Jornada tensa en La Paz y El Alto: al menos cuatro marchas de distintos sectores se declaran en emergencia

La Paz, Bolivia, 28 de mayo de 2025. Este miércoles, las ciudades de La Paz y El Alto enfrentan una jornada marcada por la tensión social, con al menos cuatro marchas convocadas por distintos sectores que expresan su descontento frente a la crisis económica, el desabastecimiento y conflictos políticos sin resolver.

En la sede de Gobierno, las movilizaciones están encabezadas por la Central de Trabajadores de Bolivia, el sector médico y grupos afines al expresidente Evo Morales. En El Alto, la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) del Distrito 7 prevé cercar instalaciones municipales en señal de protesta.

Desde las 09:00, los sectores movilizados en La Paz iniciarán sus marchas en el Cementerio General y buscarán llegar hasta la plaza Murillo, centro del poder político nacional. La Central de Trabajadores de Bolivia exige respuestas ante la subida de precios en productos básicos, la escasez de combustibles, la falta de dólares y el desabastecimiento de medicamentos.

Por su parte, el Sindicato de Ramas Médicas de la Salud Pública (SIRMES) demanda equipamiento en anestesiología para el Hospital del Niño y el abastecimiento de insumos esenciales. También denuncia la falta de arroz, aceite y combustible, lo que agrava las condiciones del sistema de salud.

A esto se suma la concentración de simpatizantes del bloque Evo Pueblo. Este grupo exige la habilitación de la candidatura de Morales, pese a su presunta inhabilitación y a la cancelación de la personería jurídica del partido Pan-Bol, con el que busca postular. Su marcha está prevista para las 10:00 desde las cercanías de la Cervecería Boliviana Nacional.

Simultáneamente, en El Alto, la Fejuve del Distrito 7 tiene previsto cercar el edificio municipal Jacha Uta, como medida de presión por el supuesto incumplimiento de acuerdos económicos firmados con la Alcaldía. También se exige la inscripción de proyectos dentro del primer reformulado presupuestario.

La Policía reforzó su presencia en puntos estratégicos como las plazas Murillo y Abaroa, para evitar altercados.