Cuando el asesino es ‘sangre de mi sangre’: parricidios que estremecieron a Bolivia

10 de septiembre de 2023

La Justicia ha enviado a Julio Alejandro G.R. al penal de Palmasola de Santa Cruz como presunto autor del parricidio de su madre; una mujer, de 56 años, que fue encontrada sin vida en su habitación, concretamente en un domicilio de la zona Villa Primero de Mayo. El hombre (30) fue detenido el miércoles 6 de septiembre. Mató a su progenitora y luego intentó acabar con la vida de su enamorada, Kimberly E. (25), en un alojamiento.

Según la investigación, Julio Alejandro llegó a la casa de su madre a las 06:15. Al no conseguir dinero, la atacó con un cuchillo y la mató. Luego, se comunicó con Kimberly E. y la citó en un alojamiento del barrio Mutualista. Al mediodía, la joven logró escapar por la ventana. Los vecinos y transeúntes evitaron que el autor escape.

El hombre fue detenido con el cuchillo que había usado para matar a su madre y herir a su pareja. La Fiscalía lo imputó por parricidio y tentativa de feminicidio. Julio Alejandro se abstuvo de declarar y fue enviado a prisión preventiva por 150 días. En ese plazo, la Policía y la Fiscalía colectarán las pruebas necesarias para llevarlas a juicio.

En Bolivia, el parricidio es un delito grave que se castiga con una pena de presidio de 30 años, sin derecho a indulto. Se trata del asesinato de un padre, madre, abuelo u otro ascendiente en línea recta. 

En lo que va del año, se han registrado al menos ocho parricidios, en los que los autores son cada vez más jóvenes y crueles. Estos casos han generado indignación en la población, que exige medidas urgentes para abordar el problema.

DOBLE CRIMEN 

Dennis Plata Tancara (34) pasará hasta el año 2053 en prisión por matar a su madre Emiliana T.F. (58) y a su sobrina Gabriela P.D. (15) el pasado 26 de julio en un inmueble de El Alto. 

Según la investigación, Dennis discutió con su progenitora por dinero y diferencias entre ellos. La empujó con fuerza e hizo que cayera al suelo golpeándose la cabeza. La adolescente, sobrina del autor, quiso ayudar a su abuela, pero fue asfixiada con una almohada y luego estrangulada. 

El asesino buscó una coartada; quiso hacer pasar el crimen como un robo violento con muertes. Llevó un televisor y garrafas a un alojamiento, lavó una frazada que tenía manchas de sangre, limpió la vivienda, sacó los cuerpos al patio y después llamó a la Policía. Dijo que había encontrado a su madre y a su sobrina sin vida. Sin embargo, los investigadores encontraron los objetos sustraídos en un hospedaje de la zona Villa Adela. Terminó admitiendo haber sido el autor del parricidio y asesinato y se sometió a un juicio abreviado en el que lo sentenciaron a la pena máxima en el penal de Chonchocoro. 

EL TEMIDO JUAN PABLO ESCUDERO

Ni en Palmasola, ni en Chonchocoro: privados de libertad expresaron su rechazo a Juan Pablo Escudero Rojas (35), el hombre que mató a golpes y con 13 puñaladas a su madre, Herminia R.S. (75), en su domicilio ubicado en la avenida Piraí de Santa Cruz. 

El parricidio se registró el 12 de julio, por la noche. Escudero quería dinero. Los gritos convocaron a los vecinos, quienes trasladaron a la víctima a un hospital donde perdió la vida. El autor fue capturado por la gente y luego entregado a la Policía. 

OCULTO BAJO TIERRA

Javier Huacatiti Zapana (27) mató a su padre Víctor N.H.A. (58) el pasado 17 de mayo en la zona Cooperativa San Roque de El Alto, La Paz. Ese día, padre e hijo discutieron presuntamente por temas económicos luego de consumo de bebidas alcohólicas.

Decidió enterrar el cuerpo de su padre en un pozo de la vivienda para que nadie descubriera el crimen. Sin embargo, sus hermanos estaban decididos a encontrar a su padre. Lo buscaron por diferentes zonas, incluso en el municipio de Apolo.

El 31 de mayo, la familia ingresó al inmueble donde estaba sepultado Víctor. De inmediato, sintieron un fuerte olor e interrogaron a Javier, quien terminó confesando que su padre estaba en el pozo y huyó del lugar. Los hermanos Huacatiti denunciaron el parricidio ante la Policía.

Finalmente, el autor fue sentenciado a 30 años de cárcel el 6 de junio a cumplirse en Chonchocoro.

SIMULA ASALTO

Luego de cuatro meses de investigación, se descubrió la verdad. En junio, Luis D.A.M. (18) fue sentenciado a 30 años de presidio por haber acabado con la vida de su padre Luis A. (51) en el barrio Bilbao Rioja de Villa Montes, Tarija. El crimen ocurrió el 10 de febrero, pero, en ese momento, armó otra historia: su papá había sido víctima de la delincuencia.

Se presume que Luis estaba siendo protegido por su madre. El 10 de febrero, la mujer llamó a la Policía indicando que tres hombres ingresaron a su hogar e hirieron con cuchillo a su esposo. Dijo que los ladrones se dieron a la fuga y que ella no pudo verles el rostro por la oscuridad. 

Durante los cuatro meses, la Fiscalía y la Policía realizaron varios actuados investigativos. Secuestraron prendas de vestir con manchas de sangre y tres proyectiles de arma de fuego. Luis entró en contradicciones cuando le tomaron su declaración informativa. Las autoridades vieron que tenía heridas punzocortantes en sus manos.

El joven terminó confesando el crimen. Se sometió a procedimiento abreviado y se encuentra en el Centro de Readaptación Productiva El Palmar cumpliendo su condena.

MATA A SU ABUELA

Benito Pinto Coroite (31) segó la vida de su abuela, Emiliana M. (80) el 16 de mayo, por la tarde, en el barrio Urkupiña del Plan 3.000, Santa Cruz.

Benito es adicto a las drogas. Cometió el crimen en contra de su abuela luego de que le pidiera dinero para comprarse drogas y pretendiera robarse sus pertenencias. 

Emiliana murió por hemo aspiración, trauma raqui medular policontusa y luxación cervical. Su nieto la golpeó hasta matarla. Los vecinos al percatarse que estaba sin vida llamaron a la Policía. A los tres días, Pinto Coroite fue condenado a 30 años de cárcel en Palmasola.

LLAVE, CLAVE PARA LLEGAR A LOS PRESUNTOS AUTORES

Jherton J.F.B. (18) y Bismar F. (29) son con probabilidad autores de parricidio y asesinato, respectivamente. Margarita B.S. (37), madre de Jherton, fue encontrada sin vida junto a su vehículo en la carretera Santa Cruz-Cochabamba el 24 de febrero.

Jherton declaró que él se dirigía de Chimoré a Bulo Bulo en un trufi cuando vio el cuerpo de su madre a un lado de la carretera, sin embargo, decidió no parar supuestamente para reportar el caso a la Policía, pero no lo hizo. Siguió el viaje con Bismar. Se contradijo en sus declaraciones, además tenía en su poder las llaves de una de las casas de Margarita donde se encontró manchas de sangre. 

Ambos fueron aprehendidos y puestos ante un juez cautelar que determinó que sean recluidos preventivamente en Palmasola. Margarita murió por lesión de centros nerviosos superiores y traumatismo cráneo facial penetrante por proyectil de arma de fuego. 

PELEA Y MUERTE

Pedro R.Q. (51) fue asesinado por su hijo Ademar R.G. (23) la madrugada del martes 27 de junio en su hogar ubicado en el Sindicato Chipiriri, en el municipio de Villa Tunari, en la región del Trópico de Cochabamba.

Al día siguiente, el subdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Edson Coca, informó que el crimen había sido tipificado como parricidio. 

Según la declaración del investigado, él volvió a casa durante la madrugada y encontró a su padre consumiendo alcohol con una mujer, lo que provocó una discusión que finalizó en una pelea entre ambos. Ese es el intento de justificación del acusado.

Ademar golpeó a su padre y lo dejó inconsciente en la vivienda, creyendo supuestamente que estaba desmayado, para luego abandonar el lugar. Horas más tarde, la esposa de Pedro R. llegó a la casa y lo encontró sin signos vitales. Ella comunicó el hecho al presidente del Sindicato y posteriormente a la Policía, lo que condujo a su aprehensión.

Fuente Opinión

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