El presidente electo de Guatemala denuncia que las autoridades judiciales han dado un golpe de Estado

El presidente electo de Guatemala, Bernardo Arévalo, ha denunciado este viernes que las autoridades judiciales, una «mafia política enquistada en las instituciones del Estado», han llevado a cabo un golpe en el país para impedir la transición de poder.

«Existe un grupo de políticos y funcionarios corruptos que se niegan a aceptar este resultado y han puesto en marcha un plan para romper el orden constitucional y violentar la democracia.

Estas acciones constituyen un golpe de Estado que es promovido desde la instituciones que deberían garantizar la justicia en nuestro país», ha destacado en una rueda de prensa.

En este sentido, el presidente electo de Guatemala ha señalado directamente a la fiscal general del país, María Consuelo Porras; al jefe de la Fiscalía Especial contra la Impunidad; el cuestionado Rafael Curruchiche, al juez séptimo de Primera Instancia Penal de Guatemala, Fredy Orellana, así como a la Junta Directiva del Congreso.

Arévalo ha indicado que hay un «golpe de Estado en curso» en el que «el aparato de la justicia» está siendo usado «para violar la justicia misma»; «burlando la voluntad popular expresada libremente en las urnas» mediante «acciones espurias, ilegítimas e ilegales».

«Recordamos que es legítima la resistencia del pueblo para la protección y defensa de los derechos y garantías consignados en nuestra Constitución», ha destacado, instando a la población a actuar al respecto y agregando que ya han tomado «acciones legales y políticas» necesarias para «garantizar el respeto a la voluntad popular».

Arévalo, respondiendo a las preguntas de la prensa; ha asegurado además que siente «satisfacción de que la comunidad internacional» se haya «posicionado en defensa de la democracia»; ya que «entiende la agresión que se está haciendo contra el Movimiento Semilla».

El presidente electo de Guatemala Bernardo Arévalo se enfrenta a todo el aparato de justicia

El presidente electo de Guatemala ha subrayado que el proceso todavía «tiene cuatro meses por delante». «En esos cuatro meses estamos viendo intentos de distinta naturaleza (…) Coacciones a funcionarios, coaccionando al Tribunal Supremo Electoral, a los magistrados, a los funcionarios del registro de manera vergonzosa», ha explicado.

«No se trata de construir pactos políticos: se trata de construir una unidad nacional para rechazar a los corruptos de una vez por todas», ha aseverado; agregando que hay que acabar con esa «élite corrupta que hoy está vulnerando la Constitución».

Según los datos electorales, Arévalo, candidato del suspendido Movimiento Semilla; obtuvo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales más del 60,9 por ciento de los votos. Lo que le faculta para iniciar mandato el 14 de enero de 2024.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH); ya aseguró en la víspera que la decisión de suspender el registro del Movimiento Semilla «tendría por finalidad impedir la toma de posesión de los integrantes del partido electos para la Presidencia y Vicepresidencia de la República».

Desde que Semilla consiguiera unos resultados sorprendentes, en comparación con lo que auguraban los sondeos, en la primera vuelta electoral, celebrada el 25 de junio; el Ministerio Público guatemalteco ha tomado numerosas acciones para inhabilitar los resultados o ilegalizar la formación política; acciones que han recibido la condena de la comunidad internacional.

La Razón

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