Tráfico de sustancias controladas, el mayor delito de las reclusas

A mayo de este año, en las cárceles del país se encuentran recluidas 26.255 personas, de las cuales 1.730 son mujeres. Buena parte de ellas guarda prisión por delitos de tráfico y suministro de sustancias controladas, y también robo agravado.

La Razón accedió a un informe de la Dirección de Régimen Penitenciario que señala que 82 delitos involucran a mujeres en los 12 presidios destinados para dicho sector de la población en el país.

En entrevista con Piedra, Papel y Tinta, de este diario, el martes, el director nacional de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias, detalló que, del total de presidiarias, el 70% se encuentra en las cárceles de Palmasola, en Santa Cruz; San Sebastián Mujeres, en Cochabamba, y el Centro de Orientación Femenina de Mujeres de Obrajes, en La Paz, ciudad donde además está instalada la cárcel de Mujeres de Miraflores, en la zona del mismo nombre.

Además, dijo que Bolivia tiene el “índice más bajo” de mujeres en cárceles de la región, una proporción de 6,5% en relación a casi el 94% de reclusos varones. Con ellas viven en distintos penales del país 62 niños y niñas, sus hijos.

Sustancias controladas

Según el informe respecto de la situación jurídica de las mujeres, 485 reclusas se encuentran involucradas en el delito de tráfico de sustancias controladas.

El segundo ilícito es robo agravado, con 165 casos.

Le sigue el suministro de sustancias controladas, 153 mujeres.

Mientras que 138 se encuentran en las cárceles por asesinato.

Con menos de 100 casos, el siguiente delito más recurrente es homicidio, con 81 casos.

Por infanticidio, 72; por transporte de sustancias controladas, 68 mujeres, y estafa agravada, 63.

Más atrás, por violencia familiar o doméstica, están encarceladas 52; por trata y tráfico de personas, 52; tentativa de homicidio, 33; violación de infante, niña, niño o adolescente, 29; por estafa, 28; por tentativa de infanticidio, 22, y por tentativa de asesinato, 15 mujeres.

A la lista, le siguen robo, con 14 casos; abuso sexual, feminicidio y lesiones graves y leves, con 13 casos. Mientras que, por asistencia familiar y corrupción de menores, 11 infractoras por cada delito.

Por parricidio y estelionato, muestra el reporte, hay 10 casos. Son nueve las privadas de libertad acusadas de asociación delictuosa y proxenetismo. Mientras que por violación, lesiones gravísimas, avasallamiento y complicidad de asesinato, hay siete casos.

Por incumplimiento de deberes, seis mujeres guardan prisión. Entretanto, cinco perdieron su libertad por secuestro y complicidad de violación.

Cuatro mujeres, por los delitos de tentativa de robo, hurto y enriquecimiento ilícito.

Del total de presidiarias, solo 628 cumplen sentencia por sus delitos; el resto, 1.102, guarda detención preventiva.

La Razón publicó el lunes un informe que estableció que un tercio de la población carcelaria femenina del país, 560, sufre vulneración de sus derechos. La Defensoría del Pueblo reportó que del total de esos casos, 279 mujeres presentaron quejas por faltas de garantías del debido proceso; 40 por falta de acceso a la salud; 30 por petición; otras 29 por integridad personal y 17 por el derecho a recibir visitas.

Dato

Además, cinco reclamaron su derecho a la identidad; cuatro por el derecho a la propiedad privada o patrimonial y acceso a la información pública. Entretanto, tres reclusas reclamaron su derecho a la seguridad social.

Limpias argumentó que, si bien hay ciertas “insuficiencias”, su despacho hizo “lo posible por atender el derecho a la salud de las privadas de libertad”.

Dijo que ese tipo de reclamos ocurre, principalmente, porque las reclusas necesitan atención médica especializada, elevan su solicitud ante el juez que lleva su caso, “termina en un trámite burocrático” y, a veces, no se recibe respuesta de las autoridades.

Dijo que su despacho gestionó más de 12.000 consultas médicas entre 2022 y parte de 2023.

En general, entre mayo de 2022 y el mismo mes de 2023 se registró el ingreso de 4.179 nuevos privados de libertad, entre hombres y mujeres, a las cárceles del país. Durante ese periodo de tiempo, los reclusos sumaron en un promedio de 321 por mes.

A mayo de 2022 la población carcelaria era de 22.076 personas, pero en el informe consolidado de mayo de 2023 se observa que ese número llegó a 26.255.

Fuente: La Razón

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