Quién es Ghislaine Maxwell, exnovia de Jeffrey Epstein que cumple una condena de 20 años de prisión por tráfico sexual de menores

De mujer de la alta sociedad y amiga de la realeza británica, a ser una de las protagonistas de uno de los mayores escándalos de tráfico sexual de los últimos tiempos.

Ghislaine Maxwell, hija menor del magnate de la prensa británica Robert Maxwell y exnovia del difunto multimillonario Jeffrey Epstein, actualmente cumple una condena de 20 años de cárcel en Estados Unidos por haber ayudado a Epstein a abusar sexualmente de niñas menores de edad y por tráfico sexual.

En el marco de su caso -sus abogados están apelando a la sentencia- recientemente se publicaron documentos judiciales que revelan un listado de personas relacionadas con Epstein. El príncipe Andrés de Reino Unido y el expresidente Bill Clinton son algunos de los mencionados.

Tras la muerte del empresario -quien falleció en su celda en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York en agosto de 2019 mientras esperaba su juicio por cargos de tráfico sexual– Ghislaine Maxwell pasó a ser el centro de atención.

Y aunque sus abogados han dicho que la están utilizando como “chivo expiatorio” de los crímenes del magnate, las pruebas en su contra han sido contundentes.

Aquí te contamos su historia.

¿De qué se le acusa?

Ghislaine Maxwell fue arrestada en julio de 2020 bajo sospecha de haber ayudado al abuso de menores por parte de Epstein al reclutar y preparar a víctimas que se sabía eran menores de edad.

En diciembre de 2021, un jurado de la ciudad de Nueva York la declaró culpable de cinco de seis cargos, incluido el más grave: el de tráfico sexual de una menor.

Por ello, la mujer enfrenta 20 años de cárcel.

Algunos de los cargos se remontan a entre los años 1994 y 1997, una época en la que, según la acusación, ella era una de las socias más cercanas de Epstein y tenía una «relación íntima» con él.

En diciembre de 2020, una de las mujeres que se declaró víctima de Epstein señaló a la BBC que Maxwell controlaba a las mujeres que estaban al servicio del multimillonario.

«Ghislaine controlaba a las chicas. Era como la madame«, dijo Sarah Ransome en el programa Panorama de la BBC.

«Ella era de los elementos básicos de la operación de tráfico sexual y siempre visitaba a Jeffrey en la isla para asegurarse de que las chicas estuvieran haciendo lo que se suponía que debían estar haciendo», declaró.

«Ella sabía lo que le gustaba a Jeffrey. Con intimidación, ayudó a mantener los estándares de Jeffrey; intimidaba a las chicas, así que fue un esfuerzo conjunto», señaló.

Los señalamientos en contra de Maxwell se hicieron públicos por primera vez en documentos judiciales en 2009.

Virginia Giuffre, una presunta víctima del multimillonario que trabajaba como asistente de vestuario en el club Mar-a-Lago de Donald Trump en Florida, al que solía acudir Epstein, acusó a Maxwell de «reclutarla» cuando tenía 15 años como «masajista» para el financiero.

Según la Fiscalía, Epstein presuntamente pagaba a menores a cambio de un masaje en su residencia, lo que en la mayoría de los casos acababa en algún tipo de intercambio sexual.

Maxwell tildó entonces a Giuffre de mentirosa y la joven le interpuso una demanda por difamación que las partes resolvieron antes de llegar a juicio en 2017.

Los abogados de Giuffre indicaron que «múltiples testigos» la habían acusado de «reclutar, mantener, hospedar y traficar» menores para Epstein.

Su relación con Epstein

Nacida el día de Navidad de 1961 en las afueras de París, Maxwell fue educada en la Universidad de Oxford, en Inglaterra, y habla varios idiomas.

Tiene nacionalidad británica, estadounidense y francesa.

Medios estadounidenses señalan que desde joven fue una persona con numerosos contactos en la clase alta y que fue ella quien le presentó a Epstein a muchos de sus amigos ricos y poderosos, entre ellos, el expresidente Bill Clinton y el príncipe Andrés.

Según el diario The Washington Post, los amigos de la pareja señalan que la relación sentimental de Maxwell con Epstein duró pocos años, aunque ella continuó trabajando para él tiempo después.

«Ella era una persona de educación y gustos refinados y sabía cómo manejar una casa o un bote y cómo atender a los invitados», según dijo un conocido de ambos al diario británico The Daily Telegraph.

En un perfil de Vanity Fair publicado en 2003, Epstein comentó que no consideraba a Maxwell una empleada sino su «mejor amiga».

En documentos judiciales los extrabajadores de la mansión de Epstein en Palm Beach, Florida, la describen también como la gerente de la casa, la que supervisaba al personal y manejaba las finanzas.

Heredera de la alta sociedad

Maxwell es la novena y última hija del magnate de los medios británicos Robert Maxwell, con quien tenía una relación muy cercana.

De hecho, el multimillonario la puso a cargo de su club de fútbol, el Oxford United, y nombró a su yate en su honor: Lady Ghislaine.

Fue de esa embarcación de donde desapareció el empresario de origen checo frente a las islas Canarias, España, en noviembre de 1991.

Tras hallar el cuerpo, las autoridades atribuyeron su muerte a un «ahogamiento accidental».

Robert Maxwell había logrado construir un imperio editorial mundial. Pero después de su muerte, se supo que había tomado dinero de los fondos de pensiones de una de sus empresas para mantener a flote sus compañías.

Poco después de la muerte de su padre, Ghislaine Maxwell abandonó Reino Unido para establecerse en Estados Unidos, donde trabajó en el sector inmobiliario.

De novia a confidente

Fue poco después cuando conoció a Jeffrey Epstein y su relación evolucionó con los años: de pareja sentimental se dice que pasó a ser su asistente y confidente.

Según algunos medios, Epstein le compró una casa en Manhattan por US$5 millones y lo acompañaba frecuentemente en su jet privado en viajes por todo el mundo.

Después de que su exnovio afrontara un proceso legal por prostitución de menores en 2008 comenzó a alejarse de él.

Maxwell fundó una ONG, el Proyecto TerraMar, dedicada a preservar los océanos y fue invitada a dar una charla y a hablar en Naciones Unidas sobre el tema.

Pero en los últimos años, antes de su detención, poco se supo de ella.

Se cree que se marchó de Estados Unidos y que vendió su chalet en Manhattan en 2016.

Mantuvo un perfil bajo hasta que en julio de 2020 fue arrestada en su mansión de New Hampshire y encarcelada en Nueva York.

Después de su condena en junio de 2022, Maxwell afirmó: «El mayor arrepentimiento de mi vida es haber conocido a Jeffrey Epstein”.

También lamentó el dolor que experimentaron las víctimas y agregó: “Espero que mi condena, junto con mi duro encarcelamiento, les ayude a tener un cierre”.

El Deber

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