Comunidad Irohito Urus traslada saberes ancestrales a la robótica

Estudiantes de la comunidad Irohito Urus trajeron para el país la medalla de oro, después de llevar su primer robot, inspirado en el gato andino boliviano, a la competencia mundial de robótica denominada Infomatrix World que se celebró en México.

Los Irohito Urus están ubicados en el municipio Jesús de Machaca, provincia Ingavi del departamento de La Paz. El lugar guarda una inmensa riqueza cultural y ancestral. Sin embargo, el cambio climático ocasionó que sus habitantes, que antes se dedicaban a la pesca, ahora trabajen en la artesanía de productos elaborados a base de totora.

Las niñas y niños crecieron bajo la sabiduría milenaria de la nación urus, pero en precarias condiciones ambientales. La región carece de las comodidades que ofrece la ciudad, por ello cuando empezó la pandemia sus habitantes idearon las formas para cumplir con las medidas de bioseguridad.

La comunidad de Irohito Urus, debido a su condición minoritaria, estuvo sujeta a la discriminación desde el periodo precolonial hasta el presente. Según el libro La nación uru, del investigador Guido Machaca, el principio bajo el cual se rigen es el Qhas suñi qut suñi urus, que en castellano significa Gentes de las aguas y hombres de los lagos. Ese hecho les permite mantener varias de sus peculiaridades socioculturales relacionadas con el hábitat lacustre porque vivían de la pesca, caza y recolección de huevos de aves silvestres en un disminuido espacio territorial, a orillas del río Desaguadero.

“Eso los enfrentó cotidiana e históricamente en un proceso de aimarización”, sostiene el investigador.

Según el Censo de 2012, se cuantificó que en la comunidad se encontraban, para ese entonces, 27 familias y 89 personas, todas identificadas como pertenecientes al pueblo Irohito Uru.

La comunidad de Irohito Urus, debido a su condición minoritaria, estuvo sujeta a la discriminación desde el periodo precolonial hasta el presente. Según el libro La nación uru, del investigador Guido Machaca, el principio bajo el cual se rigen es el Qhas suñi qut suñi urus, que en castellano significa Gentes de las aguas y hombres de los lagos. Ese hecho les permite mantener varias de sus peculiaridades socioculturales relacionadas con el hábitat lacustre porque vivían de la pesca, caza y recolección de huevos de aves silvestres en un disminuido espacio territorial, a orillas del río Desaguadero.

“Eso los enfrentó cotidiana e históricamente en un proceso de aimarización”, sostiene el investigador.

Según el Censo de 2012, se cuantificó que en la comunidad se encontraban, para ese entonces, 27 familias y 89 personas, todas identificadas como pertenecientes al pueblo Irohito Uru.

El profesor de la unidad educativa de la comunidad Irohito Urus, Tanio Uluri, contó que el proyecto fue fruto de un trabajo en equipo.

“En el colegio elaboramos un equipo de tecnología denominado Urubot, que está conformado por seis estudiantes”, explicó el profesor.

Uluri contó que utiliza la robótica para enseñar Matemáticas y Física a los estudiantes que a veces no se sienten atraídos por estas materias.

El docente afirmó que, junto a los estudiantes, también diseñó un dron que esparce semillas de árboles.

“Tenemos más ideas relacionadas con el agua, hay mucha contaminación en el lago, queremos hacer un robot que haga limpieza. Los estudiantes tienen mucha iniciativa y creatividad”, dijo.

Amílcar Inda Colque, Diego Alaro Inta y Daner Israel Mamani viajaron en abril al país mexicano para representar a Bolivia en dos competencias internacionales de robótica, luego de ganar dos certámenes nacionales. Tikats es el primer robot anticovid diseñado por el grupo de robótica.

Estudiantes de la comunidad indígena apasionados por la robótica se encuentran preparando prótesis, de varios tipos, para las personas que lo necesiten.

“Nuestro objetivo es producir y llevar ese conocimiento a las regiones menos favorecidas. Para ellos seguiremos trabajando”, manifestó Amílcar Inda.Ç

Fuente: Ahora el Pueblo

Comentarios

Autor