Texas devastada: Al menos 59 muertos y decenas de desaparecidos, incluyendo 27 niñas de campamento, por «terribles» inundaciones
El nivel del río Guadalupe subió casi 8 metros en 45 minutos, dijo el vicegobernador de Texas. Texas, EEUU, 5 de julio de 2025.– El estado de Texas está inmerso en una «terrible» tragedia tras lluvias torrenciales y súbitas inundaciones que han dejado un saldo de al menos 59 muertos, incluyendo 15 menores de edad, y la desaparición de 27 niñas en un campamento de verano cristiano. Una amplia operación de rescate se ha desplegado desde la noche del viernes para buscar a las víctimas. El río Guadalupe experimentó un aumento drástico de casi 8 metros en menos de una hora, desbordándose y arrastrando casas móviles, vehículos y cabañas veraniegas donde la gente celebraba el fin de semana festivo del 4 de julio, Día de la Independencia de EE.UU.. Equipos de rescatistas están buscando a 27 niñas que se encontraban entre las 750 que asistían al Camp Mystic, un campamento de verano cristiano casi centenario ubicado a orillas del río Guadalupe, en las afueras de Kerrville. Muchas de las niñas desaparecidas «son menores de 12 años», según el vicegobernador de Texas, Dan Patrick. El gobernador de Texas, Greg Abbott, informó que se han rescatado a más de 850 personas y que los esfuerzos de búsqueda y rescate continuarán hasta localizar a todas las víctimas. El sheriff del condado de Kerr, Larry L. Leitha, aseguró que las operaciones «no pararán hasta que se haya encontrado a cada una de las personas». La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que el gobierno federal brindará el máximo apoyo posible. El presidente Donald Trump calificó la tragedia de «estremecedora» y «terrible», y la Casa Blanca prometió asistencia adicional. El senador republicano de Texas, Ted Cruz, afirmó que el presidente Trump se había «comprometido a dar todo lo que Texas necesita». Las imágenes de la devastación muestran el campamento en desorden, con pertenencias cubiertas de barro, y profundas aguas inundando puentes y carreteras. Se ha declarado el estado de emergencia en varios condados, donde las carreteras han sido arrasadas y las líneas telefónicas están caídas. El juez del condado de Kerr, Rob Kelly, admitió que no se pronosticó la magnitud de la inundación, que superó la de 1987. El Servicio Meteorológico Nacional «no pronosticó la cantidad de lluvia que vimos». Las autoridades continúan preocupadas por el estado del tiempo y han aconsejado a los residentes cerca de los arroyos y el río Guadalupe trasladarse a tierras más elevadas. Fuente: BBC










