La Paz, Bolivia, 10 de julio de 2025. Las autoridades de la Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (NAABOL) y Boliviana de Aviación (BoA) informaron sobre la existencia de una presunta organización criminal que operaba en el sector de carga del Aeropuerto Internacional de El Alto, alterando envíos internacionales provenientes de Miami con destino final en Bolivia.
El director ejecutivo de NAABOL, Elmer Pozo, señaló que la denuncia llegó el 27 de mayo e involucraba un posible intercambio de carga. En respuesta, se activaron las unidades de transparencia del Ministerio de Obras Públicas, NAABOL y BoA.
Con base en imágenes de cámaras de seguridad, se detectó que el 29 de junio un furgón blanco ingresó al sector de carga, donde se sustituyó la mercadería original —consistente en electrodomésticos y componentes electrónicos provenientes de Miami— por cajas con otro contenido. Las cajas intercambiadas, equivalentes en peso y número, contenían supuestamente galletas destinadas a ser enviadas a Cochabamba, aunque finalmente regresaron al depósito aduanero en El Alto.
Pozo confirmó la participación de personal de BoA y un funcionario de la Aduana Nacional en estos hechos. Indicó que la investigación está en curso y que toda la información fue remitida a la Fiscalía, incluyendo imágenes de cámaras de otros aeropuertos, como Viru Viru. Remarcó que no se encubrirá a ningún involucrado.
Por su parte, el gerente general de BoA, Mario Borda, calificó lo sucedido como un caso de crimen organizado. Indicó que se detectó una red estructurada que operaba con varios actores, múltiples pasos y destinos definidos. Según Borda, la carga irregular proveniente de Miami tenía como destino final Brasil, con paso por Bolivia, donde era transbordada de forma clandestina hacia Cobija.
BoA inició acciones legales contra funcionarios comprometidos en este esquema y trabaja junto con autoridades nacionales e internacionales en la investigación. Además, confirmó que tres empleados fueron destituidos tras verificarse actos internos que afectaban la operación de la empresa, tanto en el área de carga como en el sector comercial.
En cuanto al daño económico, se informó que la Aduana se encargará de cuantificarlo. BoA, por su parte, no reclamará por el flete pagado, sino que persigue responsabilidades penales contra quienes resulten implicados.

