Moscú bajo asedio de drones

Rusia afirmó este domingo que frustró dos ataques perpetrados de madrugada por drones ucranianos en Moscú y contra la península de Crimea, sin dejar víctimas. La «defensa antiaérea destruyó dieciséis drones ucranianos» en Crimea, anexionada por Rusia en 2014, informó el Ministerio ruso de Defensa en un comunicado. «Otros nueve drones ucranianos fueron neutralizados mediante herramientas de guerra electrónica y se estrellaron en el mar Negro» añadió.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobyanin, advirtió que «drones ucranianos» atacaron la ciudad durante la noche. «Las fachadas de dos torres de oficinas de la ciudad fueron levemente dañadas. No hay víctimas ni heridos», escribió en Telegram. El ataque fue en el barrio de negocios conocido como «la City de Moscú», en el oeste de la capital rusa.

La policía acordonó la zona y se vieron varias ventanas rotas y documentos esparcidos por el suelo. El Ministerio de Defensa se felicitó por haber frustrado el ataque. Uno de los drones fue derribado en las afueras de la ciudad, detalló.

Historial de ataques

Moscú –a 500 kilómetros de la frontera ucraniana– no solía sufrir ataques al inicio de la ofensiva rusa en Ucrania en 2022. Pero varios ataques con drones golpearon la capital este año, al igual que en otras zonas fronterizas. En mayo, Rusia aseguró haber interceptado dos drones ucranianos dirigidos al Kremlin y denunció un intento de asesinar al presidente Vladimir Putin. En julio Moscú afirmó que había derribado cinco drones ucranianos que habían perturbado el funcionamiento del aeropuerto internacional capitalino de Vnúkovo. El mismo aeropuerto, al suroeste de Moscú, se vio obligado a cerrar brevemente este domingo. El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso había dicho que estos ataques «no serían posibles sin la ayuda provista al régimen de Kiev por parte de Estados Unidos y sus aliados de la OTAN».

La perspectiva ucraniana

El presidente ucraniano Volodimir Zelenski advirtió, sin mencionar directamente el ataque con drones a Moscú, que «la guerra» está llegando «al territorio de Rusia, sus centros simbólicos y bases militares». «Es un proceso inevitable, natural y absolutamente justo», añadió. Durante su alocución, alertó que su país debía prepararse para nuevos ataques contra infraestructuras energéticas el próximo invierno, como las que golpearon el país en invierno de 2023.

El viernes, el Kremlin aseguró haber interceptado a dos misiles ucranianos sobre la región de Rostov, en el sur y fronteriza con Ucrania, con un saldo de al menos 16 personas heridas por los restos que cayeron en la ciudad de Taganrog. El ministerio dijo que el primer misil S-200 iba dirigido contra «infraestructura residencial» de esta ciudad de unos 250.000 habitantes.

Poco después dijo haber derribado un segundo misil S-200 cerca de la ciudad de Azov, cuyos restos cayeron en un área no habitada. Del otro lado de la frontera, dos personas murieron y 20 resultaron heridas en un bombardeo contra un establecimiento de educación superior el sábado en Sumy, en el norte del país. Uno de los edificios del complejo quedó destruido por una explosión. Unas horas antes murieron un hombre y una mujer en un ataque en Zaporiyia, en el sur de Ucrania, según las autoridades locales.

Putin con líderes africanos

El presidente ruso Vladimir Putin elogió este domingo a la marina rusa durante un desfile naval en San Petersburgo, al que asistieron varios líderes africanos, al término de la cumbre Rusia-África. En su discurso previo al desfile, aplaudió a «las valientes tripulaciones de las naves y submarinos rusos» que participan en la ofensiva en Ucrania, principalmente la del mar Negro que suele contribuir en los bombardeos.

«En nombre de Rusia, nuestros marineros entregan toda su fuerza, muestran verdadero heroísmo y luchan valerosamente, como nuestros grandes antepasados», continuó Putin, aunque no se refirió al conflicto en Ucrania en su discurso.

Unos 3.000 marineros y 45 barcos y submarinos participaron en el desfile de la antigua capital imperial con motivo del Día de la flota rusa, justo después de la cumbre Rusia-África organizada el jueves y viernes en la misma ciudad. Cuatro jefes de estado africanos, Ibrahim Traoré (Burkina Faso), Assimi Goïta (Malí), Denis Sassou-Nguesso (Congo) e Isaias Afwerki (Eritrea) presenciaron la celebración junto al presidente ruso. 

Fuente: Página 12

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