En la Cancillería de Uruguay se eliminaron 10 correos sobre el pasaporte con el que Marset pudo salir de prisión en Dubái

Sebastián Marset es buscado a escala internacional, aunque el foco está centrado en Bolivia, Paraguay y Uruguay. Y en este último país, donde nació el narcotraficante, se ha generado en estos últimos días una fuerte polémica que tiene a la Cancillería en el centro de las críticas. ¿Por qué? Una auditoría interna, ordenada por la Fiscalía, encontró que diez correos electrónicos -relacionados con el pasaporte que el gobierno uruguayo hizo a Marset para que obtuviera su libertad en Dubái- fueron eliminados.

Según el diario El País de Uruguay, la auditoría fue ordenada luego de que el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Bustillo, informó a la Fiscalía Penal que la investigación interna que realizó la Cancillería en torno a la entrega del pasaporte con el que escapó Marset de una prisión de Dubái no constató irregularidades administrativas en su gestión.

El informe del canciller Bustillos fue presentado a finales de 2022 y en esa oportunidad también informó, según la documentación a la que tuvo acceso el diario uruguayo, que por el caso del pasaporte de Marset no había sido “sancionado, trasladado o separado preventivamente del cargo ningún funcionario” de la Cancillería.

Sin embargo, al recibir un oficio de la Fiscalía solicitando información sobre los detalles del trámite del pasaporte de Marset, Bustillo dispuso expresamente a la instructora sumariante que investigara sobre si “se han observado posibles comunicaciones no informadas a la Superioridad en el procedimiento seguido para la tramitación del pasaporte”.

Los resultados de esa auditoría se conocieron en esta semana y desvelan que diez correos electrónicos fueron eliminados por usuarios en las bandejas de la Subsecretaria del Ministerio de Relaciones Exteriores que, en ese momento, era titular la vicecanciller Carolina Ache, cuyo asunto o cuerpo refería a Marset.

Del análisis surge que existen seis mensajes enviados desde la casilla de la subsecretaría a una cuenta externa de Gmail, sobre la que no se sabe quién puede acceder, pero tampoco había solicitudes de permiso para que Ache ingresara al contenido del mail.

“Se pudo determinar que existen mensajes al correo de susecretariamrree@gmail.com desde el 19 de marzo al 5 de septiembre de 2022, provenientes de subsecretaria@mrree.gub.uy”, dice el informe que está en poder del fiscal de Delitos Económicos, Alejandro Machado.

La funcionaria que llevó adelante la investigación le solicitó a Ache la lista de personas que tenían acceso a la cuenta. La entonces vicecanciller contestó que la cuenta de Gmail era utilizada por “personal de la oficina para temas de agenda”.

Ache es miembro del Partido Colorado, uno de los socios del Gobierno de Luis Lacalle Pou. Los chats que evidenciaron que mintió en el Parlamento eran con el subsecretario del Ministerio del Interior, Guillermo Maciel. Este último definía a Marset como “un narco uruguayo muy peligroso y pesado” y le advierte que “sería terrible” saber que lo liberaron de Emiratos Árabes, donde estaba detenido. Ache le responde que lo averiguaría, según la conversación que mantuvieron vía Whats App.

Pese a que fueron eliminados 10 correos electrónicos, el informe interno de la Cancillería señala que en la investigación no se detectó “ninguna falta administrativa” referida al procedimiento y a la gestión del pasaporte que le permitió a Marset quedar en libertad en Dubái.

En su informe agrega que las exigencias de la normativa vigente al momento de la solicitud de renovación del pasaporte por parte de Marset “fueron cumplidos”, afirma.

Marset preso en Dubái y el polémico pasaporte

Con una carrera criminal en ascenso, Marset Cabrera ha mantenido en jaque a las autoridades de varios países y ha logrado posicionarse como uno de los narcos más poderosos de la región.

Marset comenzó a llamar la atención de la justicia uruguaya en diciembre de 2012, cuando se inició una investigación en su contra por receptación, ayudar a los responsables de un delito. Diez meses después, fue procesado por tenencia de estupefacientes, señalando el inicio de su incursión en el mundo del narcotráfico.

Uno de los hitos que marcó su carrera criminal fue su vínculo con Juan Domingo Viveros Cartes, tío del ex presidente paraguayo, Horacio Cartes. Juntos coordinaron la llegada a Uruguay de 450 kilogramos de marihuana en una avioneta piloteada por Viveros Cartes. Las operaciones «Wayra» y «Halcón» llevaron a las condenas tanto del paraguayo como de Marset, quien admitió ser el destinatario del cargamento incautado.

Su paso por la cárcel no detuvo su ascenso en el mundo del narcotráfico. Ingresó en el Penal de Libertad, donde según los investigadores, amplió su red de contactos y se vinculó con otros narcotraficantes. Tras su liberación en 2018, fue detectado viajando a Paraguay y Bolivia, utilizando identidades falsas y buscando expandir su imperio criminal.

Marset no solo incursionó en el narcotráfico, sino que también se involucró en el ámbito deportivo, convirtiéndose en futbolista profesional y realizando inversiones en equipos como Deportivo Capiatá y Rubio Ñu, aprovechando estas plataformas para lavar dinero.

El año 2021 trajo nuevos desafíos y problemas para Marset. Fue detenido en Dubái al intentar cruzar la frontera con un pasaporte paraguayo falso, lo que lo llevó a solicitar ayuda al gobierno uruguayo para obtener un nuevo pasaporte. Finalmente, quedó en libertad y desde entonces se encuentra prófugo, con una orden de captura emitida por Interpol.

En febrero de 2022, la operación «A Ultranza Py», considerada como el mayor operativo contra el crimen organizado y lavado de dinero dispuesto por el gobierno paraguayo, logró desarticular la banda de Marset.

En mayo de ese mismo año, el fiscal Marcelo Pecci, quien había sido parte de la ejecución de la operación «A Ultranza Py», fue asesinado durante su luna de miel en Colombia. Este suceso puso de manifiesto el peligroso alcance de la red criminal liderada por Marset.

Marset y su fuga en Bolivia

Este martes, 29 de julio, se cumplió un mes desde que el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset burló a la Policía y se dio a la fuga. Desde entonces, la institución encargada del orden lo ha puesto como su principal prioridad, pero no ha podido dar con ningún miembro de la familia Marset. Al respecto, viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera, insistió este martes que el prófugo sigue en el territorio nacional.

“Sí, sigue en Bolivia, por eso es que se están estableciendo mayores recursos tanto en Beni como en la ciudad de Santa Cruz”, dijo la autoridad gubernamental al ser consultado en Red Uno si Marset continúa en el país.

El Deber

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