«Una inventiva sin parangón»: Lasso se defiende en el juicio político en su contra

El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, se defiende este martes en el juicio político en su contra que se desarrolla en la Asamblea Nacional del país suramericano, donde es señalado del presunto delito de peculado (malversación de fondos públicos).

Al iniciar su defensa, el mandatario señaló que en este proceso en su contra, sus acusadores «han hecho gala de una inventiva sin parangón en la historia de la República» y «han estirado los límites de la imaginación humana».

«Los acuso porque este intento de desestabilizar al Gobierno es un ataque directo a la democracia«, recalcó en su intervención.

También los señaló de haber creado «una situación ficticia que no resuelve los problemas del pueblo ecuatoriano».

«Yo los acuso de poner sus intereses personales y mezquinos por delante de los intereses de los ciudadanos que buscan empleo y seguridad. Los acuso porque jamás, a lo largo de este juicio, intentaron acercarse a la verdad, sino meramente al poder», agregó.

«Lamento mucho que del frágil castillo de naipes que construyeron durante cinco meses o más, no les quedó que conformarse con la carta más débil» para buscar su destitución, añadió.

Acusación y defensa

A Lasso se le acusa del presunto delito de peculado, relacionado con un contrato firmado entre la empresa pública Flota Petrolera Ecuatoriana (Flopec) y Amazonas Tanker Pool, una compañía internacional que es dueña de buques para transporte petrolero.

El convenio se remonta a 2018, cuando Lenín Moreno aún era presidente. En esa administración, Flopec y la empresa Dragun USA LLP firmaron un contrato para la transportación de barriles de crudo, pero en 2020 acordaron una adenda con la que sumaron a Amazonas Tanker Pool.

En noviembre de 2021, cuando ya Lasso tenía seis meses en el cargo como presidente, la Contraloría General del Estado emitió un informe señalando que las operaciones con Amazonas Tanker Pool generaron un perjuicio para el Estado y recomendó evaluar «la conveniencia y pertinencia de continuar» con la asociación.

Los asambleístas que acusan a Lasso señalan que, pese a ello, además de no dar por terminado el contrato, la actual administración firmó uno nuevo con Amazonas Tanker Pool el año pasado. Según la asambleísta Viviana Veloz, una de las interpelantes del juicio, se trata de una adenda o contrato complementario, que habría sido firmado en octubre del año pasado —aunque en la acusación inicial se indicaba que fue en julio— y que tendría «dos clausulas contractuales gravísimas».

Al momento de su intervención en el pleno del Parlamento, Lasso insistió en que «no hay contratos ni adendas firmados» en su Gobierno.

Asimismo indicó que, durante su administración, no ha habido recomendaciones de la Contraloría General del Estado para terminar el contrato de Flopec con Amazonas Tanker Pool.

«Y como si todo esto fuera poco, como si esto no bastara, el testigo estrella de los acusadores, aquel que iba a entregar las supuestas pruebas de una injerencia que jamás existió, ni siquiera se presentó ante la Comisión de Fiscalización (de la Asamblea)», enfatizó.

Interpelantes

Antes de la intervención del mandatario, hablaron ante el pleno de la Asamblea Nacional los asambleístas interpelantes del juicio político: Veloz, de la bancada izquierdista Unión por la Esperanza (UNES); y Esteban Torres, del bloque de derecha del Partido Social Cristiano (PSC), agrupación con la que Lasso llegó a la Presidencia pero se distanció.

«Presidente Lasso, usted ha estafado al pueblo ecuatoriano. ¿Cuántas vidas más pretende sacrificar para darse cuenta de que no sabe ni puede gobernar?. Sin miedo, sin reverencia y sin las lisonjas a las que está acostumbrado quisiera decirle que ha inoculado la corrupción en nuestro sistema y ha pulverizado la soberanía y a la República», expresó Veloz.

La legisladora también acusó al mandatario de haber conocido «la corrupción» y «no hizo nada» al respecto.

Por su parte, Torres señaló que Lasso «ha fracasado y ha traicionado la voluntad popular» e indicó que «si no se censura al presidente de la República la corrupción en las empresas públicas se normalizará».

El asambleísta añadió que «el juicio político es legítimo y la Asamblea lo ha desarrollado cumpliendo estrictamente los parámetros, no han habido arbitrariedades ni abusos».

Para la aprobación de la moción de censura se requerirá el voto favorable de la mayoría calificada, es decir, al menos el pronunciamiento a favor de 92 asambleístas.

En caso de ser destituido, Lasso será reemplazado en el cargo por el vicepresidente del país, Alfredo Borrero, quien permanecería en el puesto hasta la finalización del actual mandato, en 2025.

Fuente: RT