Massa

Milei amplía la lista de empresas a privatizar y ratifica algunas medidas económicas de Massa

El presidente electo de Argentina, Javier Milei, continuó con su recorrido mediático para brindar detalles sobre su futura gestión y defendió su premisa de «poner las cuentas fiscales en orden». En una entrevista televisiva con el canal TN, mencionó más empresas estatales que serían incluidas en su plan de privatización y reiteró que «el ajuste caerá sobre los gastos que hace la política». Además de las ventas de YPF y los medios de comunicación del sistema público, así como la entrega de Aerolíneas Argentinas a sus empleados, el representante de La Libertad Avanza (LLA) brindó ejemplos sobre las privatizaciones que podría implementar y recordó que Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA) «era privada y funcionaba muy bien». También se refirió a los ferrocarriles, que cuando «eran privados eran los mejores del mundo«. «Todo lo que pueda estar en manos del sector privado va a estarlo», dijo y sentenció: «Todo lo que hace el sector público lo hace mal». Mantiene la baja de impuestos En otro tramo de la entrevista, Milei ratificó que mantendrá dos medidas lanzadas por el actual ministro de Economía y excandidato presidencial de Unión por la Patria, Sergio Massa. Se trata de la modificación del Impuesto a las Ganancias que elevó el mínimo no imponible y la reducción del IVA a los productos de la canasta básica. «Vamos a bajar el gasto público para mantener el equilibrio fiscal. Las bajas de impuestos siempre favorecen a la gente. Nosotros vamos a una hipótesis de déficit financiero cero, pero vamos a ajustar más el gasto público en otro lado», comentó. En ese sentido, aseguró que «la Argentina está al borde de la peor crisis de su historia» y agregó: «El ajuste va a venir de todas maneras. Entonces, la pregunta es, ¿quién hace el ajuste? Históricamente, la política hizo que el ajuste lo pague el sector privado. Esta vez el ajuste lo va a tener que pagar la política. Va a recaer sobre el Estado, no sobre el sector privado». Ajuste en obra pública y aguinaldo Como parte de ese ajuste que hará el Estado, el presidente electo de Argentina volvió a afirmar que «la obra pública se termina» porque no hay dinero. «Tenemos déficit fiscal de 15 puntos del PBI, es el más grande de la historia. Si no hacemos nada, terminamos en una hiperinflación«, advirtió, por lo que reiteró que «hay que recortar en las partidas que la política roba«, como la «obra pública». «Van a tener que ser hechas por iniciativa privada. Hay que licitarla para que la haga el sector privado», dijo y evaluó que «si nadie quiere hacerla, significa que esa obra no tenía sentido desde el punto de vista económico y alguien va a tener que explicar por qué hicieron una obra que nadie quería hacer». La falta de fondos en el Estado generó polémica en torno al pago de la mitad del Sueldo Anual Complementario a los empleados estatales, que se debe abonar en diciembre. «No hay plata», sostuvo Milei, aunque insistió en que «a la gente no se toca, así que caerá el ajuste sobre los gastos que hace la política». Otro de los temas que el próximo mandatario tocó durante la entrevista fue la situación de quienes tomaron los créditos hipotecarios llamados UVA, que fueron lanzados por el Gobierno de Mauricio Macri en 2016 y que proponían que la cuota saldría lo mismo, o menos, que alquilar. Sin embargo con el paso del tiempo, el algoritmo se disparó al ritmo de la inflación. «Usted tomó una decisión en términos de renta-riesgo y ahora como el resultado es adverso quieren que lo pague otro. Si tomó una decisión incorrecta, se tiene que hacer cargo», advirtió a los deudores y preguntó: «¿El Gobierno les puso una pistola en la cabeza para que los tomen?». Juicio a la Corte Suprema Por último, Milei se refirió al juicio político que se inició en el Congreso contra la Corte Suprema de Justicia y anunció que está «en contra de la persecución» al máximo tribunal. «De hecho, me manifesté en contra de lo que estaba haciendo el kirchnerismo», recordó. «Lo que quiero es una Corte Suprema que sea absolutamente independiente. Nuestro ministro de Justicia, [Mariano] Cúneo Libarona, está comprometido a llevar a cabo una reforma que profundice y que le dé independencia al Poder Judicial», concluyó. Fuente: RT

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División del voto, fiscalizaciones y cambios retóricos: el terremoto en la oposición de Argentina

La decisión de la excandidata presidencial argentina de la coalición conservadora Juntos por el Cambio (JxC), Patricia Bullrich, de respaldar la postulación de Javier Milei, de La Libertad Avanza (LLA), removió el tablero político en la nación suramericana de cara al balotaje del 19 de noviembre próximo. Bullrich, quien quedó tercera con 23,83 % de los sufragios, apeló a «la urgencia del momento frente al peligro de la continuidad del kirchnerismo a través de Sergio Massa«. En conferencia de prensa reconoció las diferencias con Milei, pero lo calificó como la mejor opción. «Nos encontramos ante el dilema de cambio o continuidad de las mafias, tenemos la obligación de no ser neutrales«, subrayó Bullrich, quien fue avalada por el exmandatario Mauricio Macri (2015-2019). En los últimos días, Macri acudió a varios medios de comunicación locales para exponer su posición. «Somos el cambio o no somos nada», manifestó el fundador de Propuesta Republicana (PRO) entrevistado por Radio Mitre. Una postura del PRO, del que también forma parte Bullrich, que dinamitó a JxC. Inmediatamente Gerardo Morales y Martín Lousteau, presidente y vicepresidente de la Unión Cívica Radical (UCR), se pronunciaron en contra. El fin de semana, Morales acusó a Macri de «ambición desmedida de poder». En un mensaje en la red social X enfatizó que el exdignatario «no se hace cargo de la gran responsabilidad que tiene de poner en riesgo a JxC y negarle a la República Argentina una fuerza opositora coherente». Desunión La politóloga argentina Lara Goyburu consideró improbable que continúe la alianza tal como se le conoce, con las palabras esbozadas por los líderes de UCR. «No veo muy posible la continuidad de esta coalición a futuro», afirmó Goyburu a RT. «A diferencia de Unión Por la Patria (UxP), ahí sí hay una identidad idiosincrática más sólida que es el panperonismo». Con el 100 % de las mesas escrutadas, Massa ganó la primera vuelta de la elección presidencial en la Argentina con el 36,68 % de los votos, mientras que el libertario Milei obtuvo 29,98 %. Con su apoyo, Bullrich pretende que su electorado e incluso votantes radicales voten por Milei frente a Massa, el ministro de la debilitada economía argentina. Sin embargo, la politóloga Luciana Modica explicó las dificultades de este planteamiento. «Hay un error en la dirigencia argentina en creer que son los dueños de los votos», aseguró a este medio. «Se van a dividir los votos, de ninguna manera hay obediencia militante de las y los votantes de Patricia Bullrich», subrayó Modica. En la misma línea se expresó el comité nacional de los radicales en un comunicado. «La UCR no apoyará a ninguno de los dos candidatos», señaló. Por su parte, en las últimas horas una de las fundadoras de Juntos por el Cambio, Elisa Carrió, reveló que se abstendrá en los comicios. Una acción que le ha valido severas críticas, tanto que la acusan de ser partidaria de UxP en medio de un ambiente polarizado en Argentina. Definiciones Este tipo de maniobras políticas configuran un panorama que se va armando de cara al domingo 19 de noviembre. «El voto en blanco es definitorio para ambas fuerzas, porque ambas fuerzas han alcanzado su techo (…) en una segunda vuelta, para ganar, se necesita el 50+1 y está ahí, en los indecisos y en quienes dicen que votarán en blanco», enfatizó Goyburu. Tanto Goyburu como Modica coincidieron en que la campaña cambió de manera sustancial con el respaldo de Bullrich a Milei. «La Libertad Avanza no tiene la estructura territorial que tiene el oficialismo en la Argentina», mencionó Modica. Y sobre esto fue consultado Milei en La Nación +, donde confirmó que contarán con el despliegue de fiscalizadores del PRO. En ese instante, admitió que esa es una de las cosas que tienen que corregir. «Sabemos que tenemos que pedir ayuda y pedimos ayuda», declaró. Retos para Milei Para Modica, ese no será el único desafío para el libertario. «En términos discursivos hay un cambio importante, porque la gran bandera que tuvo Milei fue hablar en contra de la casta. A partir de este viraje en JxC que van a ser parte del espacio de Milei, hay que ver cómo lo sostiene discursivamente», dijo. En la misma entrevista el economista anarcocapitalista saludó la «humildad y grandeza» de Bullrich y Macri y enfiló contra Massa, a quien calificó de «rey de la casta» argentina. «No hay más casta que Massa», aseveró. Milei, quien ha cautivado al electorado juvenil, necesita subir puntos entre las féminas, estiman especialistas. «Hay un claro rechazo de las mujeres y eso puede llegar a ser decisivo», proyectó Modica. Una encuesta reciente, de la consultora de opinión pública Analogías, mostró a Massa a la cabeza con 42,4 % ante el 34,3% de Milei, a poco más de tres semanas para la segunda vuelta. En el intermedio habrá un debate, el 12 de noviembre, que según analistas podría dirimir la opinión de los votantes que no están con UxP ni LLA. RT

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Primera encuesta del balotaje presidencial en Argentina da empate técnico con leve ventaja de Milei

Luego de la primera vuelta de las elecciones presidenciales realizadas el domingo en Argentina, la encuestadora CB Consultora Opinión Pública realizó un estudio en línea para pronosticar el resultado del balotaje que definirá al próximo jefe de Estado de ese país suramericano y que se realizará el venidero 19 de noviembre. De acuerdo con el director de CB consultora, Cristian Buttié, reseñado por distintos medios locales, el escenario para el balotaje es «extremadamente parejo» y muestra, para este momento, «un empate técnico» entre las candidaturas del peronista Sergio Massa y el ultraderechista Javier Milei. «El escenario de hiperpolaridad está muy parejo, se ve un empate técnico con una pequeña ventaja de Javier Milei, que está en 50,7 % y Sergio Massa con 49,3 %«, comentó Buttié a la prensa local, quien agregó que en el caso del 23,8 % de los votos del macrismo que obtuvo la candidata derechista Patricia Bullrich, que terminó tercera en la primera vuelta, un «gran porcentaje» no votará o lo hará en blanco en el balotaje. Sin embargo, según la encuesta que maneja un margen de error de más o menos 2,4 %, el resto de personas que apoyaron a Bullrich, quien anunció el miércoles su respaldo al ultraderechista, expresaron previo a esa decisión que en noviembre su voto sería de la siguiente manera: 46 % a Milei y 14 % a Massa. «Quien no votó a Massa ni a Milei ahora tiene que tomar una decisión: si vota en blanco o cuál es el mal menor», añadió el director de la consultora a los medios argentinos, quien además dijo que los indecisos podrían ser claves en la elección, aunque lo más probable es que voten blanco o no lo hagan, lo que hace que «se empareje la torta» en el pronóstico de la contienda presidencial. Según destacó el diario Clarín, la encuesta es la primera de este tipo realizada en Argentina luego de las elecciones y estuvo a cargo de una de las consultoras que pronosticó el triunfo de Massa en la primera vuelta. El estudio se basó en 1.715 entrevistas realizadas en línea entre lunes y martes. RT

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Rumbo al balotaje: Milei se estanca y Massa crece en un escenario que sigue abierto

Las urnas volvieron a dar sorpresas en Argentina. Lejos de las previsiones de las encuestadoras -nuevamente-, la victoria de Sergio Massa sobre Javier Milei fue un cimbronazo en la esfera política. Pero dentro de las múltiples aristas, la más prometedora para el candidato oficialista es su notorio crecimiento, la antítesis del estancamiento que vivió el hombre de La Libertad Avanza. Tomando como referencia el rendimiento que el líder de Unión por la Patria tuvo en las PASO, Massa recogió casi tres millones más de votos. En agosto, agregando los sufragios de su rival de interna Juan Grabois, sumó poco menos de 6,5 millones; una diferencia sustancial respecto a los más de nueve millones que el tigrense tuvo el domingo 22 de octubre. Su evolución puede explicarse desde un sector: la disminución en la tasa del ausentismo. La concurrencia pasó de 69,62% a 78%, el equivalente a más de dos millones de votos, en estos dos meses. Otro aspecto es la recuperación peronista en sectores claves del electorado, como la provincia de Buenos Aires, donde obtuvo un millón de votos extra que en las PASO -incluyendo una reelección holgada del gobernador Axel Kicillof-, el noroeste y el sur del territorio, además de mejores desempeños en el centro del país, como en La Pampa y Río Negro. Durante el trayecto de las primarias a las generales, la campaña de Massa fue sobria y convenció a una porción del padrón a pesar de la situación económica, una virtud opuesta a la de Milei. El libertario ‘rompió’ los manuales tradicionales de política y redobló la fuerza de su discurso extremista en vez de buscar mesura y acercamientos ideológicos hacia el centro. El anclaje de Milei fue evidente. Después de dar el golpe en las PASO, solamente sumó 700.000 votos. Su rivalidad contra la candidata ideológicamente más cercana, Patricia Bullrich (Juntos por el Cambio), a quien acusó durante la campaña por su pasado en la guerrilla de ‘Montoneros’ en la década de los 70, lo aisló, dejándolo únicamente con su núcleo duro de votantes, un piso y un techo del 30%. Primeros guiños a transferir votos Su discurso pos-primera vuelta utilizando frecuentemente palabras como «juntos» y «cambio», el léxico base del macrismo, es una declaración de intensiones para lo que serán los próximos 30 días rumbo al 19 de noviembre. Con la reiteración de Massa para un pedido de “unidad nacional”, también se abre un panorama en el que el actual ministro de Economía buscará acercarse a los espacios del peronista federal Juan Schiaretti y de la socialista Myriam Bregman, a priori más cercanos a él que a Milei, pero sobre todo a captar a seguidores de Bullrich. A favor del oficialista, importantes miembros de JxC como Miguel Ángel Pichetto y Emilio Monzó (líder del bloque de Diputados) advirtieron semanas atrás que harían llamado a votar por Massa para impedir que Milei se haga con el Sillón de Rivadavia. Una postura que, de confirmarse, le dará un envión al actual ministro hacia la barrera del 50% necesario para ser presidente. La configuración de fuerzas en el Congreso Para ambos la gobernabilidad será un asunto a resolver, indistintamente de quién obtenga el triunfo el próximo mes. En ese sentido, las mejores sensaciones quedaron para los libertarios, que no tenían escaños en juego en el Congreso y sumaron 35. En tanto que el oficialismo solo pudo retener 57 de los 68 que expiraban. La peor parte otra vez fue para el macrismo, que mantuvo 31 y dejó ir 25. De las 257 bancas, el peronismo tendrá 108, seguido por Juntos por el Cambio (93) y los libertarios (37). Otros 19 quedan repartidos en tres fuerzas diferentes. En el Senado -compuesto por 72 miembros- la disputa es diferente. ‘Unión por la Patria’ sumó dos más de las 10 que ponía en disputa, llegando a 34. En tanto que ‘La Libertad Avanza’ tendrá a sus primeros ocho senadores y el macrismo solamente retuvo dos y perdió nueve, quedando con 24 en el hemiciclo. Juntos por el Cambio, nuevamente perdedores  Al igual que en las PASO, el macrismo volvió a sumar una frustración. En ese momento y a pesar de que el desempeño de Bullrich estuvo por debajo del esperado, la gran nota negativa la había dado el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que no alcanzó ni el 14% de los votos y perdió la interna. Este domingo, la historia se repitió con Bullrich. La exministra de Seguridad durante el Gobierno de Mauricio Macri obtuvo el 23,85% de los votos y quedó muy lejos de la línea de 30% para pujar por un lugar en la segunda vuelta. «No hemos logrado los objetivos que queríamos para nuestra Argentina», remarcó la conservadora en su primera alocución pos-derrota. A pesar de quedar fuera del juego en estas elecciones, su pronunciamiento en los próximos días a favor de Massa o Milei podría ser un factor que cambie el escenario para noviembre. El balance del macrismo es negativo en distintos niveles. Con Néstor Grindetti a 20 puntos de Axel Kicillof en la pelea por la Provincia de Buenos Aires, ni siquiera pudieron asegurar la Ciudad de Buenos Aires. Si bien quedó muy bien perfilado, Jorge Macri tendrá un balotaje con el peronista Leandro Santoro. Por lo pronto, el desmoronamiento del bloque de JxC será un asunto a atender por los líderes del espacio. La coalición, con explícitos síntomas de desgaste y disconformidad, dio señales de fin de ciclo en caso de no continuar en el poder, vaticinando lo que probablemente sea una tarea de reconfiguración para el futuro cercano. «Esos valores hoy han quedado dormidos, pero nosotros los vamos a despertar todos y cada uno de los días de nuestra lucha para una Argentina productiva y sin pobreza», afirmó Bullrich, en una promesa de continuar la lucha. Sin embargo, los interrogantes son dos: junto a quién y, coyunturalmente más relevante, qué postura tomará en el futuro inmediato. DW

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El peronismo crece en Argentina y mete al «león» en el corral

La victoria lograda por el peronismo este domingo, en la primera vuelta presidencial de Argentina, sí es épica. Y recalcamos «épica» porque con este resultado logró lo que parecía impensable hace pocos días, como era cortocircuitar la emergencia fulgurante del «acontecimiento Milei», quien ya cantaba, antes de tiempo, una epopeya que este domingo no terminó de cuajar. Después del resultado de las primarias, el 13 de agosto, Javier Milei venía desbocado. Pero el domingo el peronismo lo paró en seco. No solo porque le sacó casi siete puntos de ventaja, sino, sobretodo, porque le arruinó la imagen de líder único encumbrado.  El peronismo una vez más tuvo la capacidad de reformarse, de romper sus moldes y ganar. La capacidad del peronismo para transformarse ha sido el asidero que le permite ejercer el dominio de la política argentina durante los últimos ochenta años, teniendo a todos los poderes fácticos en contra: medios, tribunales, poder económico, Iglesia. El peronismo es, a veces, más de izquierda o radical; otras, más centrista o moderado; también puede convertirse en fórmula derechista, unas veces más liberal, otras veces más caudillista, pero siempre ha mantenido el carácter popular y eso le ha dado un nuevo triunfo, improbable hace pocos días cuando pronosticaban su extinción. Nuevo escenario político Con este resultado, Argentina ha dibujado un nuevo escenario político, que ya no es «poskirchnerista» —porque el kichnerismo puso a Axel Kicillof, con su victoria aplastante en la determinante provincia de Buenos Aires, en «posición anotadora», según el argot beisbolístico—, sino que más bien recrea una nueva atmósfera en la que el peronismo puede avanzar sobre nuevos predios, nichos fronterizos y otros públicos que hasta hace poco parecían distantes, como la derecha moderada, sectores del radicalismo, y probablemente, los votantes del candidato Juan Schiaretti —quien logró un sorpresivo 7 % y al que el candidato Sergio Massa ya le ha tendido la mano en medio de la suposición de que, como dijo, «la grieta se murió y empieza una nueva etapa»—. Tanto avanza el peronismo que los votos del derechista moderado, Horacio Larreta, férreo opositor de Cristina Fernández de Kirchner, no se sumaron a los de Patricia Bullrich, y ahora para el balotaje se contemplan como «voto duro» de Massa. Hablamos de un frente, una amplia articulación de los sectores democráticos argentinos, en contra de la posibilidad de que gane ese derechismo radical y alocado que, por sobre todas las cosas, es mucho más populista que un templado Massa, quien ha sabido interpretar el papel de eje articulador y hoy es un jugador que lleva el balón y tiene la cancha abierta. Así las cosas, de aquel esplendor de la melena de Milei solo queda su figura en el espejo roto, con apoyo fragmentado y discordante.  Los problemas de Milei  A Milei ya se le ven las costuras de su «carrera artística». Cuando todavía no había «tocado el cielo» de la fama, ya comienza a irse gente del concierto. La noche del domingo, al saberse los resultados, en un discurso inusualmente parco, tuvo que, a regañadientes, ofrecer la mano a algunos de sus enemigos. La «casta» derechista, representada por una «montonera tira bomba» —como llamó a Patricia Bulrrich, quien sacó un 23%—, es ahora imprescindible para vencer. Milei no tiene más opciones. Tendrá que llenarse de «castas», una más pesada que la otra, para poder ganar los votos moderados que requiere. Así, va a quedar en riesgos serios de perder al «peronismo extraviado» que estaba coqueteándole en los sectores populares. El «león» ya no podrá rugir tan fuerte, y en pocas semanas podría ser consumido por la «casta conservadora» que lo irá arropando las próximas semanas. Independientemente del resultado del balotaje del 19 de noviembre, ya Milei tiene el futuro hipotecado. Si logra ser presidente le esperan dos años atados de mano, hasta que el medio término vuelva a ser implacable, como lo ha sido contra todas las gestiones presidenciales. Resumiendo, después de este 22 de octubre, a lo que más podría llegar Milei es a convertirse en el «nuevo Macri», que gana de manera fulgurante (ya ni tanto), pero se quiebra apenas empezado el camino. La disculpa que Milei debe a Patricia Bullrich va a decir mucho de si se la seguirá jugando con «el salvajismo» para sobrevivir como ícono, o si, por el contrario, ya entró en los linderos del corral y se convertirá en un político tradicional más. Ahora, requiere una estrategia política racional que acabe con las riendas sueltas a sus epifanías. Ya no será tanto como un caudillo, si acaso un nuevo presidente con fecha de caducidad. Los cambios obligados El divo entra a rehabilitación antes de ser ídolo, así que veremos un Milei más «sensato», más político. Cada nuevo aliado, cada matiz que procure, cada corrección, va a obturar su brillo de ‘superstar’. Ya no será una estrella, sino un actor político más, en procura de electores imprescindibles aunque no deseados. En todo caso, va a tener que coser retazos de una colcha que ayer mostró todos sus costuras. A partir del resultado nadie sabe cómo votará la «derecha moderada», el macrismo «más popular», el radicalismo. El «larretismo», dirigiendo su posición hacia el «antimileisismo», demostró que Massa sí sirve como eje articulador, y que ahora este no parará de horadar las partículas moderadas que hasta ahora el conservadurismo había logrado capturar, con el discurso «antikirchnerista». RT

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Argentina: el peronismo revive gracias al miedo a Milei

Ya a las 21:00 (hora local) del domingo (22.10.2023) empezaron a darse a conocer los primeros resultados a boca de urna de los comicios generales en Argentina, que despertaron temores y preocupación por el futuro en los últimos meses. El triunfo de Sergio Massa, candidato peronista de Unión por la Patria, llegó contra todo pronóstico, ya que el ministro de Economía del Gobierno kirchnerista carga con la responsabilidad por la actual debacle económica. Massa tendrá que enfrentarse en segunda vuelta a Javier Milei, el libertario de extrema derecha de La Libertad Avanza, el 19 de noviembre, ya que ninguno de los dos alcanzó el 40 por ciento de los votos. «Justamente por ser un triunfo inesperado, Massa sale fortalecido de este resultado, porque era inesperado y porque lo favorece ampliamente”,  dice a DW Pablo Semán, investigador del CONICET y docente de la Universidad de San Martín. Moderación y desmesura Paradójicamente, la mayoría de los argentinos, que sufren la crisis económica, eligieron al ministro de Economía que fracasó hasta ahora en gestionarla. ¿Cómo se explica este fenómeno? «Massa encarna, al mismo tiempo, cambio y continuidad, además de moderación, frente a la desmesura de Milei”, observa Semán.  «La gente no lo ve como a un candidato de Unión por la Patria, no lo ve necesariamente como a un kirchnerista, ni ve en él a Cristina Kirchner”, subraya. Entretanto, Milei se adjudica haber derrotado «a la mafia» en el poder, al no haber ganado Massa en primera vuelta, y la candidata de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, que salió tercera, rechaza cualquier colaboración con el kirchnerismo. Parte de sus votantes podrían fluir hacia el candidato libertario en la segunda ronda electoral. «Con un gobierno complicado, con una economía totalmente descalabrada, con una inflación galopante y el dólar por las nubes, es realmente un milagro lo que ha logrado Sergio Massa, consiguiendo, no solo entrar al balotaje, sino quedar como mejor el mejor posicionado para la elección que viene, con la posibilidad de sumar los votos de la izquierda de Bregman y de centro de Schiaretti”, señala Jaime Rosenberg, periodista político acreditado en la Casa Rosada del diario La Nación, en entrevista con DW. Pero no es posible hacer pronósticos certeros sobre quién saldrá ganador en segunda vuelta, ya que «no se trata de matemática pura”, advierte. Los votantes de Milei temen al propio Milei La aparición en el escenario político de Javier Milei suscitó temores en muchos argentinos, no solo a sus propuestas extremas -como cerrar el Banco Central o convertir la educación en un sistema de vouchers– sino también a sus afirmaciones sobre cortar relaciones con China y Brasil, los dos principales socios comerciales de Argentina. Muchos temían que, de ganar, pudiera producirse una corrida cambiaria y otra crisis como la de 2001, sumada al aislamiento internacional de Argentina. En su discurso, tras los resultados de este lunes, «Massa dejó en claro que lo llamaron presidentes de distintas partes del mundo y que él les aseguro que Argentina va a seguir un camino previsible. Es un dirigente muy cercano a los Estados Unidos y al mundo empresarial, donde lo ven como de centroderecha”, subraya Jaime Rosenberg. El antropólogo y sociólogo Semán cita una encuesta presencial que hizo entre 420 personas sobre cuáles eran sus temores para estas elecciones. De esas 420 personas, un 31 por ciento dijo que votaría a Milei, de La Libertad Avanza, y de ellas, un 10 por ciento admitió que tenían miedo al propio Milei y a sus propuestas extremas. «Yo creo que en los argentinos hay una voluntad de cambio muy fuerte que, en parte, se expresó a través de Milei, pero que esa voluntad de cambio tenía en él a un mal instrumento”, explica. Sin embargo, la ultraderecha se convertirá en la tercera fuerza a partir de diciembre, con 39 escaños en la Cámara de Diputados, y en el Senado, con ocho. De todos modos, si las cifras del escrutinio se confirman, el peronismo seguirá contando con la mayoría de diputados y senadores. Ambos expertos dicen que, en este momento, no es posible predecir quién ganará el balotaje, pero Semán piensa que «a Massa se le hará fácil sumar lo que necesita para ganar una segunda vuelta, a pesar de que es mucho, debido a que, para Milei, el resultado es lo contrario: apostaba a ganar en primera vuelta y llegará al balotaje tras una derrota”. «Las primarias fueron una discusión sobre cambio o continuidad, pero como Milei se transformó en un protagonista de la primera vuelta, la discusión pasó a ser ‘mesura o desmesura’”, dice. Massa, ¿un candidato para el fin de la grieta? Massa, como candidato «anfibio”, explica Semán, tiene un perfil apto tanto para el peronismo como para los no peronistas, y en su discurso tras el resultado se dirigió a los votantes de la izquierda de Myriam Bregman y a los de centro de Juan Schiaretti, tendiendo puentes y, naturalmente, apelando a esos votos para el balotaje. Y prometiendo «tranquilidad” y «seguridad”. Incluso los votantes de Patricia Bullrich que no se decantaran por Milei, podrían contribuir a una victoria de Massa en segunda vuelta. Si Masa ganara la segunda vuelta, ¿podría ser ese el fin de la grieta, de la profunda polarización política en Argentina? «Creo que Massa está intentando que el conflicto deje de ser ‘peronismo vs. antiperonismo’”, sostiene Pablo Semán. «Y Milei le facilita la tarea porque es un candidato extremista, que divide, y eso es rechazado por muchos”. Para Jaime Rosenberg, como Massa tiene una historia en cuanto a las relaciones con Estados Unidos, con Occidente, que pondría en práctica si es presidente, su gobierno no sería como el de Alberto Fernández, más cercano a Venezuela, Nicaragua, o Cuba. «Sergio Massa tiene más experiencia en el diálogo con las élites, que son, finalmente, las que tienen intereses muy concretos puestos en las relaciones internacionales”, analiza, por su parte, Semán. Lograr calma en los mercados En tanto, el dólar paralelo o blue cotiza a 1.300 pesos. ¿Qué le espera a partir de este lunes a la economía argentina y al bolsillo de los argentinos? «Creo que el dólar del

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Así quedaría el Congreso en Argentina con las elecciones

Este domingo se celebraron las elecciones generales en Argentina, en las cuales, con el 96,31% de las mesas escrutadas, habrá segunda vuelta entre el candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa y el de la Libertad Avanza Javier Milei (se trata del conteo provisorio, el definitivo comienza 48 horas de finalizadas las elecciones). Otro de los factores claves de esta elección es la renovación de gran parte de las bancas de la Cámara de Diputados y también de Senadores. En ese sentido, se da el recambio de los 130 diputados y un tercio de la totalidad de los senadores, esto es 24 miembros de la Cámara Alta en 8 provincias, así como  19 parlamentarios del Mercosur por distrito nacional y 24 por distrito regional. Cámara de Senadores Las provincias que renuevan bancas en la Cámara Alta son las de Buenos Aires, Formosa, La Rioja, Jujuy, Santa Cruz, Misiones, San Juan, y San Luis. De las 24 bancas, Unión por la Patria obtiene 12, mientras que el partido de Javier Milei (La Libertad Avanza) gana ocho, Juntos por el Cambio obtiene dos escaños pero pierde 10, y los partidos provinciales ganan dos. Esto configura a partir del 10 de diciembre una Cámara Alta con 34 bancas para Unión por la Patria, 24 para Juntos por el Cambio, ocho para La Libertad Avanza, tres para Unidad Federal y tres para varios partidos provinciales. Cámara de Diputados De los 257 legisladores que componen la Cámara Baja de Argentina, en esta elección, estaban en juego 130 bancas en todos las provincias y en la Capital Federal. Con los resultados de la noche del domingo, Unión por la Patria configuraría la primera minoría con 108 diputados (pierde 10 bancas), seguido por Juntos por el Cambio con 93 (pierde 25 bancas), mientras que La Libertad Avanza se convierte en la tercera fuerza legislativa con 37 legisladores frente a los tres que tenía hasta ahora. De las fuerzas restantes, el Frente de Izquierda-Unidad gana un asiento que se suma a los cuatro que ya tenía, mientras distintos partidos provinciales y otros minoritarios conservan los asientos que tenían en juego. CNN

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Arce felicita a Massa y destaca participación de argentinos en elecciones

El presidente boliviano Luis Arce saludó este lunes al ministro de Economía argentino, Sergio Massa, por “pasar como primero a la segunda vuelta” de las elecciones presidenciales en el vecino país. A través de un mensaje en sus redes sociales, el Mandatario también destacó la participación en los comicios argentinos, señalando que la democracia es “el camino que garantiza la libertad, el desarrollo y justicia social para todas y todos”. “Felicitamos al hermano Sergio Massa por pasar como primero a la segunda vuelta de las #EleccionesArgentina2023. El pueblo argentino se pronunció y ratificó, una vez más, que la democracia es el camino que garantiza la libertad, el desarrollo y justicia social para todas y todos (sic)”, señala el mensaje publicado por Arce. Argentina registró un 77,65% de participación, la segunda más baja desde la recuperación de la democracia tras la última dictadura militar (1976-1983), superando el 76,20% de 2007, cuando la peronista Cristina Fernández obtuvo el triunfo para el primero de sus dos mandatos (2007-2015). Con el 98,51% de mesas escrutadas, Massa, candidato de la coalición oficialista Unión por la Patria (peronismo), acumula un 36,68% de los votos, frente al 29,98% del aspirante de La Libertad Avanza, Javier Milei. Ambos irán a la segunda vuelta por la Presidencia argentina el próximo 19 de noviembre. Correo del Sur

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3 claves que explican el triunfo del centrista Sergio Massa frente a su rival libertario Javier Milei en Argentina

Con el 98% del voto escrutado, Massa obtuvo el 36,6% de los votos, por delante de Milei con 30% y de Patricia Bullrich, quien con poco más de 20% quedó fuera de la carrera presidencial. Se trata de un resultado que desafía la mayoría de las encuestas preelectorales que habían previsto una victoria del candidato libertario, que a menudo es comparado con políticos como el estadounidense Donald Trump y el brasileño Jair Bolsonaro. Pese a que la inflación alcanzó los tres dígitos por primera vez desde 1991, a que la pobreza afecta al 40% de la población y a que el salario mínimo argentino ha pasado a ser uno de los más bajos de América Latina, la sorprendente fuerza de los peronistas, que han ganado 10 de las últimas 13 presidenciales, volvió a vencer las expectativas. Para muchos resulta una paradoja que mientras Argentina atraviesa su peor crisis económica en dos décadas sea el actual ministro de Economía y su partido -Unión por la Patria- quienes resultaron triunfadores, en una jornada electoral en la que participaron cerca de 26 millones de votantes. A la espera de la segunda vuelta, prevista para el próximo 19 de noviembre y en la que se enfrentarán dos modelos totalmente opuestos, en esta nota te explicamos 3 claves que explican el triunfo del centrista Sergio Massa. 1. Peronismo como fuerza política Desde que Juan Domingo Perón llegó al poder por primera vez en 1943, su movimiento, que él llamó justicialismo y que hoy todos llaman peronismo, ha dominado la política argentina. Casi medio siglo después de la muerte del mundialmente conocido político y militar argentino, el peronismo sigue en el poder y ha gobernado 16 de los últimos 20 años. «Aunque nos derriben mil veces, mil veces volveremos», reza una famosa frase de Perón. Cualquiera que haya seguido la política argentina por algún tiempo, puede constatar que esto último es exactamente lo que ha pasado a lo largo de la historia. El peronismo ha logrado resurgir, muchos dirían que más fortalecido, tras todas las crisis que ha atravesado. Su capacidad de transformarse y adaptarse a veces parecen ser más potentes que su mensaje y sus ideologías. En un artículo en el diario La Nación, el columnista Carlos Pagni indicó que «el mayor auxilio para Massa llegó desde la oposición, que no logró exponer ante la ciudadanía una obviedad: que el candidato del oficialismo era el candidato del oficialismo». «Pero esto también fue mérito de Massa, quien se mostró al mismo tiempo como representante y alternativa al gobierno que él integra», añade Matías Zibell, periodista de BBC Mundo y experto en política argentina. Según analistas, esto explica que el peronismo siga vivo, pese a que recientemente no ha pasado por sus mejores años. Orlando D’Adamo, un experto argentino en opinión pública y psicología política, le dice a BBC Mundo que el peronismo logró recuperar el poder de su aparato partidario, lo que se notó sobre todo en el interior de Argentina. 2. «Temor» a un candidato radical Un estudio del Observatorio de Psicología Social de la Universidad de Buenos Aires investigó en septiembre las razones que impulsan a los votantes a elegir a sus candidatos de cara a las elecciones. Un 52% de los 5.533 encuestados aseguró que votaría por Sergio Massa porque «Javier Milei o Patricia Bullrich generan temor«. El candidato de La Libertad Avanza -una colisión ultraconservadora que fue fundada hace dos años-, Javier Milei, se ha proclamado “anarcocapitalista” y “enemigo del Estado”. Dentro de sus medidas que muchos califican como “demasiado” radicales, están la dolarización de la economía, mediante una «competencia libre de monedas», así como la eliminación del Banco Central y una drástica reducción del tamaño Estado, suprimiendo ministerios, eliminando obra pública y privatizando las empresas estatales. “El Estado sólo debe estar a cargo de la seguridad y la justicia”, afirma Milei. El plan del candidato es romper con todo para convertir a Argentina en una «potencia mundial». Socialmente, Milei tiene opiniones que muchos califican de contradictorias: se opone al aborto y apoya el porte de armas, pero defiende el matrimonio homosexual y la legalización de drogas. También niega el cambio climático. En una entrevista reciente con Fox News, afirmó que el cambio climático formaba parte de la “agenda socialista”. Pese a que su discurso radical lo posicionó como favorito en las encuestas, en esta primera vuelta de las presidenciales no logró convencer a la mayoría del electorado. Algunos analistas de mercados también ven de manera positiva el triunfo de Massa porque alivia temores sobre una posible devaluación del peso argentino, tras la promesa de Milei de dolarizar la economía y acabar con el Banco Central. Según aseguró el analista Salvador Vielli a la agencia Reuters, el resultado puede además aliviar la fuga de dólares. 3. Subsidios y privatizaciones Algunos expertos estiman que las ideas de Milei de privatizar los trenes y eliminar subsidios de gas y electricidad o rehacer los sistemas públicos de salud y educación también le costaron votos. Para finales de 2022, más de la mitad de la población de Argentina, exactamente el 51,7%, vivía en hogares que reciben algún tipo de asistencia económica del Estado, según datos elaborados por la Encuesta de la Deuda Social Argentina EDSA Bicentenario (2010-2016), EDSA Agenda para la Equidad (2017-2025) y el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA). “En caso de que Milei lleve adelante sus planes de eliminar subsidios y privatizar sectores claves de la economía, mucha gente teme quedarse en la calle y sin acceso a sanidad pública y a la educación”, explica el periodista de BBC Mundo Matías Zibell. Los seguidores de Massa supieron sacarle provecho a este miedo. Algunos miembros del gobierno argentino participaron en la campaña, invitando a los votantes del candidato ultraliberal a renunciar voluntariamente al subsidio estatal a boletos de autobuses y trenes. “El que vota a Milei debería bajarse del subsidio”, señaló el ministro de Transporte, Diego Giuliano. La renuncia al subsidio significaría, por ejemplo, que un billete de tren que actualmente cuesta 33,2 pesos argentinos (US$0,09), pasaría a costar 1.100

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Massa vs. Milei: los escenarios y estrategias rumbo a la segunda vuelta presidencial en Argentina

Los candidatos presidenciales Sergio Massa, de la coalición peronista Unión por la Patria, y Javier Milei, del partido ultraderechista La Libertad Avanza, redefinieron de inmediato el tono de sus campañas luego de pasar a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales que se realizarán el próximo 19 de noviembre. La noche del domingo, ambos avanzaron al balotaje en una jornada que estaba plagada de incertidumbre y que, al final, modificó por completo los resultados de las elecciones primarias de candidatos presidenciales, llevadas a cabo el pasado 13 de agosto. Ese día, Milei sorprendió al ganar la jornada y convertirse en el candidato más votado con el 30 % de los votos. Pero desde entonces se estancó por completo, lo que quedó demostrado la víspera, ya que obtuvo el mismo caudal de votos. Massa, en cambio, en las primarias quedó en una debilitada tercera posición con un 21 % de sufragios, pero el domingo se alzó como líder con el 36,6 %, es decir, en solo dos meses aumentó 15 puntos. Con este desenlace ahora Massa avanza como favorito pero, si algo se ha demostrado de manera reiterada, es que las elecciones no se ganan de manera anticipada. Por ello, una vez que se confirmaron los resultados de la primera vuelta, ambos candidatos mostraron la estrategia que seguirán en las cuatro semanas que restan para tratar de ganar el balotaje. Massa, por ejemplo, lanzó un llamado a la unidad y reforzó su imagen de político «serio», en contraste con la «locura» de Milei, quien bajó el tono agresivo que lo ha caracterizado hasta ahora, se mostró más sereno y llamó a una alianza con la coalición de derecha Juntos por el Cambio. Hazaña La victoria de Massa en la primera vuelta desconcertó por completo a la oposición, ya que es el ministro de Economía de un país sumido en una grave crisis que combina niveles récord de inflación, devaluación, endeudamiento y pobreza. Sin embargo, al funcionario le fue útil el miedo que Milei despertó el amplios sectores de la población debido a sus escandalosas y, en muchos casos, antidemocráticas propuestas y actitudes. Además, Massa se puso la campaña al hombro como protagonista absoluto. Presumió que había asumido el ministerio de Economía en el peor momento de la crisis y que, sin él, la situación sería todavía mucho más grave. Durante sus actos, evitó el acompañamiento del presidente Alberto Fernández y de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, las principales figuras del Gobierno que están desgastadas por la crisis y por una fuerte pelea interna. De hecho, el candidato oficialista ni siquiera los mencionó en su discurso del domingo por la noche. Por otra parte, en contraste con los gritos desaforados de Milei, Massa se presentó ante el electorado como un líder «normal» y en las últimas semanas aprovechó su doble rol de candidato y ministro para poner en marcha medidas que paliaran los efectos de la crisis. Luego de ganar la primera vuelta, Massa consolidó el tono propositivo de la campaña con un nuevo eslogan: «Argentina sí», y convocó a todos los sectores de la sociedad que creen en la democracia, la gratuidad de la salud y la educación y el diálogo, valores que Milei defenestra. «La grieta se murió y empieza una nueva etapa el 10 de diciembre con mi gobierno», afirmó al referirse a la pelea entre kirchneristas y antikirchneristas que ha marcado (y agotado) la vida política del país en los últimos 15 años. Por el contrario, Milei optó por revivirla. Vuelco Después de las elecciones primarias, Milei estaba tan confiado que incluso pensaba que podía ganar la presidencia en primera vuelta. Pero, cuando se confirmó que estaba en segundo lugar, casi siete puntos por debajo de Massa, y sin haber sumado votos desde agosto, dio un giro discursivo completamente diferente al que había marcado su campaña. Desde que irrumpió en el escenario político de Argentina, el diputado prometió «terminar con la casta», en referencia a los políticos tradicionales del oficialismo y la oposición. El domingo en la noche, en cambio, ofreció simplemente «terminar con el kirchnerismo». Fue la manera de convocar el apoyo de Patricia Bullrich, la candidata de la coalición de derecha Juntos por el Cambio que quedó en tercer lugar y que siempre enarboló esa misma promesa. «Estoy dispuesto a barajar y dar de nuevo con el objetivo de terminar con el kirchnerismo, porque más allá de nuestras diferencias lo que tenemos que entender es que enfrente tenemos a una organización criminal», dijo a sabiendas de que Juntos por el Cambio concentra a un sector de la sociedad que odia al kirchnerismo y al peronismo, y que de ninguna manera votaría a Massa. El problema es que durante la campaña Milei insultó de manera reiterada a Bullrich. En uno de los debates incluso la llamó «montonera asesina», en referencia a la militancia que la excandidata tuvo en una guerrilla en los años 70. Además, los votos no se trasladan en automático, y aunque Bullrich terminara apoyando a Milei, eso no es garantía de que el 23,8 % de sufragios que obtuvo el domingo se vayan directo para el candidato de la ultraderecha en el balotaje. El principal escollo para la campaña de Milei sigue siendo él mismo, las dudas que generan su salud psicológica y sus propuestas, entre las que contempla la compra y venta de órganos y niños (al convertir la adopción en un mercado); la liberación de las armas de fuego; la privatización de la salud y la educación, y la negación de los crímenes de la última dictadura militar. Por eso, en su primer discurso se mostró más sereno, con menos gritos, y solo profirió insultos para el kirchnerismo. En esa misma línea prometió que no iba a quitar ningún derecho social, un concepto que hasta el sábado consideraba «una aberración». Fuente: RT

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