América Latina debe defender sus intereses e impulsar la integración de la región para evitar influencias extranjeras ante la lucha que se está produciendo entre potencias mundiales, indicó a Sputnik el canciller boliviano Rogelio Mayta. «Es importante la integración de América Latina para poder evadir la mala influencia de una superpotencia que tenemos como vecinos como es EEUU pero también otras influencias. A ratos se puede caer en idealizar ciertas situaciones como la multipolaridad y la verdad es que a América Latina le ha ido muy mal con la multipolaridad o bipolaridad que existía en el tiempo de la conflagración de la Guerra Fría (1947-1991) entre la ex URSS (Unión Soviética) y EEUU», afirmó Mayta. Recordó que durante la Guerra Fría, EEUU legitimó golpes de Estado en América Latina. «Ahí no se hablaba de derechos humanos, se asesinaba, se desaparecía, se torturaba, en medio de esa conflagración por polaridades que existía. Definitivamente a Latinoamérica no le ha ido bien con eso de las polaridades ni las hegemonías, entonces más que ahora, precisamente por lo aprendido de la historia, es que nosotros tenemos que buscar la articulación regional para no ser devorados por alguna de las polaridades y sometidos», agregó. Mayta señaló que está emergiendo un nuevo orden mundial basado en un mundo multipolar. «En este contexto, está en juego nuestra independencia y soberanía, porque si es que no terminamos en términos políticos sometidos, podemos terminarlo en términos tecnológicos, no podemos permitir eso por el bienestar de nuestros pueblos. (…) En América Latina está absolutamente claro y en Bolivia también: no vamos a ser simples proveedores de materias primas, queremos construir una relación de amistad con la comunidad internacional, con una relación más equitativa, complementaria que entienda y supere las asimetrías», agregó. Sostuvo que América Latina tiene que producir su propia tecnología y «no cantar victoria porque en vez de enviar piñas, las enviamos enlatadas». Las declaraciones del canciller boliviano sucedieron durante la cumbre del Mercado Común del Sur (Mercosur), que se realizó del 7 de diciembre al 8 de diciembre en Montevideo. Mayta reiteró durante la entrevista con la Agencia Sputnik que el deseo de su país es ingresar al Mercosur como socio pleno porque «juntos somos más fuertes». En la actualidad, sólo Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay gozan de esa pertenencia. — ¿Cuáles son las principales conclusiones que saca de esta cumbre del Mercosur? — Es un proceso de integración que sigue avanzando, consolidándose con las tensiones que a veces se aparecen en ese camino, pero es un esfuerzo regional muy importante con la perspectiva de lo que está pasando en el mundo. Para nosotros es importante formar parte, ser miembro pleno del Mercosur. Hace ya varios años que expresamos nuestra voluntad, se ha venido allanando el camino. Nuestra incorporación al Mercosur tiene que ser aprobada y ratificada por los congresos nacionales de los países miembros, avanzamos en el trámite pero falta la ratificación del congreso brasileño que ya data hace algún tiempo. — Teniendo en cuenta que el presidente electo, Lula da Silva, está por asumir el cargo, ¿cree que es probable que Bolivia ingrese al Mercosur como socio pleno próximamente? — Sin lugar a dudas, va a ser un viento favorable la presencia de Lula una vez que asuma. Pero sin lugar a dudas hay otros factores que el propio congreso debe evaluar. Desde la perspectiva de Bolivia, somos un socio que tiene potencialidades y no obstante las asimetrías que tenemos con un socio como Brasil, en términos económicos, poblacionales, y demás, tenemos cosas que aportar en el Mercosur y esperamos que el Congreso brasileño logre comprenderlo y termine por ratificar nuestra adhesión plena. — Uruguay manifiesta que quiere hacer acuerdos por fuera del bloque, algo que no es aceptado por Argentina, Brasil y Paraguay, ¿cuál es la opinión de Bolivia? — Es una posición muy suya, creo que cada Gobierno tiene que tomar decisiones, para defender los intereses de nuestros pueblos, como mejor tenga conciencia de hacerlo. No tengo mayor opinión ahí, desde la perspectiva de Bolivia, nosotros estamos en este proceso de adhesión de acuerdo con asumir las reglas del Mercosur, vale decir que si es que nosotros somos socios plenos del Mercosur, estaríamos en la disponibilidad de negociar en bloque aunque eso signifique una renuncia importante o pequeña de nuestra soberanía. Entendemos que unidos somos más fuertes, de ahí nuestro interés de seguir este proceso de adhesión que se ha dilatado un poco más del tiempo probablemente razonable. Pero en las circunstancias actuales, como está el mundo, nosotros creemos que es útil y beneficioso para Bolivia y para el Mercosur. — La idea que usted mencionaba de insertarse al mundo en grupo es distinta a la que impulsa Uruguay, quien manifestó que hay que hacerlo de forma individual, ¿comparte esta postura o no? — Son visiones que pueden tenerse, pero, ¿qué está pasando en el mundo? Creo que es bueno reflexionar. Este mundo en el que vivimos no es el mismo de hace tres décadas, en el que se estaba conformando un mundo unipolar. Este es un mundo que de alguna manera ha entrado en un proceso de ajustes, cambios, modificaciones que se habían anunciado con la pandemia y el sálvese quien pueda del covid-19, porque de humanidad no hubo nada ahí, fueron eslogans. Los países que tenían más posibilidades económicas y tecnológicas acapararon las vacunas y dejaron a los pobres del planeta, ese mundo desfigurado en el espejo de la humanidad ha seguido su curso a otro momento trascendental con la operación militar especial que ha iniciado Rusia en Europa del Este, que de alguna manera ha puesto a prueba el sistema multilateral y el multilateralismo está haciendo aguas por todos lados, no está siendo la herramienta que necesitamos en este momento y, por otro, en términos concretos estamos viendo el surgimiento de un nuevo orden mundial, no es un reseteo, es un cambio, estamos viendo que este mundo unipolar puede ser multipolar, reconfiguración de fuerzas, revitalización de criterios geoeconómicos y geopolíticos