NGP, UN PARTIDO EMBAUCADOR

Por QuyaReyna

No se trata de «precaución». Decir que NGP declinó la candidatura de René Yahuasi por temor a ser desplazado de cargos públicos —como sugiere Sayuri Loza— es más una excusa del partido que un análisis.

La comparación que ella traza con los casos de Santos Quispe y Jallalla ignora una diferencia fundamental: Santos Quispe tenía una estructura organizativa superior a la de Jallalla y podía condicionar una negociación o arrinconar a su adversario. Yahuasi, en cambio, no cuenta ni con la estructura ni con el peso político suficiente para condicionar a NGP. NGP sí tiene ese poder sobre él.

Pero veamos, percibo tres elementos para entender mejor lo que ocurrió con la declinación de Yahuasi:

  1. Yahuasi tenía mayores probabilidades de ganar.

En el mapa electoral de La Paz, Revilla concentra su fuerza en el área urbana. El voto de provincia —que respaldó a Santos Quispe y a Patzi en la primera vuelta— se habría transferido naturalmente a Yahuasi (por relación étnica), sumándole un caudal electoral considerable en la segunda vuelta.

Además, en El Alto, un escenario de disputa entre ambos candidatos habría favorecido, muy probablemente, a Yahuasi sobre Revilla. El peso electoral se iba hacia Yahuasi.

  1. Lo más importante: NGP traicionó un acuerdo (antes y ahora).

El propio Yahuasi reveló que ya existían acuerdos previos firmados con el partido y que NGP comenzó a presionarlo para repartirse cuotas y cargos que luego pasaron a las amenazas y chantajes. Eso derivó en su desplazamiento.

Pero hay un antecedente que agrava aún más el cuadro: NGP había hecho exactamente lo mismo con un candidato alteño, con quien firmó un acuerdo formal. A última hora lo descartó con pretextos, y poco después apareció con un candidato distinto para la alcaldía de El Alto. NGP no retira candidatos por razones de fondo o relacionados con una «visión colectiva», como menciona Edgar Uriona. Los retira con excusas, cuando sabe que puede obtener mayores beneficios sacándolos.

Si ya se había firmado un acuerdo con Yahuasi, ¿por qué a última hora lo empezaron a presionar y a chantajear? Buscando la mejor excusa para bajarlo (según NGP, porque no asistió a una reunión).

  1. Revilla no puede permitirse perder.

El exilio lo ha alejado tanto de la arena política como de su influencia en el escenario paceño. Una derrota lo dejaría por debajo de toda una generación de políticos ya conocidos, y por debajo también de las nuevas figuras que ganan terreno en La Paz con más viento a favor que él. Una derrota, en este momento, podría ser su punto final.

Para ser precisos, finalmente: es llamativo, sumamente llamativo, que un partido haya decidido declinar a su propio candidato cuando los perjuicios son mayores: sanciones, costos de la campaña, dinero invertido, etc. ¿O no habrá perjuicios?, me pregunto. Porque los antecedentes muestran que cuando NGP baja a un candidato es por un mayor beneficio.

Y esto no va de preferencias personales. No se trata de si uno simpatiza con Yahuasi o con Revilla. Va de algo más grave: los paceños no están eligiendo a su gobernador. Son los políticos quienes moldean las condiciones para decidir quién gobernará los próximos cinco años. Eso es inaceptable, se mire por donde se mire y el TSE parece no mirar a ningún lado.