La salida de Martins de Cerro Porteño obedece a su bajo rendimiento

La salida de Marcelo Martins de Cerro Porteño obedece a su bajo rendimiento, según un balance de la prensa paraguaya que siguió el día a día del delantero; además que la estadística tampoco juega a su favor.

Este lunes la directiva del club azulgrana guaraní anunció la recisión de contrato con el delantero de la Verde y último máximo goleador de las eliminatorias mundialistas.

En la nota, Cerro arguyó que su alejamiento era por razones “estrictamente familiares”, sin embargo los medios locales coinciden en que se debe a un performance no acorde a sus pergaminos.

SALIDA DE MARTINS

Además, Martins dijo en la víspera que vio el momento para salir y buscar otro equipo en el que muestre su verdadero potencial, dando a entender que no estaba cómodo en el club de Barrio Obrero.

“Me hubiese gustado hacer lo que siempre hice en los equipos en los que he jugado y en la selección, que es marcar goles”.

“Infelizmente no se dio de esa manera, vi que era el momento de pensar en otras cosas e ir a otro equipo para mostrar mi potencial y mi fútbol”, expresó Martins a la cadena Unitel.

PRENSA PARAGUAYA

El rotativo ABC Color señala en sus ediciones que Marcelo generó gran expectativa pero que a la postre no rindió.

“Llegó hace una temporada a Cerro como refuerzo clase A pero nunca cumplió las expectativas, el goleador de las eliminatorias no fue titular ni con ‘Chiqui’ Arce ni con Facundo Sava”.  Para el periódico Última Hora y su suplemente D10, Martins no logró adaptarse al balompié local.

“Si bien anotó algunos goles, nunca se adaptó del todo al club azulgrana y al fútbol paraguayo”.

Crónica estableció que lo de Martins en Paraguay refleja la estadística que menos se esperaba de un futbolista con sus antecedentes.

“Tal vez la estadística menos esperada por la afición azulgrana, sobre todo por llegar con la chapa de ser el último máximo goleador de las eliminatorias”.

LA AFICIÓN

A su vez, los hinchas inundaron las redes sociales con mensajes nada favorables hacia el capitán de la Verde, muy pocos le agradecieron, la mayoría escribió conceptos duros para el ‘Flecheiro’.

Hace un tiempo Mateus Gonçalves, jugador de Cerro, polemizó que a Martins le hicieron ‘grupismo’ (o ‘camarilla’) alegando que había celos en el vestuario y que no le pasaban el balón.

Carlos Báez, ex DT del club, salió al paso en las últimas horas al asegurar que no dio la talla y que se equivocaron con su llegada.

“Lo de Marcelo Moreno Martins es una cuestión de rendimiento individual, él no rindió. (Cerro Porteño) se equivocó en traer (a) más de un jugador”.

A sus 35 años apunta a destacar en otra liga, Colo Colo surgió como opción pero el cuadro trasandino tiene completo el cupo de extranjeros.

Martins no descarta la posibilidad de recalar en el fútbol boliviano, es hincha confeso de Oriente y antes anunció que su deseo es terminar su carrera en el ‘refinero’.

DE MENOS A MÁS

Martins llegó al conjunto de Asunción hace un año. Firmó y fue presentado un 11 de febrero de 2022 en medio de gran expectativa de la afición local.

Al ser presentado aquella vez, se informó que el contrato entre el capitán de Bolivia y Cerro era por dos años.

Martins tuvo dificultades en su adaptación al equipo en lo futbolístico y emocional, poco después de su arribo, falleció su padre, Don Mauro Martins.

De hecho, su performance fue de menos a más en el ‘Ciclón’ y la estadística así lo establece.

Comenzó como alterno en sus dos primeras convocatorias en febrero y tuvo su primer cotejo como titular el 5 de marzo ante Sol de América.

Tuvo su bautismo de gol un 17 de abril de 2022 en la goleada (4-0) a Libertad por la liga paraguaya.

Después fue quedando relegado poco a poco, primero con el DT Francisco ‘Chiqui’ Arce, quien lo pidió como refuerzo, y más tarde con el argentino Facundo Sava.

Con este último careció de continuidad y pasó a ser un habitual suplente en el cuadro de Asunción.

En un año con cerro, Marcelo Martins disputó 45 partidos tanto en torneos locales como Libertadores y conquistó solo siete goles.

Fuente: La Razón

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