Potosí, Bolivia, 23 de julio de 2025. La Defensoría del Pueblo confirmó la presencia de cuatro adolescentes, entre 14 y 17 años, realizando labores mineras en el municipio de Porco, actividad prohibida por normas nacionales e internacionales debido a su alto nivel de riesgo. El hallazgo se produjo durante una verificación defensorial en coordinación con la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de Porco y la Jefatura Departamental de Trabajo.
Como resultado de esta intervención, tres adolescentes fueron identificados y derivados a la Defensoría de la Niñez para activar mecanismos de protección y restablecer su vínculo familiar. El cuarto adolescente aún no ha sido plenamente identificado, lo que incrementa su grado de vulnerabilidad.
La delegada defensorial de Potosí, Jackeline Alarcón, alertó sobre la gravedad de la situación. Señaló que algunos menores ingresan a las minas acompañados por hermanos mayores que ya trabajan en el sector, y que esta práctica, además de ilegal, expone a los adolescentes a peligros extremos. “Se trata de una vulneración directa de derechos humanos que exige respuestas inmediatas”, indicó.
Durante la inspección se observó que, si bien las condiciones de seguridad industrial en Porco presentan algunas mejoras en comparación con otros yacimientos de la región, el entorno minero sigue siendo inadecuado para personas menores de edad. “La normativa es clara: ningún niño, niña o adolescente debe realizar trabajos peligrosos como la minería”, enfatizó Alarcón.
Paralelamente, se llevó a cabo un taller dirigido a cooperativas, empresas mineras e instituciones locales, con el propósito de informar sobre los derechos de la niñez y adolescencia, en base al Código Niña, Niño y Adolescente y convenios internacionales suscritos por el Estado boliviano. En ese espacio se reiteró que el trabajo infantil en entornos de riesgo no solo infringe derechos, sino que daña profundamente el desarrollo integral de las y los adolescentes.

