El joven camionero, de 29 años, lleva 10 días sin dar señales. Iba de Aiquile a Sucre. Es padre de una niña de casi 2 años.
15 de enero de 2024
Lo buscan con insistencia, sin descanso, porque saben que no caben las pausas. La desesperación por saber de José Armando los ha llevado a visitar la morgue en Sucre, a andar y desandar sus pasos por la capital y también a apelar a un curandero.
Nada, absolutamente nada queda descartado cuando se trata de la vida, cuando la angustia pesa y se vuelve el estandarte de la búsqueda.
José Armando Iglesias Medrano no está. Nadie sabe de él. Ni sus amigos, ni sus vecinos ni su familia. Su paradero se ha vuelto un completo misterio.
Ya van 10 días desde que partió de Aiquile -municipio del Cono Sur cochabambino- para emprender viaje, a bordo de un camión Volvo, con destino a Sucre.
Comenzó la travesía terrestre el 6 de enero. Desde entonces, cortó el contacto con sus allegados.
“El domingo voy a estar en Sucre, diciendo, nos ha mandado mensaje. Tengo pruebas”, le relata a OPINIÓN Anahí Rivas, amiga de José Armando y una de las personas que ha decidido sumarse activamente a las tareas para dar con el joven transportista, de 29 años.
EL CAMIÓN Y LOS MENSAJES
Lo último que se conoció este sábado 13 de enero es que hallaron su tráiler. El motorizado habría sido encontrado en la zona de Callejones. Otro elemento extraño del caso es que el Volvo apareció con unos grafitis.
“Gracias por el aguinaldo”, se leía en la parte lateral del vehículo, escrito con letras negras.
Sobre ese punto, Anahí explica su versión: “En el tráiler están compartidas unas palabras que dicen: ‘gracias por el aguinaldo, gracias Laura’. Y él (el joven) tiene su mujer. Su hija recién va a cumplir 2 años (…) Esos mensajes en el auto nada tienen que ver con él”.
VIVO O MUERTO
Para terminar con la angustia, los seres queridos de José Armando necesitan contar con una respuesta, aunque esta sea dolorosa.
“Vivo o muerto queremos que lo encuentren. Que aparezca vivo o muerto nuestro amigo. Estamos sufriendo aquí en Sucre”, confiesa la joven, no sin antes dejar en claro que han recorrido todo tipo de lugares para intentar tener noticias.
“Estamos incansablemente buscándole. Ahorita en Aiquile han dicho que lo han asaltado, le han quitado el camión, todo, y no sabemos nada hasta la fecha. A Palmas hemos ido a buscarlo, no hay rastros, nada”.
También han ido a la morgue, pero no lo han hallado.
“En Aiquile siempre está, dicen, en la carretera. Le han robado el tráiler y no hay el amigo. En su casa no hay. Su mujer está desesperada. Ayúdennos, por favor. Hasta he hecho lo imposible. No hay nada. En las trancas igual (buscamos); la morgue he ido a revisar”.
QUÉ LES DIJO EL CURANDERO
En consonancia con la vecina, el grupo movilizado ha acudido a un curandero, ante la desesperación, para tratar de abrazar posibles “pistas”.
El hombre les habría transmitido palabras no alentadoras.
“Está en el río, botado, nos ha dicho, de Aiquile, en el río está. Que le han robado y está botado, ha dicho. Queremos dar con su paradero vivo o muerto”.
OPINIÓN

