La Paz, 8 de junio de 2025 – Óscar Hassenteufel, presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), ha hecho un llamado a la población para que apoye a la institución, afirmando que el organismo está «acosado» en medio de las movilizaciones y la polarización política. A pesar de las dificultades, Hassenteufel aseguró al grupo EL DEBER que las elecciones del 17 de agosto están garantizadas y defendió la confiabilidad del sistema electoral boliviano, a pesar de su lentitud. Hassenteufel confirmó que el TSE mantiene su sede en La Paz por mandato legal, a pesar de las movilizaciones, y agradeció las muestras de apoyo recibidas de diferentes regiones. Destacó la independencia del TSE, establecida por ley, y la necesidad de probarla «cada día mediante nuestras decisiones, que no están sujetas a ninguna presión externa». Sobre la judicialización de la política, Hassenteufel reconoció que, aunque las decisiones del TSE son definitivas, el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) tiene la potestad de revisarlas. Señaló que el TCP, creado en la reforma de 1994 para preservar la Constitución y los derechos fundamentales, «quizás se volvió un ente muy poderoso», capaz incluso de anular leyes y decretos. El presidente del TSE admitió que los ataques provienen «de todos lados», ya que sus decisiones siempre generan ganadores y perdedores, y los perjudicados tienden a culpar al árbitro. Explicó que el TSE ha sesionado en otras ciudades como Riberalta y Macharetí para acercarse a la población y fortalecer servicios como el registro cívico, y que, si es necesario, volverán a trasladarse o sesionarán por Zoom, aunque el centro operativo sigue en La Paz. Hassenteufel hizo hincapié en la necesidad de recuperar la confianza ciudadana, desmintiendo «historias falsas» sobre un padrón inflado o millones de fantasmas. Subrayó que el sistema electoral, aunque lento en la entrega de resultados, es «absolutamente seguro», y destacó la transparencia al publicar todas las actas en la página web desde 2002. Respecto al funcionamiento del sistema electoral, explicó que los jurados electorales son sorteados digitalmente, la votación es pública en su organización y secreta en su ejecución, y el conteo se realiza públicamente con actas «intocables» salvo impugnaciones. Aclaró que el TREP es un mecanismo de información rápida no oficial ni vinculante, y que los simulacros se realizarán el 12 de junio (interno) y el 6 de julio (real y abierto a los partidos). Hassenteufel confirmó que ya se han enviado invitaciones a misiones de observación como la OEA, la Unión Europea y Uniore, y que la participación será amplia. Sobre la inhabilitación del 36% de candidatos, el presidente del TSE lo atribuyó a la «debilidad de los partidos» para consensuar listas o cumplir requisitos, y sugirió que se les debe apoyar para fortalecer el sistema político. Informó que los reemplazos de candidatos son posibles hasta el 2 o 3 de agosto, y en caso de renuncias, hasta tres días antes de la elección. No opinó sobre la posible habilitación de Evo Morales, para no adelantar criterio. Hassenteufel confirmó que su mandato concluye el 19 de diciembre y recomendó que la convocatoria para nuevos vocales se lance con tiempo, idealmente en octubre, priorizando a personas con experiencia, dado que en 2026 habrá elecciones subnacionales. A sus 80 años, el presidente del TSE expresó su deseo de descansar, habiendo regresado al servicio público en 2019 por «presión moral» y compromiso con el país. Se siente orgulloso de haber impulsado reformas como la digitalización del registro civil y la creación del folio real. Finalizó su mensaje instando a la población a confiar en el TSE, participar y respaldar el proceso electoral para fortalecer la democracia. Fuente: El Deber