Beni, Bolivia. Las intensas lluvias en el departamento de Beni provocaron graves inundaciones, dejando a más de 280 familias afectadas en el municipio de Reyes. Muchas de ellas se han visto obligadas a abandonar sus hogares debido al desbordamiento de los ríos Beni y Negro, que anegaron ocho comunidades.
La alcaldesa Mercedes Molina informó que se ha distribuido agua y víveres a los damnificados, además de preparar una brigada médica para atender posibles enfermedades derivadas de la emergencia. Sin embargo, lamentó la falta de respuesta del Concejo Municipal al proyecto de ley de declaratoria de emergencia enviado el pasado 7 de marzo, lo que dificulta las labores de asistencia y mitigación.
Por su parte, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) emitió una alerta meteorológica naranja vigente hasta el 25 de marzo en ocho departamentos, con excepción de Oruro, advirtiendo sobre la continuidad de lluvias intensas en la región.

