Las largas filas de vehículos son la postal dominante en los surtidores de Santa Cruz, donde la gasolina y el diésel continúan siendo escasos. Conductores de transporte pesado y particular señalan que pasaron el feriado largo en espera para cargar combustible y, en muchos casos, no lograron abastecerse. La desesperación y la molestia se reflejan en los rostros de los choferes que duermen en sus vehículos a la espera de una cisterna que nunca llega.
“Hay que esperar no más, no hay otro modo más de donde agarrar porque en los otros surtidores no hay nada de diésel. Este es un problema grande, este Gobierno no administra bien, la subvención también ya lo levantó y ya no estamos subvencionando”, dijo uno de los conductores, al periodista de Red Gigavisión, que lleva días en espera en la fila, mientras la incertidumbre sobre el abastecimiento se prolonga.
La madrugada del 20 de junio, el presidente Rodrigo Paz declaró estado de excepción en el país, una medida extraordinaria adoptada en medio de la crisis generada por cincuenta días de bloqueos y movilizaciones. Sin embargo, los transportistas denuncian que el combustible sigue sin llegar a los surtidores. “Hoy debía haber normal, y algunos cisterneros me han dicho que de Argentina estamos trayendo diésel, hemos descargado, ahí está un camión parado, ha venido con diésel y otro con gasolina normal, ha descargado y aquí no lo distribuyen”, complementó otro chofer visiblemente indignado.
“Desde ayer ya estoy en la fila. Anoche estábamos sin dormir. Ayer también en el camino estuve en la cola en Samaipata, no había diésel. En las provincias no hay”, lamentó otro chofer interdepartamental, quien aseguró que la falta de carburante es generalizada. Los conductores relatan que las filas se extienden por varias cuadras y que la espera se ha convertido en una rutina desgastante, sin que las autoridades ofrezcan una solución clara.
Uno de los conductores recordó que, desde las fuentes gubernamentales, justificaron la falta de combustible debido a los bloqueos. Sin embargo, ahora que casi todos los cierres de caminos se han levantado, la falta de combustible continúa latente y crítica. “¿Cómo nos ha dicho también el Gobierno? Por el bloqueo nos ha dicho, pero ahorita aquí no había bloqueo, aquí debería estar a full el diésel y la gasolina. Nos miente, en vano, es el Gobierno mentiroso”, protestó otro chofer.
“Tienen que cumplir lo que ha dicho, no va a haber cola, no va a haber cola, y lo que no hay es combustible, ni gasolina, ni diésel”, lamentó otro conductor, mientras la frustración crece entre los transportistas que dependen del carburante para trabajar. La promesa oficial de normalización choca con la realidad de surtidores vacíos y filas interminables que ya se extienden por varios días.
Con el estado de excepción, las cisternas de combustible que estaban varadas en las carreteras comenzaron a recorrer su ruta para cargar y descargar combustible. Sin embargo, la logística en la distribución presentó demoras, debido a que YPFB informó que verificará la calidad del diésel y la gasolina antes de distribuirla en los surtidores, con el objetivo de que los transportistas reciban combustible de calidad.


