La falta de planimetría en algunas zonas, sobre todo en las laderas, es el principal impedimento para que los ciudadanos accedan a las conexiones de agua y alcantarillado en sus domicilios.
El vicepresidente de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de La Paz, representante del Macrodistrito 3 Periférica, Jorge Mamani, reprochó las trabas que pone la Alcaldía paceña para aprobar las planimetrías que son uno de los requisitos para que una zona pueda acceder al agua.
“Aquí es culpable la Alcaldía de que no tengamos acceso a servicios básicos por falta de aprobación de la planimetría. Cuando mandamos nos dicen que se está en alerta naranja. No coordinan con la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (Epsas)”, dijo el dirigente vecinal.
Mamani comentó que cuando mandan notas para saber la situación del trámite, los funcionarios ediles no dan curso al documento y el dirigente se cansa de pedir esa información una y otra vez.
Cuando los vecinos insisten incesantemente, la Alcaldía accede sólo a colocar una pileta pública, pero las casas continúan sin alcantarillado, lo que pone en riesgo a sus vecinos, ya que la filtración de agua puede provocar una desestabilización del suelo.
Comentó que en algunas zonas, al no contar con el servicio de agua potable, toman agua de la lluvia, vertientes, tanques o cisternas que Epsas brinda para que los vecinos de esas zonas puedan acceder al líquido. En algunas laderas se consume agua contaminada, que afecta a la salud de los vecinos y sus hijos.
El vicepresidente de la Fejuve, Juan Carlos Claros, indicó que si la zona no comulga con el partido del Alcalde, no puede acceder a la planimetría, por lo que lamentó que por esa razón no se avance en muchas zonas.
“En algunos lugares, las planimetrías no están actualizadas y no nos ayudan porque no somos de esa línea; si no estamos de su lado, no nos da bola y a la final no perdemos nosotros, pierde la comunidad”, resaltó Claros. Agregó que los trabajadores ediles no los atienden si no cuentan con el aval político .
La Constitución Política del Estado, en el capítulo quinto, artículo 37, señala que el agua se constituye en un derecho fundamentalísimo para la vida, en el marco de la soberanía del pueblo, por lo que el Estado promoverá el uso y acceso al agua sobre la base de principios de solidaridad, complementariedad, reciprocidad, equidad, diversidad y sustentabilidad.
Epsas
El interventor de Epsas, Bladimir Iraizos, indicó que en el municipio paceño el 80% de la población cuenta con agua potable y alcantarillado y el resto no por irresponsabilidad de la Alcaldía.
La autoridad indicó que pese a la falta de documentación y algunas restricciones, Epsas ingresa a algunas zonas para beneficiar a la población con agua, pero por ese acto la Alcaldía multa a la empresa con montos que llegan a más de un millón de bolivianos al año.
Iraizos indicó que ese dinero que le paga al municipio por concepto de multas podría ser utilizado en nuevas conexiones para las zonas que no las tienen, pero el Gobierno autónomo vulnera uno de los derechos fundamentales de las personas, que es el acceso al agua.
Recalcó que en las laderas paceñas que no cuentan con este servicio vital, la empresa les lleva agua en cisternas para repartirla a quienes viven en esas zonas o les dotan de tanques para que no falte el líquido en sus hogares.
Comentó que en algunas zonas, en colaboración con los vecinos, y por la falta de la documentación que no es facilitada por la Alcaldía, comienzan con las instalaciones de agua y alcantarillado.
“Es raro que la gente que menos tiene es la que más aporta y pone su contraparte para trabajar, la gente que más tiene quiere todo gratis, por eso queremos hacer un trabajo comunitario y vecinal”, indicó Iraizos.
Fuente: Ahora el Pueblo

