Tras los hechos de violencia sucedidos en Bolivia a raíz del golpe de Estado de noviembre de 2019, distintos medios de comunicación, nacionales e internacionales, se vieron afectados por el autoritarismo del gobierno de facto. Fueron censurados, intervenidos y violentados, impedidos así de informar libremente a la población sobre lo que sucedía en el país.
¿Quiénes fueron afectados y qué derechos se violaron?
Entre algunos de los medios de comunicación que no pudieron ejercer de forma libre su derecho a informar, estuvieron el canal estatal Bolivia tv, además del canal privado ATB, así también la radio Patria Nueva y la radio Kausachun Coca en Cochabamba, además de la radio Comunidad, medios que fueron obligados a parar su transmisión, tras intervenciones y en otros casos la quema de sus ambientes.
Las amenazas de tomar los distintos medios de comunicación no fueron los únicos recursos que utilizaron para acallarlos. Al director de la Radio Comunidad, José Aramayo, lo sacaron de su puesto de trabajo, lo ataron a un árbol en la calle y lo golpearon. Esta radio pertenece a la Confederación de Trabajadores Campesinos de Bolivia.
Así también, en febrero de 2020, el periodista Adair Pinto fue acuchillado por miembros de la Resistencia Juvenil Cochala (RJC), quienes además amenazaron con violar a su hermana. La RJC es una suerte de grupo paramilitar que actuó en el golpe de Estado junto a militares y policías, amedrentando a la población al paso violento de sus miembros en motocicletas, armados, con cascos y pasamontañas.
Además, durante el gobierno de facto más de 50 radios comunitarias fueron cerradas bajo la justificación de que las mismas no difundían «contenido educativo».

La prensa nacional no fue la única que sufrió las agresiones por parte de los grupos movilizados en ese entonces. La corresponsal de Al Jazeera, Teresa Bo, fue agredida por efectivos de la Policía, ella mencionó que la agresión fue de forma premeditada, además el corresponsal de La Izquierda Diario, Carlos Cornejo, fue detenido en la ciudad de El Alto, acusado de sedición.
Así también, se tuvo que lamentar el fallecimiento del periodista argentino Sebastián Moro, quien habría recibido una golpiza la noche del 9 de noviembre, horas antes de que Evo Morales fuera obligado a renunciar.
Los medios de comunicación internacionales, en ese entonces, estuvieron muy limitados para hacer su trabajo en Bolivia, muchos de ellos fueron catalogados como “sediciosos” por Roxana Lizárraga, quien fue designada como viceministra de Comunicación del gobierno de facto de la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez.
Hechos como los sucedidos en Bolivia en relación con represión a la libertad de prensa deben quedar en la memoria de las bolivianas y los bolivianos, para no repetirlos. Hoy, 3 de mayo Día Mundial de la Libertad de Prensa, es bueno que los recordemos.
RDC Abya Yala tv
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— Abya Yala Tv (@AbyaYalaBolivia) May 3, 2022
Desde 1993, cada #3deMayo se celebra el #DíaMundialDeLaLibertadDePrensa, iniciativa impulsada por la #UNESCO con el objetivo de promover un periodismo pluralista e independiente. pic.twitter.com/WyVMHQ4LCn

