«Es preciso y urgente cambiar el sistema capitalista»: Arce en la Asamblea General de la ONU

El presidente de Bolivia, Luis Arce, intervino este martes en el 78.º período de sesiones de la Asamblea General de la Organización para las Naciones Unidas (ONU), evento que centra su debate en «restablecer la confianza y reactivar la solidaridad» sobre las acciones a tomar por los Estados para cumplir con la Agenda 2030.

Al inicio de su discurso, el mandatario boliviano lamentó que la «crisis capitalista», que denunció hace un año en el anterior debate de la Asamblea General de la ONU, sigue poniendo en riesgo «a la humanidad y a la existencia misma del planeta».

«El sistema capitalista, en su afán de imponer su decadente hegemonía, replica prácticas de dominación y explotación colonial que deberían estar ya superadas«, indicó Arce.

El mandatario boliviano agregó que a pesar de que en el seno de la ONU han salido muchas de «las brillantes propuestas» para avanzar hacia un nuevo orden mundial, donde haya más igualdad, estas «han sido desoídas o simplemente omitidas por intereses funcionales al salvaje sistema de explotación capitalista«, que se pone por encima a la vida de los seres humanos y la existencia del planeta.

Previo a su intervención, el mandatario boliviano informó el lunes que entregó el bastón de mando de su país al vicepresidente, David Choquehuanca, para viajar a Nueva York, EE.UU., donde se reúnen los 193 países que integran este organismo internacional.

Arce, quien participa por tercera ocasión en la Asamblea General de la ONU, intervendrá sobre temas de interés global planteados en el debate del organismo como el cambio climático, la lucha contra el hambre, la pobreza, los conflictos armados, el desarrollo económico sostenible, la salud, la igualdad de género, entre otros tópicos.

El «injusto orden mundial»

En su primer discurso ante la ONU en septiembre de 2021, durante el 76.° Período de Sesiones, Arce denunció el «injusto orden mundial», el rol de la Organización de Estados Americanos (OEA) en golpes de Estado, como el ejecutado contra el expresidente Evo Morales en 2019, y abogó por la liberación de patentes de vacunas contra el covid-19.

En aquella ocasión también denunció la injerencia del secretario general de la OEA, Luis Almagro, así como «otros gobiernos de la región», como el del entonces presidente Mauricio Macri en Argentina, del representante de la Unión Europea, Josep Borrel, entre «otras organizaciones de origen internacional».

De igual forma se refirió «a la crisis multidimensional del capitalismo», la desigualdad entre países, la pobreza, los obstáculos para la industrialización, el acceso a las nuevas tecnologías, el alivio de la deuda externa a nivel global, la crisis climática, «la depredación desmedida de los recursos naturales», el «criminal bloqueo» contra Cuba, la imposición de medidas coercitivas unilaterales, el derecho de Bolivia a obtener «una salida libre, soberana y útil al Océano Pacífico» y la soberanía de las Islas Malvinas.

Injerencias para controlar el litio

En su segunda participación durante el 77.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU realizada en septiembre de 2022, Arce rechazó las «injerencias y afanes de desestabilización» de la democracia en su país con el fin de controlar el litio, un recurso natural estratégico del que Bolivia ostenta las mayores reservas del mundo.

Asimismo, Arce denunció en esa ocasión que la comandante del Comando Sur de EE.UU., Laura Richardson, habló sobre el llamado ‘Triángulo del litio’, conformado por Bolivia, Argentina y Chile, y dijo que esa zona estaba «en la mira» de ese país norteamericano, por lo que pidió a la ONU tomar medidas.

El mandatario boliviano también llamó a fortalecer el multilateralismo para «enfrentar las nuevas y viejas amenazas que acechan a la humanidad», pidió declarar al mundo como «zona de paz» ante «el considerable número de conflictos armados» existentes, lamentó el incremento del hambre y propuso un programa global de soberanía alimentaria, instó a reestructurar la arquitectura financiera mundial para aliviar la deuda externa, y rechazó las «imposiciones» del Fondo Monetario Internacional (FMI).

RT

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