Gobierno denuncia a altos exejecutivos del Fassil por organización criminal y asociación delictuosa

El Ministerio de Justicia presentó el pasado 3 de junio una denuncia penal contra los principales ejecutivos del intervenido Banco Fassil por asociación delictuosa y organización criminal. Se trata de la tercera demanda en contra de las exautoridades de la entidad financiera que ya están acusadas de legitimación de ganancias ilícitas y delitos financieros.

Paralelamente la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (Asfi) presentó una ampliación de denuncia contra un grupo de empresarios y empresas por legitimación de ganancias ilícitas.

La demanda presentada por el Ministerio de Justicia está dirigida contra Ricardo M. O., Jorge Arturo Ch. V., Patricia P. S., Roberto L. P. y Hermes H. S. C.

En la denuncia, el Ministerio de Justicia argumenta que Ricardo M., expresidente ejecutivo del Fassil, conformó distintas sociedades comerciales para realizar transacciones financieras eludiendo los controles de las entidades reguladoras.

“El señor Juan Ricardo M. conformó distintas sociedades comerciales con el objetivo de realizar transacciones financieras y negocios jurídicos entre las empresas que conformaban el grupo económico para eludir el control de la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS), Impuestos Nacional, la Unidad de Investigaciones Financieras y otras entidades del Estado para ocultar el origen de los recursos captados aprovechando la estructura societaria para transformar estos recursos mediante negocios jurídicos entre los accionistas y empresas”, dice parte del documento presentado el lunes por DTV.

El documento menciona a Santa Cruz Financial Group, propiedad de Ricardo M., que, según explica, vendía acciones a través de un compromiso de recompra después de un plazo determinado. “De esta forma se obtenía recursos que en muchos casos provenían del mismo Banco Fassil”.

Compra de acciones a cambio de créditos

La demanda revela que se conoció casos de algunos compradores de acciones que eran presionados por Ricardo M., para completar la compra como condición para la obtención de un crédito en el Fassil.

“Santa Cruz Financial Group pagaba una utilidad a los accionistas y después de unos años se debería recomprar las acciones con este esquema. Lo que se logra es que el dinero que sale del Banco Fassil, que pertenece a los ahorristas, retorne al mismo grupo económico a través de la venta de acciones”.

Con esta forma de operar eludían los controles sobre créditos vinculados empleando a terceras personas que no eran reguladas por la Asfi.

La Razón

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