Oruro, Bolivia, 5 de agosto de 2025. El suboficial Joffre G. T. C., miembro de las fuerzas que combaten el contrabando, fue hallado con múltiples lesiones y signos de tortura tras haber sido secuestrado el pasado viernes durante una emboscada en el sector de Lerco, sobre la carretera internacional Oruro – Pisiga.
El viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Luis Amílcar Velásquez, informó que el militar permanece internado en terapia intermedia, debido a los golpes recibidos durante su cautiverio. Además, confirmó que el suboficial fue despojado de su arma de reglamento, asaltado y abandonado sin sus pertenencias ni calzados.
La emboscada, que dejó también a otros cinco militares heridos, fue ejecutada por al menos 60 contrabandistas, quienes se movilizaban en 25 vehículos. El grupo interceptó a las patrullas de los Grupos de Reacción Inmediata Lagunas 1 y Curahuara, que escoltaban mercadería decomisada, según el reporte oficial.
Los atacantes utilizaron explosivos, miguelitos y bombas molotov para neutralizar a los uniformados y provocar la quema de uno de los vehículos militares. Tras más de cuatro horas de búsqueda, efectivos del Comando Estratégico Operacional de Lucha Contra el Contrabando y de la Fuerza de Tarea Conjunta Andina lograron rescatar al suboficial alrededor de las 19:00 del mismo día.
El Ministerio Público abrió una investigación penal de oficio para identificar a los autores del ataque, que fue calificado como una acción premeditada contra el personal militar que opera en zonas fronterizas.

