Misión DART: cuenta regresiva para el primer intento de desviar un asteroide

Por primera vez en la historia de la humanidad intentaremos desviar un asteroide. No se trata de una escena apocalíptica como se ha presentado en las películas de ciencia ficción, pero sí es verdad que una sonda impactará a toda velocidad con una gran roca espacial, en un acto heroico para modificar la órbita de un cuerpo celeste. La misión DART, que significa dardo en inglés, pero que son las siglas para Prueba de Redirección de un Asteroide Doble, se trata de una nave del tamaño de un autobús con sus paneles solares extendidos que pesa unos 570 kilogramos, que la NASA lanzó en noviembre del año pasado con la intención de colisionar contra Dimorfo (que significa dos formas en griego), un asteroide de 160 metros de diámetro que sirve como una luna para otro cuerpo rocoso aún más grande, conocido como Dídimo (gemelo en griego), de unos 780 metros de diámetro. Dimorfo orbita Dídimo cada 11 horas y 55 minutos, como una luna pequeña, pues los expertos de la agencia espacial estadounidense esperan acortar ese máximo drásticamente, con miras a unos 73 segundos, aunque lo más probable es que termine siendo una órbita de 10 minutos, después de un choque que han descrito como “el impacto de un carrito de golf hacia una de las Grandes Pirámides”. Ninguno de los asteroides amenazan con llegar hacia la Tierra, y los científicos de la NASA han asegurado que su ubicación a 11 millones de kilómetros de nosotros tampoco la pondrá en riesgo. De hecho, el impacto busca reducir la velocidad de Dimorfo en un 1 %, lo que no parece mucho en papel, pero que en la práctica podría comprometer totalmente la trayectoria de este cuerpo celeste. ¿POR QUÉ UNA NAVE IMPACTARÁ CONTRA UN ASTEROIDE? El desvío de la trayectoria de este asteroide, según han afirmado los responsables de la NASA, no es otro que el de un ensayo general para evitar que terminemos con un futuro incierto. Aunque los científicos se desmarcan de la idea de que una gran roca espacial, de un kilómetro de diámetro como la que acabó con los dinosaurios, impacte contra la Tierra y arrase con todo, especialmente porque más del 95 % de esos cuerpos han sido identificados ya, preocupan los capaces de ocasionar una tragedia “regional”. Y es que son los “pequeños” asteroides los más propensos a pasar desapercibido y a arrasar con una ciudad entera. “Existen pocos objetos de cientos de metros de tamaño, y se sabe que ninguno de ellos es una amenaza para el futuro previsible, pero hemos encontrado menos del 50 % de esa población actualmente. Por lo que tiene sentido estar hablando de esto desde una perspectiva de defensa planetaria”, ha justificado Nancy Chabot, coordinadora del programa DART de la NASA. “Algo que es de apenas unos cientos de kilómetros no acabaría en una extinción global, pero la devastación regional podría ser del tamaño de una ciudad, o de un estado pequeño o de un país pequeño, por lo que sería muy devastador”, ha añadido. Pese a que Dimorfo y Dídimo no representan peligro alguno, es más, ni siquiera se conocen cómo son en realidad debido a su lejana distancia (pese a que fueron descubiertos en 1996), sí que son un claro ejemplo del tipo de asteroides de los que nos podemos ir preocupando aquí en la Tierra. LA COLISIÓN SERÁ TRANSMITIDA EN DIRECTO DART es aproximadamente unos 10 millones de veces más pequeño que su objetivo, pero si todo sale bien podrá frenarle y acercarle hasta Dídimo. Pese a que los científicos esperan que todo salga según lo planeado, lo cierto es que nadie sabe con certeza qué tan duro será el asteroide, de qué está hecho o cómo es realmente. Las primeras imágenes de esta pareja de cuerpos astronómicos las tendremos poco antes del acto suicida de la sonda. Pues es que la nave documentará en vivo y en directo su colisión. La podremos ver de hecho, pasadas la una de la madrugada en la Península de este martes y alrededor de la tarde y noche del lunes en América Latina. El aspecto de Dimorfo será revelado a medida que la nave se acerque, inicialmente se verá como un pixel, pero luego podrá apreciarse a detalle la superficie e incluso visualizar rocas, supuestamente “del tamaño de una naranja”. Tras la colisión la NASA espera que se corte la transmisión. Esa será la primera y más característica manera para comprender que se ha alcanzado el objetivo, aunque otras formas de verificación serán empleadas. Además, la misión cuenta con un fotoperiodista propio que cubrirá de manera exclusiva el evento. Se trata de LICIACube, un pequeño satélite cúbico en forma de maletín desarrollado por la Agencia Espacial Italiana, que viaja detrás de DART para documentar todo desde un punto seguro. Después del impacto, este dispositivo se acercará hasta la superficie de Dimorfo para evaluar los daños, determinar y analizar su composición e incluso podría atreverse a husmear en el cráter que se supone debería dejar DART. No se sabe a ciencia cierta cuándo serán divulgadas esas imágenes, en particular porque el LICIACube no podrá compartirlas de inmediato. No obstante, las tendríamos en pocos días y desde distintos ángulos, porque el Telescopio Espacial James Webb, el Hubble, el Lucy y otros observatorios en el espacio y en la Tierra apuntarán hasta Dimorfo para comprender todo el evento y, tras analizarlo por varias semanas, determinar si se han cumplido los objetivos exitosamente.  Fuente: Mundiario

Misión DART: cuenta regresiva para el primer intento de desviar un asteroide Leer más »