“Me dolió que Santa Cruz pase por esta situación”, Ávila revela que hubo ánforas quemadas y tensiones en el TED

A pocas horas del balotaje en Santa Cruz, el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Gustavo Ávila, expuso detalles inéditos sobre las fallas que marcaron la primera jornada electoral subnacional del 22 de marzo y que obligaron a repetir votaciones en 105 mesas de tres municipios, pero especialmente en San Ignacio, donde hubo protesas.

En una entrevista con el programa Qué Semana, del grupo EL DEBER, la autoridad confirmó que en San Javier hubo hechos de violencia, entre ellos la quema de ánforas, lo que derivó en la anulación de mesas. “La obstaculización de un proceso electoral es un delito penal”, advirtió, al referirse a estos hechos. Además, señaló que existen al menos cinco personas procesadas.

Las declaraciones reactivan el debate sobre lo ocurrido en la primera vuelta, cuando una serie de irregularidades tensionaron el proceso electoral en Santa Cruz, pero el caso más crítico se concentró en San Ignacio, donde las papeletas destinadas al municipio se entrepapelaron con las de otras circunscripciones, generando confusión en las mesas de votación.

A ese error logístico se sumó un factor político con la presencia en la papeleta de una fórmula que ya había sido inhabilitada, lo que incrementó la desconfianza ciudadana y elevó el nivel de conflicto durante la jornada.

El impacto fue significativo. El Tribunal Electoral Departamental de Santa Cruz (TED) dispuso la repetición de la votación en 105 mesas, afectando a más de 22.000 electores en todo el departamento.

Ávila admitió que lo ocurrido encendió alertas dentro del órgano electoral, no solo por la magnitud de los errores, sino porque se produjeron en un contexto donde se esperaba mayor control institucional. “Me preocupó mucho lo que pasó en Santa Cruz”, señaló.

En ese marco, reveló un elemento que expone la dimensión interna de la crisis. El presidente del TED-Santa Cruz, Marco Monasterio, es su amigo personal. “Me dolió mucho que Santa Cruz pase por esta situación”, confesó y explicó que el problema no solo afectó a una entidad departamental, sino a la credibilidad de todo el Órgano Electoral.

Lejos de deslindar responsabilidades, Ávila aseguró que el TSE decidió asumir un rol activo tras los incidentes. Por ello, todos los vocales se encuentran actualmente en Santa Cruz para supervisar la segunda vuelta prevista para este domingo 19 de abril.

El objetivo, explicó, es garantizar que no se repitan los errores que marcaron la primera jornada, en un proceso que ahora se desarrolla bajo mayor presión pública y política.

Las revelaciones del presidente del TSE llegan en un momento clave. Con una elección en curso y antecedentes recientes de fallas logísticas, disputas políticas y episodios de violencia, el desafío inmediato es recuperar la confianza ciudadana.

En esa línea, Ávila fue enfático. Los errores serán investigados, pero los actos que atenten contra el proceso democrático, como la quema de ánforas, tendrán consecuencias legales.

Fuente: EL DEBER