Víctima reveló que Pica salía por las noches de la casa de jesuitas y volvía ebrio y acompañado de jóvenes

El jesuita fallecido Alfonso Pedrajas, más conocido como Pica, salía de la casa de los Jesuitas en La Paz y retornaba ebrio y acompañado de jóvenes, así lo denunció una víctima antes de morir.

“Mi hermano me contó que (cuando vivía en La Paz), Pica salía casi todos los días de la Casa de los Jesuitas (de la calle Yanacocha), muy tarde por la noche y cuando volvía estaba ebrio y con jóvenes”, resaltó la hermana de una de las víctimas de Pica que prefirió guardar su nombre en el anonimato.

Relató que algunas veces retornaba con uno y otras veces con dos jóvenes. “Pero el lugar de donde los captaba, no lo sé”.

La mujer relató que incluso ella fue testigo de algunos de esos momentos. “Ni por la mente se me pasó semejante cosa”.

Acotó que vio a una persona que ella conoce ingresar junto a Pica a la casa de los jesuitas. “Ahora entiendo que él también fue una víctima más”. Eso sí, aseguró que “falta saber si Pica los llevaba con engaños (que es lo más probable) o ellos sabían a lo que iban”, acotó.

El pasado 30 de abril, el periódico español El País publicó un reportaje que titulaba “Diario de un cura pederasta”, en el cual se relató que el sobrino de Pica, Fernando Pedrajas, encontró un diario de más de 300 páginas de Pica, donde él relataba sobre las violaciones y abusos que cometió contra niños y adolescentes del colegio cochabambino Juan XXIII”.

Ese mismo día, la población boliviana deploró esos hechos y a partir de entonces se conocieron más denuncias no sólo contra Pica, sino contra otros sacerdotes que abusaron de esta población vulnerable. A la fecha suman más de 15 a quienes se los denunciaron públicamente y sus víctimas comenzaron a levantar la voz.

La mujer, entrevistada por Página Siete, afirmó que el día que conoció la información contra Pica todo se desmoronó, porque ahí corroboró todo lo que ya su hermano le había contado alguna vez a su mamá, que ese cura aprovechó su acercamiento con su familia y lo violó.

Página Siete publicó este martes la historia de una vida destruida hasta la muerte por los abusos de Pica, en el cual se relató el paso de un joven por la Compañía de Jesús que lejos de apoyarle, lo obligaron a dimitir por denunciar la violación que sufrió.

La diputada Pamela Terrazas indicó hasta este lunes que el Legislativo recibió 16 denuncias contra curas que abusaron o violaron a niños y adolescentes. Tres de las denuncias eran contra el padre fallecido Pedrajas.

Debido a todos los abusos, el presidente Luis Arce envió una carta al Papa Francisco en la que le manifiesta que el Estado boliviano se reserva el derecho de admitir el ingreso de nuevos sacerdotes y religiosos extranjeros a territorio nacional que tengan estos antecedentes de abuso sexual contra menores, entre tanto se proceda con la revisión de los acuerdos y convenios vigentes y se concluya la negociación del acuerdo entre el Estado y la Santa Sede que, además, deberá incluir recaudos para que no se repitan los hechos que motivan esta nota.

También le pide el acceso a expedientes de sacerdotes extranjeros que están en territorio nacional y la revisión de acuerdos y convenios que tiene el Estado con la Iglesia.

Fuente: Página Siete

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