Presidente de Cuba: urge un nuevo y más justo orden financiero internacional

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, expresó este jueves durante la Cumbre por un Nuevo Pacto Financiero Global, en París, que urge un nuevo y más justo orden financiero internacional, por lo cual se necesita una reforma de las instituciones financieras que tenga en cuenta las legítimas necesidades de las naciones en desarrollo.

Al intervenir en el foro en su condición de presidente del Grupo de los 77 más China, el jefe de Estado cubano aseguró que las consecuencias más nefastas del actual orden financiero gravitan con mayor fuerza sobre naciones en desarrollo.

Consideró que se trata de un orden financiero injusto, antidemocrático, especulativo, excluyente y desfasado de la realidad. Además, lo responsabilizó de provocar que las deudas externas de los países del Sur se han duplicado en los últimos diez años.

Añadió que este grupo de naciones ha tenido que gastar 379.000 millones de dólares de sus reservas para defender sus monedas en 2022, casi el doble de la cantidad de nuevos giros especiales entregados por el Fondo Monetario Internacional.

Apreció que en semejantes condiciones, el Sur no puede acceder a los 4.3 billones de dólares necesarios para alcanzar los objetivos del desarrollo sostenible en la década de acción restante. 

Exigió que el sur no continúe siendo laboratorios de recetas coloniales y de renovadas formas de dominación, que utilizan la arquitectura financiera internacional, la deuda externa y las medidas coercitivas unilaterales para perpetuar el subdesarrollo y engordar las arcas de unos pocos a expensas del Sur.

Manifestó que será necesario encarar una reforma de las instituciones financieras tanto en cuestiones de gobernanza y representación, como acceso a financiación, que tenga en cuenta los intereses legítimos de las naciones en desarrollo y amplíe su capacidad de decisión ante las instituciones financieras.

Rechazó que a las naciones del Sur se les continúe imponiendo instituciones que consideró obsoletas, nacidas con los acuerdos de Bretton Woods (1944) y la Guerra Fría, concebidas para lucrar con las reservas del Sur, perpetuar el desequilibrio y aplicar recetas coyunturales para reproducir un colonialismo moderno.

Instó a una pronta recapitalización de los bancos multilaterales de desarrollo para ampliar su capacidad de préstamo y satisfacer las necesidades de los países del Sur, así como a incrementar los préstamos oficiales para el logro de los objetivos de desarrollo del milenio, con recursos adicionales y acciones concretas en materia de acceso a mercados y transferencias de tecnologías.

Fuente: TeleSUR

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