La boliviana detenida en Malasia desde el 6 de septiembre de 2019, por llevar más de 2 kilos de cocaína en su maleta, logró evitar la pena de muerte y cumplirá ocho años de cárcel en ese país, gracias a las gestiones del Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional.
“Se presentaron las pruebas de cargo y la Fiscalía (de Malasia) aceptó llegar a un acuerdo, cambiar la acusación, bajo la condición de que la acusada pudiera declararse culpable. La jueza del caso aceptó este cambio y ya no se continuó el proceso por narcotráfico, sino por posesión de drogas, según la ley de ese país, y eso evitó la posibilidad de que fuera condenada a la pena de muerte “, explicó Mayta en rueda de prensa.
Bolivia no tiene representación diplomática en Malasia y fue a través de la Embajada de Japón que se hizo el seguimiento del caso para resguardar los derechos humanos de la connacional.
La joven inicialmente fue acusada por el delito de narcotráfico, bajo la sección 39 B de las normas de drogas peligrosas de Malasia, que establece como sanción la pena capital o ejecución.
La autoridad aclaró que la Cancillería, en este tipo de casos, no otorga abogados a los acusados de cometer delitos en otros países, pero sí hace un seguimiento para resguardar los derechos humanos.
“Sí se suelen hacer gestiones para que algunas entidades o abogados privados puedan dar asistencia; hay una modalidad que se llama Pro Bono (ayuda voluntaria), en la que los juristas no cobran, y se ha conseguido esa asistencia para esta persona”, afirmó Mayta.
En ese contexto, detalló que un abogado pro bono en Malasia asumió la defensa de la joven. Para coadyuvar con el proceso, la Cancillería envió toda la documentación para su defensa, como certificados de antecedentes de la Policía que demuestren que ella y su familia no tienen otros procesos.
Explicó que en la argumentación para la defensa de la boliviana, el abogado afirmó que su defendida es una mujer joven (26 años), soltera, sin antecedentes penales y estudiante de derecho, lo cual fue valorado por la jueza, quien decidió sancionarla con una pena privativa.
“Creo que es motivo de una conferencia de prensa no solo porque se logró evitar la pena de muerte, sino por otros aspectos, porque muchos bolivianos sucumben ante propuestas de personas vinculadas al delito del narcotráfico y las utilizan para transportar cantidades pequeñas a otros países y al ser descubiertos atraviesan verdaderos dramas humanos”, reflexionó el Canciller.
El Ministro de Relaciones Exteriores del Estado también reportó que hay 647 bolivianos detenidos y procesadas criminalmente en países como Argentina, Brasil, China, España, Estados Unidos, Japón, Paraguay y Perú, la mayoría por casos vinculados al narcotráfico, personas que aceptan la “tentación” de ganar algunos recursos por transportar el ilícito y terminan en la cárcel.
Fuente: Ahora el Pueblo

