Desde algún sitio remoto y aún manteniéndose prófugo de la Justicia, apareció Nicolás Eduardo, el joven trans acusado de asesinar a su pareja, Kendy Paola. La víctima es la quinta víctima de feminicidio en Cochabamba.
Ya, durante estos días, él había acudido a su cuenta de Facebook para, mediante ese canal, comunicar sus ideas e incluso corregir algunos datos respecto a su identidad. Sin embargo, optó por dar una entrevista en la TV.
El hombre trans tuvo un contacto con Unitel, vía Zoom, y negó ser el autor de la muerte de su novia. Reconoció, no obstante, que ambos tuvieron una pelea hasta llegar a los golpes momentos antes del suceso.
Según los relatos de Nicolás Eduardo, la pareja habría discutido la madrugada del martes en su trabajo, en un lugar nocturno. Dijo haber tomado un taxi a las 05:00, para dirigirse a otro local. Kendy supuestamente hizo lo mismo. Lo habría perseguido y discutieron. De allí, ambos se fueron a la plaza Bolívar de Quillacollo. Después se trasladaron a la vivienda que recién habían alquilado.
Al llegar a su hogar continuaron con la discusión hasta llegar a los golpes. «Llegamos a la casa y yo me eché con la niña. La Kendy estaba de un lado a otro como loca. Empezó a pelear conmigo. Me dijo ‘te voy a pegar como te pegaba tu ex’. Me pegó y yo le pegué, peleamos feo», relató Nicolás Eduardo.
Posteriormente a la pelea, supuestamente tomó a la niña y salió de la casa. Habría estado varias horas del día en la plaza Bolívar.
«Cuando regresé estaba como parada cerca de la puerta del cuarto. Puse a la niña en el sofá, fui a hablar con ella y estaba ahí, con la manguera blanca de la ducha en su cuello colgada», aseguró.
LE PUSO MEDIAS Y LA TAPÓ
Ante eso, el presunto feminicida dijo que la sacó, la puso en la cama, le colocó calcetines, la tapó y se echó junto a ella. Además, la sintió ya fría y notó que sus pies y manos estaban morados.
Ante el cuestionamiento del por qué no llamo a Policía al ver a Kendy en ese estado, su respuesta fue: «Ese rato todavía estaba con el alcohol. La primera persona que llamé fue a mi mamá. Le dije que había peleado y que ella se había matado. Mi mamá me dijo: salí de ahí».
Nicolás relató que agarró solo las cosas de su bebé y dejó del inmueble junto a la niña.
Confirmó que fue él quien avisó a la prima de Kendy sobre el hecho. Según él, la prima le escribió porque quería ir a «tomar» a su casa (de Nicolás Eduardo), pero vio que estaba todo cerrado y apagado. Horas más tarde (en la madrugada), Nicolás Eduardo le dijo que la joven se habría -según él- «matado».
NIEGA ESTAR EN BRASIL
El sujeto aseguró que no asesinó a su pareja y negó que se encuentre fuera del territorio boliviano.
«No estoy en Brasil, pero tampoco voy a decir dónde estoy. Mi hija se fue a Brasil», respondió.
Ante la pregunta de por qué no informó lo sucedido a autoridades, respondió: «Me iban a echar la culpa y no sabía dónde iba a ir yo».
Sostuvo que mantiene contacto con abogados tanto de Bolivia como del país vecino para determinar su accionar ante la situación.
NO QUIERE IR A PRISIÓN
«No veo justo estar 30 años en la cárcel por algo que yo no hice. Me pueden juzgar por el hecho de no haber dicho a nadie que ella se había matado, de haber tocado su cuerpo, de haber peleado con ella, de haber echado llave a la casa, pero no de matarla, de verdad la amaba yo», dijo.
Al finalizar la entrevista, aseguró que la progenitora de la occisa «inventa historias». «Su mamá no la conocía. Su mamá no estaba para ella, todo lo que está hablando es mentira».
Lo que llamó la atención es que contó que sostiene conversaciones con la hermana y la prima de Kendy. Durante la entrevista -y entre lágrimas- Nicolás Eduardo recordó que hoy, 18 de abril, cumplirían un año de relación amorosa.
Fuente: Opinión

