Oscar Pistorius, excampeón paralímpico, abandona la prisión

El convicto excampeón paralímpico sudafricano Oscar Pistorius salió este viernes (05.01.2024) de la cárcel, discretamente y sin ser captado por las cámaras, y «ya está en su casa» en libertad condicional, casi once años después del asesinato de su novia, Reeva Steenkamp, en 2013.

El famoso exatleta, de 37 años, amputado de ambas piernas y condenado por asesinato en un caso que conmovió al mundo, ya ha cumplido más de la mitad de su condena y obtuvo la libertad condicional el 24 de noviembre. Abandonó de madrugada la prisión de Atteridgeville, a las afueras de Pretoria. «Ha sido admitido en el sistema correccional comunitario y ya está en su casa», afirmó la administración penitenciaria en un comunicado, confirmando que su libertad condicional es ya efectiva.

Aunque se sabía que Pistorius saldría de la cárcel el viernes, las autoridades no habían comunicado de antemano ni la hora ni los detalles logísticos de su excarcelación, alegando razones de «seguridad». En virtud de las condiciones establecidas para otorgarle la libertad condicional, el seis veces campeón paralímpico tiene prohibido hablar con los medios de comunicación.

De ídolo a criminal

Pistorius, un corredor que perdió sus piernas de niño y era conocido como «Blade Runner» por sus prótesis de carbono, fue condenado a 13 años de prisión en 2017 por el asesinato de su novia de 29 años, en 2013. La madrugada del 14 de febrero de 2013, día de San Valentín, asesinó a Steenkamp disparando cuatro veces contra la puerta del baño de su casa en Pretoria. El deportista se declaró no culpable y negó que hubiera matado a la joven. Afirmó que disparó contra la puerta del baño porque creyó que había un ladrón.

El crimen generó conmoción, ya que Pistorius era considerado como un ejemplo de la superación ante las adversidades. 

En Sudáfrica, los condenados pueden solicitar la libertad condicional tras haber cumplido la mitad de su pena. Como parte de su condena, hasta el final de 2029, Pistorius debe someterse a una terapia para el control de la ira y tratar sus «problemas de violencia de género».

DW

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