Muertos y heridos por accidente de camión con tóxicos en EE.UU.

Un camión que transportaba casi 30.000 litros de amoníaco anhidro, sin agua, provocó un accidente múltiple en una carretera del estado de Illinois, EE.UU., el sábado dejando al menos cinco muertos, varios heridos y una fuga de la sustancia tóxica que obligó a las fuerzas de emergencia a evacuar a los residentes de los alrededores.

Un portavoz de la Agencia de Protección Ambiental de Illinois declaró que al volcarse el vehículo en las cercanías de la ciudad de Teutópolis, más de la mitad de la carga se derramó produciendo una gran columna de amoníaco que generó condiciones de peligro en el aire, sobre todo en la zona noreste de la ciudad.

“Debido a estas condiciones, los servicios de emergencia esperaron. Tuvieron que mitigar las condiciones antes de poder realmente ponerse a trabajar en ello, y era un área bastante grande”, explicó en rueda de prensa Paul Khuns, sheriff del condado de Effingham.

El oficial informó que en los trabajos de rescate participaron bomberos, paramédicos, especialistas en materiales peligrosos y agentes de la policía, a los que se unieron contratistas ambientales, privados y federales, que viajaron a Teutópolis para recomendar un plan de limpieza.

Kim Rhodes, médico forense del condado de Effingham, divulgó que entre los cinco fallecidos se hallaron los cadáveres de un adulto y dos menores de 12 años, identificados como miembros de una misma familia. El especialista ahondó que los demás fallecidos eran conductores adultos.

Asimismo, se conoció a través de las autoridades estatales que los heridos fueron trasladados con urgencia a centros asistenciales, mientras cinco casos necesitaron ser evacuados en avión hacia instalaciones hospitalarias especializadas. Todavía no se han conocido detalles sobre el estado de salud de ninguno de ellos.

El amoníaco anhidro es una sustancia en estado puro, con una concentración del 99 por ciento en comparación con el de uso doméstico, solución diluida en agua con un 5 o un 10 por ciento de amoníaco. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, niveles muy altos de esta sustancia pueden dañar los pulmones y hasta causar la muerte.

Además, el amoníaco en estado puro, como el liberado en la carretera por el accidente, puede irritar y quemar la piel, la boca, la garganta, los pulmones y los ojos.

Fuente: TeleSUR

Autor