Uruguay, 3 de junio de 2025. Una carta atribuida al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, prófugo de la justicia internacional, circuló este martes con duras amenazas e insultos dirigidos a los gobiernos de Bolivia, Paraguay y Estados Unidos. El mensaje fue difundido por la periodista uruguaya Patricia Marín, quien aseguró haberla recibido a través de fuentes cercanas al fugitivo.
En el escrito, Marset acusa a las autoridades de haber montado un caso sin pruebas contra él y su familia. “Se inventaron un caso que estoy tratando de revertir con dinero, que al final de cuentas era lo que querían”, se lee en uno de los pasajes citados por Marín ante la prensa.
El narcotraficante también lanza una provocación directa a las autoridades bolivianas, al señalar que “el narcotráfico es el crecimiento del país” y afirmar que el Estado se sostiene sobre esa economía ilícita. En su tono desafiante, agrega que “entre fantasmas no nos vamos a pisar las sábanas”, en referencia a una supuesta complicidad estructural.
Sebastián Marset escapó de un operativo policial en Bolivia en julio de 2023. Vivió durante meses en Santa Cruz, donde llegó a jugar en torneos oficiales de fútbol. Desde entonces, se convirtió en uno de los criminales más buscados de América del Sur, con cargos por narcotráfico, asesinato y legitimación de ganancias ilícitas.
La misiva también contiene acusaciones contra el gobierno paraguayo, al que Marset señala por impulsar una persecución política y judicial. Según el diario Última Hora, el texto incluye denuncias de corrupción institucional, críticas al uso de pruebas digitales y una propuesta de negociación a cambio de cesar las acciones contra su familia.
En uno de los pasajes más agresivos, exige la liberación de su esposa, Gianina García Troche, detenida en Paraguay por lavado de dinero y recientemente extraditada desde España. “Respeten el narcotráfico y liberen a mi familia”, escribió.
La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) ha incluido a Marset en su lista de los más buscados. La captura del uruguayo se ha convertido en una prioridad para las autoridades regionales.

