Exgerente de SEDEM, Patricia Ballivián atribuye a “desconocimiento técnico” las denuncias sobre la planta de cemento de ECEBOL en Potosí.

La exgerente del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (SEDEM), Patricia Ballivián, afirmó este lunes que existe “desconocimiento técnico” detrás de las denuncias que cuestionan la ubicación de la planta de cemento de la Empresa Pública Productiva Cementos de Bolivia (ECEBOL) en el departamento de Potosí.

La exautoridad fue convocada a declarar por la Fiscalía, luego de que el actual gerente del SEDEM, Roberto Justiniano, junto al técnico Carlos Andrés Gallardo presentaran una denuncia por presunto incumplimiento de deberes y malversación de recursos «al instalar la planta en Chiutara y no en Turicaya».

Según los denunciantes, el préstamo del Fondo para la Revolución Industrial Productiva (FINPRO) fue destinado a la instalación de la planta en Chiutara, cuando —afirman— debía emplazarse en la localidad de Turicaya.

El fiscal, Omar Yujra, confirmó que la denuncia se refiere a la ubicación donde se construyó la planta de Ecebol, que no sería la que se habría aprobado”, indicó.

En su declaración informativa, Ballivián sostuvo ante el Fiscal que el Decreto Supremo 2967, que viabilizó el financiamiento de más de Bs 300 millones de dólares mediante el Banco de Desarrollo Productivo (BDP), establece la implementación de una planta de cemento en el departamento de Potosí, sin fijar una ubicación específica, por lo que se iniciaron estudios para determinar el mejor lugar y que el proceso cumplió con todas las etapas de evaluación técnica exigidas por la normativa.

🔺Criterios técnicos y geológicos

De acuerdo con la exgerente, los estudios de prefactibilidad identificaron condiciones adversas en Turicaya, distrito rural 18 de Potosí donde se ubica el principal yacimiento calcáreo.

“Se trata de una serranía con pendientes superiores al 45% y alto riesgo de deslizamientos”, explicó a la Fiscalía, al señalar que estas características representaban un riesgo significativo para la infraestructura industrial.

En contraste, la planta fue construida en la localidad de Chiutara, también distrito rural 18 de Potosí, a unos 22 kilómetros del yacimiento, en una zona de pie de monte con pendientes entre 8% y 15%, menor exposición a desastres y mejores condiciones para la operación industrial.

Los terrenos donde se construyó la planta de cemento fueron cedidos por los gobiernos locales mediante leyes.

Ballivián remarcó que la distancia entre la planta y el yacimiento cumple con los parámetros del sector cementero, que establecen un máximo de 50 kilómetros. “En promedio, las plantas trabajan con distancias de hasta 30 kilómetros. Incluso casos como COBOCE o FANCESA operan con canteras más alejadas”, precisó.

🔺Infraestructura y viabilidad operativa

Otro de los argumentos centrales de la defensa apunta a las condiciones de infraestructura. Según la documentación presentada, Chiutara cuenta con acceso a carreteras asfaltadas que conectan con Oruro, La Paz, Tarija, Sucre y rutas internacionales hacia Perú, Chile y Argentina, además de servicios básicos como energía eléctrica, agua, telecomunicaciones y suministro de gas natural garantizado por YPFB.

Asimismo, la ejecución del proyecto —bajo la modalidad “llave en mano”— fue adjudicada en 2017 a la Asociación Polysius (Thyssenkrupp), Imasa y Valoriza, con una inversión aproximada de 241 millones de dólares. El proceso incluyó supervisión técnica a cargo de PricewaterhouseCoopers (PwC), contratada para el control y monitoreo de la obra.

La planta es un ícono no

El yacimiento de Turicaya, certificado por el Servicio Geológico Minero (SERGEOMIN), cuenta con reservas estimadas en más de 20 millones de toneladas de caliza, además de otros depósitos identificados en Tarapaya y Mondragón.

🔺Proceso avalado por normativa

La implementación de la planta se enmarca en la Ley N° 232 del FINPRO y su reglamentación, que establecen la evaluación de proyectos a través de un Comité de Homologación integrado por varios ministerios.

El estudio de identificación fue aprobado mediante resolución ministerial en noviembre de 2016 y posteriormente homologado por dicha instancia.

Ballivián insistió en que la selección de Chiutara respondió a una decisión técnica y estratégica, respaldada por informes especializados y criterios de viabilidad operativa.

«La planta de cemento de Potosí es una planta ícono no solo de Bolivia, sino de Sudamérica», dijo al explicar que fue construida con la mejor capacidad, con tecnología patentada de los alemanes y con la supervisión de Price Waterhouse Coopers”, señaló

“Se está generando susceptibilidad sin considerar los elementos técnicos que sustentaron el proyecto”, afirmó.

El caso se encuentra en etapa de investigación y se prevé que la Fiscalía continúe recabando información.