La Paz, Bolivia, 2 de junio de 2025. La ciudad de La Paz amaneció sitiada por al menos tres marchas que colapsaron el centro paceño con un mensaje único: basta de crisis económica. Con cacerolas vacías en mano y pancartas que denuncian la inflación, cientos de ciudadanos tomaron las calles para exigir respuestas inmediatas al Gobierno.
Pobladores de la provincia Omasuyos encabezaron una movilización desde la zona de la Cervecería, exigiendo soluciones frente a la escasez de dólares, el alza del precio de los alimentos y la falta de combustible.
Desde El Alto, las juntas vecinales de los 14 distritos bajaron hacia la sede de Gobierno con reclamos similares. Denunciaron el aumento imparable del costo de vida y cuestionaron la ausencia de políticas eficaces frente al desabastecimiento.
En paralelo, gremiales se sumaron a la jornada de protestas. “Ya no alcanza el dinero”, afirmó una comerciante que exige abastecimiento de arroz y aceite, productos que han comenzado a desaparecer de los mercados. Otra manifestante lanzó un mensaje directo: “Por este Gobierno estamos en las calles. Si no puede gobernar, que se vayan”.
Mientras tanto, en el centro del país, sectores afines a Evo Morales mantienen bloqueadas las rutas troncales. Exigen que el exmandatario sea habilitado como candidato presidencial, aumentando la presión social.
Desde el Ejecutivo se advirtió que estas medidas pueden poner en riesgo el abastecimiento de alimentos, combustible y otros productos esenciales. Hasta ahora, no se ha emitido un pronunciamiento oficial en respuesta a las protestas.

