Investigación de la Policía y Fiscalía confirman suicidio del interventor del Banco Fassil, Carlos Colodro

El interventor del Banco Fassil, Carlos Colodro, se suicidó, según la investigación realizada por la Policía Boliviana y el Ministerio Publico, confirmó la noche de este martes el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo.

“Revisando todos los indicios, pruebas, testimonios e investigaciones podemos decir que lo acaecido el pasado sábado 27 de mayo de la gestión en curso, a las 20h30, aproximadamente, en el municipio de Santa Cruz, como un suicido”, indicó Del Castillo en una conferencia de prensa en la capital cruceña.

Colodro fue nombrado interventor de Banco Fassil el 26 de abril. Apareció muerto el sábado por la noche en la capital cruceña. Informes oficiales señalan que el auditor chuquisaqueño cayó del piso 15 del edificio Ambassador, donde estaba su oficina.

La autopsia legal determinó como causas del deceso “shock traumático, laceraciones múltiples de órganos internos y politraumatismo por precipitación”.

Para esclarecer el hecho, el personal especializado de la Policía y de la Fiscalía realizó diversos estudios, desde revisión fílmica y pormenorizada de las cámaras, entrevistas al círculo cercano del señor Colodro y a testigos.

También se practicaron estudios de psicología y medicina forense, estudios de criminalística de campo, planimetría y fotografía forense, recreación y revisión del hecho.

La conclusión que el exinterventor del Banco Fassil se suicidó se basa, de acuerdo con Del Castillo en, por lo menos, seis argumentos: las cámaras de seguridad muestran el ingreso del señor Colodro, a las 17h31, y su arribo al piso 15 completamente solo, no estuvo acompañado por nadie hasta el momento de su deceso a las 20h33.

“La recreación de los hechos, con distintas técnicas científicas, certifica que el señor Colodro se arrojó del balcón del piso 15 a una velocidad de 122 kilómetros por hora y que no fue lanzado, ni tampoco obligado a hacerlo en ese momento”, aseguró Del Castillo como segundo argumento.

A ello sumó que “el estrecho del ducto, de un metro con 15 centímetros, por donde se arrojó justifica las graves lesiones y los múltiples cortes que recibió en la estrepitosa caída”.

“El cuarto argumento (es que) las declaraciones del guardia corroboran que el señor Colodro estaba solo, y que no se reunió con nadie en su oficina previamente al suicidio”, apuntó el ministro.

El análisis grafológico y grafotécnico, que es el quinto argumento, certifica que la carta de suicidio, plasmada en una hoja en anverso y reverso, fue escrita por el señor Colodro.

El informe en sus conclusiones menciona que “los llenos manuscritos insertos en el documento sí tienen correspondencia con los llenos manuscritos indubitados del señor Carlos Alberto Colodro”.

De hecho, ese cuaderno lo llevaba Colodro desde el año 2022 donde hizo varios apuntes de las labores que realizaba en la Autoridad de Supervisión de Servicio Financiero (ASFI), donde trabajaba antes de ser nombrado interventor del Banco Fassil.

A esos cinco argumentos, Del Castillo adicionó las declaraciones de las personas allegadas a Colodro quienes indicaron que estaba preocupado.

Por ejemplo, la pareja de Colodro, Marcela Machado Murillo, dijo que “la única preocupación que tenía Carlos era lo laboral, porque tenía que realizar depósitos de sueldos a cuentas de los funcionarios, él estuvo hablando por teléfono en reiteradas oportunidades”.

Hugo Daniel Mogrovejo, que trabajaba con Colodro, dijo que notó al auditor “demasiado agotado por el ritmo intenso de trabajo, lo veía también preocupado, se notaba que estaba preocupado por los diferentes problemas que tenía por resolver en el trabajo que eran problemas muy complejos”.

En tanto, Rodrigo Hoz de Vila Barbery señaló que Colodro le confesó a él y a “Carla que se sentía deprimido”.

Esa situación de preocupación de Colodro se puedo advertir en los registros de las cámaras de seguridad que el ministro presentó en la conferencia de prensa. El también abogado caminaba de oficina a ofician antes de tomar la fatal determinación de lanzarse del edificio.

Fuente: ABI

Autor