Crisis de diésel paraliza viajes y deja buses varados en Bolivia

La crisis de abastecimiento de diésel comienza a golpear con fuerza al transporte internacional de pasajeros en Bolivia. La presidenta de la Cámara del Transporte Internacional de Pasajeros, Beatriz Patón, alertó que la situación ha provocado la paralización parcial de las operaciones, con buses detenidos en garajes y largas filas en surtidores.

Las colas de combustible han sido enormes. Los buses están parados porque no pueden cargar diésel”, señaló la dirigente, al describir un escenario que afecta tanto a rutas nacionales como internacionales.

Menos viajes y operación restringida

Según Patón, el impacto ya se refleja en la frecuencia de los viajes. Mientras en condiciones normales los buses realizaban hasta cinco recorridos en determinados periodos, actualmente apenas logran cumplir un solo viaje, debido a la falta de carburante.

La situación se agrava pese a la apertura de fronteras las 24 horas, una medida que en teoría debía dinamizar el flujo de pasajeros. Sin embargo, la escasez de diésel impide aprovechar esa mayor disponibilidad operativa.

Impacto en conductores y pasajeros

El problema no solo afecta a las empresas de transporte, sino también a los trabajadores del sector. La dirigente denunció que muchos conductores permanecen durante horas —e incluso días— en filas para cargar combustible, sin condiciones básicas.

Los choferes no tienen qué comer ni dónde ir al baño mientras esperan”, afirmó, al evidenciar las dificultades que enfrentan en los surtidores.

Para los usuarios, esto se traduce en retrasos, reducción de frecuencias y menor disponibilidad de viajes, afectando especialmente a quienes dependen del transporte terrestre para desplazamientos interdepartamentales o internacionales.

Presión al Gobierno

Ante este escenario, el sector no descarta asumir medidas de presión. Patón señaló que la situación es “aguda” y que, de no haber soluciones, los transportistas podrían movilizarse para exigir respuestas.

“Tenemos que hacernos respetar”, sostuvo, al anticipar una posible escalada del conflicto si no se normaliza el suministro de combustible.

La crisis del diésel se suma a una serie de tensiones que afectan a distintos sectores productivos y de servicios en el país, y vuelve a poner en el centro del debate la capacidad de abastecimiento y gestión de carburantes en Bolivia.

Fuente: El Deber