«Me da pena por el futuro de nuestros hijos»: Indígenas en emergencia por la minería ilegal

En una conferencia de prensa ofrecida en La Paz, este lunes, los representantes de la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (Cnamib), la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (Cpilap), la Central de Mujeres Indígenas de La Paz (Cmilap) y representantes del pueblo Tsimané se declararon en emergencia a raíz de la constante actividad minera que afecta a las comunidades y pueblos indígenas que viven en el lugar.

Entre lágrimas, la Vicepresidenta de la Confederación de Mujeres Indígenas enumeró las consecuencias de la contaminación por el mercurio y afirmó que están cansados de ser ignorados, a propósito de las polémicas declaraciones del ministro de Medio Ambiente y Agua, Rubén Méndez, quien la semana pasada relativizó el daño que provoca este metal.

«Me da pena por el futuro de nuestros hijos y de las personas que un representante del Gobierno diga que no hace daño (el mercurio). Estamos escuchando las voces de nuestros hermanos. Venimos desde 2011 sufriendo una represión por reclamar nuestros derechos y para los indígenas no hay justicia», manifestó Miriam Pariamo.

Denunciaron vulneraciones a sus derechos y exigieron a las autoridades nacionales pronunciarse sobre la protección de la Amazonía y contrarrestar la presencia de la minería ilegal, el uso indiscriminado del mercurio para tal acción y la deforestación que amenaza al hábitat de los pueblos indígenas. 

La semana pasada, Méndez contó que durante su infancia en Potosí vivía frente a una mina y jugaba con mercurio, poniendo en duda que sufriera sus efectos. Tras la polémica, aseguró que sus declaraciones fueron «sacadas de contexto» y dijo que era «consciente» del peligro del metal.

Correo del Sur

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