18.

Sin embargo, el vecino José afirmó que estas normas por sí mismas no persuadían a algunas personas que seguían botando basura en su barrio, “como lo hacen también en otros lugares”.

A seis cuadras de este lugar, en una de las calles de Pampa Grande, algunas personas dejan bolsas de basura en el punto donde hay un letrero pintado en la pared que advierte con multa de 500 bolivianos para los infractores.

OPINIÓN

Autor