Ayer martes 20 de septiembre, en Villa Andrani, una zona rural de El Alto, dos adolescentes de 12 y 13 años fallecieron ahogados en una fosa al intentar recuperar la pelota con la que jugaban. En un sector donde no hay transporte público, todo está rodeado por pajonales y el piso es de tierra. En el lugar está la Unidad Educativa Técnico Humanística Villa Andrani y caminando casi 15 minutos hay una fosa de agua de casi 10 metros de profundidad. Es una obra inconclusa, esto es evidente, pues la mitad de esta fosa está cubierta con calaminas, pero la otra parte no. Algunas y algunos estudiantes de la unidad educativa necesariamente deben pasar por el lugar, pero este pasado martes nadie imaginaba que esta obra inconclusa les arrebataría la vida a dos jóvenes que recién comenzaban a descubrir el mundo. Al salir del colegio, al promediar las 14:00, Bismar Nina, de 13 años, y Boris Choque, de 12 años, junto a tres de sus compañeros jugaron con un balón de voleibol que pertenecía a Bismar. Su padre, Édgar Nina, con lágrimas en los ojos y aún en shock, cuenta que ese día le tocaba educación física y como cada martes él llevó sus implementos deportivos, incluyendo su balón de voleibol y futsal. Según la información de los testigos, los amigos de los adolescentes, el balón cayó a la fosa y Bismar, en su intento por recuperarlo, perdió el equilibrio y cayó, y junto con él su amigo al intentar ayudarlo. Sus compañeros quisieron salvarlos, pero fue imposible, el terreno es muy inestable, es gredoso y resbaloso. La Policía dijo que es por eso que no pudieron salir del lugar, quedaron atrapados y terminaron ahogados. En medio de la desesperación, los vecinos del lugar acudieron a su auxilio, lograron sacar solo a Boris, “el niño ya estaba boca abajo, lo saqué. Lamentablemente el otro niño no se lo ha podido sacar”, relató uno de los vecinos. La desesperación continuaba, la angustia invadía y los padres de Bismar esperaban que alguien pudiera rescatar el cuerpo de su hijo. Ya eran las 20:00 y los vecinos continuaban haciendo vigilia en el lugar, mientras la Policía y personal de Bomberos trabajaban en el rescate del segundo cuerpo. Con la luz de linternas de alta potencia y en una pequeña balsa de rescate, uno de los bomberos logra sacar el cuerpo de Bismar atado con una cuerda para que salga a flote, el momento es realmente desgarrador, esto pasa ya al promediar las 21:00. Llorando, el padre cuenta que lo llamaron, “cuando vengo aquí, veo sus cositas de mi hijito, sus zapatos, su pelota de voleibol en el agua, en el pozo, sus compañeros me dicen ‘tu hijito se ha perdido más antes’, el otro quería salvarle pero no ha podido“, es imposible tratar de describir el dolor con el que relató ese episodio el padre. El dolor no termina, ahora los padres de ambos niños lloran por tan grande e irreparable pérdida. Boris fue velado en su domicilio en la misma zona, mientras que Bismar se veló en la Sede Social. Poco a poco llega el momento del último adiós, el momento que los padres, familiares y amigos se despedirán de ellos, es un momento de mucho dolor. Lo que les ha pasado no tiene nombre, cuando muere un padre, los hijos quedan huérfanos, cuando muere un esposo o esposa, la pareja se vuelve viudo o viuda, pero ¿cómo se llama el padre o la madre que pierde a un hijo? Una obra inconclusa que cobró la vida de dos jóvenes, casi niños Luego de tan trágico hecho se intenta llegar a la raíz de la obra inconclusa, la Alcaldía de El Alto dice que esta no es una obra de su competencia, la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) dice que la responsabilidad es de EMAGUA, la anterior empresa de agua que estaba a cargo de la obra, estos dicen que los dirigentes del lugar son los responsables por no haber permitido que se concluya. Finalmente, se “pasan la pelotita” y nadie asume las consecuencias. Lo triste es que Boris y Bismar ya están muertos. Por: AbyaYalaTv