El Decreto Supremo 5547, que establecía arancel cero para la importación de soya, expuso un choque estructural dentro de la cadena productiva.y profundas diferencias entre actores clave del sector y una falta información confiable.

Por un lado, la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) sostuvo que la medida era innecesaria, al asegurar que el país produce cerca de 3 millones de toneladas anuales y solo el 20% se destina al mercado interno, por lo que existen excedentes suficientes para la exportación.

En esa línea, el sector insiste en eliminar los cupos que restringen las ventas externas.

En contraste, la Cámara de Industrias Oleaginosas de Bolivia (Caniob) advirtió que la producción nacional no cubre la demanda industrial.

Señaló que las plantas tienen capacidad para procesar hasta 5,5 millones de toneladas, lo que genera un déficit cercano a 2 millones de toneladas, justificando así la importación del grano.

A su vez, productores del Norte Integrado de Santa Cruz rechazaron la norma, al considerar que la importación afectaría los precios internos y perjudicaría a pequeños productores, denunciando un favorecimiento a grandes empresas.

Desde el Gobierno, la medida fue defendida como una acción para garantizar el abastecimiento, evitar el alza de precios y sostener la producción de derivados como aceite y harina.

La polémica refleja un conflicto de fondo en el sector: mientras unos sostienen que hay excedentes exportables, otros advierten escasez para la industria, evidenciando tensiones entre producción primaria, industrialización y políticas estatales.

EN SÍNTESIS

1. ANAPO (Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas – Soya)

Bolivia produce alrededor de 3 millones de toneladas al año.

Solo el 20% se consume internamente.

El resto es excedente exportable.

Demanda:

Eliminar restricciones a las exportaciones (sin cupos).

Para ANAPO, no falta soya, sino que sobran trabas para exportarla.

2. CANIOB (Cámara Nacional de Industria Oleaginosa)

Sí falta soya.

La industria tiene capacidad para procesar hasta 5,5 millones de toneladas.

Pero solo recibe alrededor de 3 millones.

Existe un déficit de cerca de 2 millones de toneladas.

Permitir importaciones con el DS 5547 compensa la falta de materia prima.

El problema no es la producción total, sino que no alcanza para la industria nacional.

3. Productores del Norte Integrado (pequeños y medianos)

Rechazaron el decreto totalmente.

La importación bajará precios internos.

Afectará directamente a los pequeños productores.

Consideran que el Gobierno favorece a grandes empresas.

Vieron el DS 5547 como un golpe al sector productivo local.

4. Gobierno

Defendió el Decreto 5547 con enfoque económico:

Garantizar abastecimiento interno.

Evitar subida de precios.

Sostener la producción de derivados (aceite, harina, etc.).

Insistió en que prioriza la estabilidad del mercado y la industria.

CLAVE DEL CONFLICTO

Productores (ANAPO): “Sobra soya, déjennos exportar”.

Industria (CANIOB): “Falta soya para procesar”.

Pequeños productores: “Importar nos perjudica”.

Gobierno: “Necesitamos equilibrar precios y abastecimiento”.

El D.S. 5547  expuso un choque estructural dentro de la cadena productiva:

Campo vs. industria

Exportación vs. abastecimiento interno

Grandes vs. pequeños productores